lunes, 16 de junio de 2014

MAGENTA

Así se pasó los días aquel pobre diablo sobre su cama; inspirando fuertemente, intentando tragar saliva para no derramar ni una sola lágrima más de las que ya habían caído. Sabía perfectamente que de romper a llorar...acabaría secando lágrimas el resto de su vida. Volvieron aquellos flashes que no le dejaban dormir. Recuerdos que lo sepultaban poco a poco en su almohada hasta casi asfixiarlo de la angustia. Ya no había sal en sus lágrimas, ni blanco en sus ojos, no quedaba nada de lo que había llegado a ser jamás. Aquellas cuatro paredes, testigo de lo poco que han vivido sus manos parecían caerse sobre sus hombros ya doloridos del paso del tiempo. Parece que ha vivido tantas vidas...sin embargo no es viejo aun. Aunque cuanto más aprende, más quiere encogerse. Ya no está por la labor de sembrar o recoger.
Triángulos convertidos en cuadrados o pentágonos sinfín que no se encuentran, pero a él no lo dejan avanzar. La geometría inexplicable aplicada a historias que quedan a medias tintas porque nunca nadie sabrá qué podría haber sido de ellas. Así son sus día a día. Sumamos cuando pasa desapercibido vestido de transeúnte por las calles, cuando nadie lo mira y el que lo hace se deleita por el brillo de sus ojos. Lejos de saber que es por querer volver a llorar, piensan que tienen un brillo especial que surge del amor y la felicidad. Así que es como funciona este planeta llamado Tierra, en el que todos interpretamos erróneamente lo que nadie se digna a preguntar. 
A su lado veo unos hilos rojos. Probablemente nacidos de alguna historia inventada que nos ayuda a continuar creyendo en el amor, que lo puede todo. El hilo le cortaba los dedos, le aprisionaba el cuello, le dejaba sin respiración. Los nudos iban desde su pecho hasta sus tobillos y no parecía tener ni principio ni fin. Una vez más la leyenda no era cierta y los príncipes dejaron de ser azules y pasaron a convertirse en rojos como la sangre que emanaba de su cuerpo involuntariamente. Las sábanas pasaron de blancas a rojas y de rojas a marrones con tintes magenta que mostraban la frescura de su humedad. 
El pobre diablo no se movía, parecía muerte de lo inerte de su cuerpo, pero yo sabía que seguía vivo. Siempre seguía vivo después de morir una y otra vez. Reencarnándose en su propia piel llena de cicatrices y siguiendo en una existencia que aunque suya propia, a veces se le hacía ajena hasta el punto de no saber qué idioma habla o qué palabras quiere que pasen por su garganta. Así fue el panorama de aquel jueves, que como cualquier otro...nadie se preocupaba por lo que ocurría a su alrededor. 

martes, 10 de junio de 2014

# RINCONES

En apenas tres vistazos aprendiste a encontrarme entre millones de ciudades infinitas. No sabías si el futuro o el destino detendría los minutos para que cuatro ojos se clavaran. Es la fuerza de los rumbos que trajeron dos extraños a un lugar justo a esta misma hora. Y si me miras, yo no miro y apenas soy consciente que me vigilan con ganas de conocerme. Fue el principio de una historia de amor que siguió con mil disfraces de palabras o de frases que decían lo que ninguno pretendía. Sin embargo se entendían al revés para invocar a los espíritus que años atrás desaparecieron. Una suerte que la vida nos reuna en esa silla, justo tú y yo y no al resto de los que se encuentran aquí presentes porque ellos son los que buscan entre la gente un entrante, un principal y tres postres. Tú te conformas con algo simple que tenga de relleno una explosión de cien colores que hasta ahora ni él mismo entiende. 
Conversaciones a medias que acababan en auroras sin boreal, en mañanas sin dormir, en noches sin descansar. No sabía qué ocurría, pero en el fondo de los pechos algo muy fuerte estaba crujiendo. Con latidos apenas se escucha, pero por dentro se siente como mariposas que no tienen destino. Entre un sí y un no a medias se escondían sentimientos que nadie quería desvelar en las primeras tomas de este book sin terminar. No posamos, ni sonreímos por miedo a repetir algo que en el pasado no fue muy bien. Aunque ahora a toda popa continúan los veleros sin buscar muelles donde atracar. Mientras los grafitis de los muros nos narran con errores lo que somos o donde estamos aunque no estamos ya. Que si huevo o si castaña, que si verde no es con negro, pero a nosotros nos da igual. 
Poco tiempo como una eternidad de besos sin final que al contarlos se nos fue la vida, pero no las ganas de seguir contando segundos atrás para poder volver a abrazarnos como almohadas. Felices por los motivos que provocaron al destino que tú y yo miremos juntos hoy una nueva dirección inventada por dos...sin final. Y tras esperar, lo bueno aparece de improvisto de un lugar que no sabría decir si va regulín o regular. Puede que una sonrisa, una mirada, un aroma o un parpadeo fue lo que nos hizo brillar para los dos. Tú descubriste en los inicios que tenía que ser tuyo aunque yo me centraba más en jugar a sobrevivir entre humos ajenos. Solamente vi una mano que me ayudaba a levantar y la agarré con tanta fuerza sin apenas respirar que al final resultó ser un aerosol para poner a dormir mi melancolía. 
Terminado el buscar nos limitamos a cerrar y abrir los ojos por si algo de lo que pasaba ante nosotros era un sueño de los que desaparecen al amanecer. Yo sabía que para mí no, porque hace semanas que no puedo soñar, ni dormir si no estás al otro lado del colchón para darme un achuchón y decirme lo lindo que soy al despertar. Esperando como idiotas a que el tiempo pase antes y nos da igual si hay que envejecer antes para podernos ver más. La vida es así...y nos ha reunido a ti y a mí. Brillamos juntos alto y fuerte, más que planetas que giran en torno a cualquier sistema lunar. Y si tuviera que describirte en cuatro frases, no se me ocurre nada más genial que aportar lo que mi mirada dice al verte todos los días. 
Ya he dejado de preguntarme qué ves en alguien tan extraño como yo. Ahora me dedico a recorrerte con mi olfato, a saborearte con mi tacto y a tocarte con mi voz. Aunque el tiempo vuela lejos hasta el momento de partida y se crea una nueva vuelta atrás. No he contado aun que hoy me siento más grande porque ahora somos dos, un gran equipo y si es perdedor...entonces me seguirá sirviendo para aprender algo. Las derrotas en pares duelen menos porque a heridas compartidas, cicatrices invencibles que no vuelven a abrir jamás. Si habrá hogar o habrán enanos, si oro blanco o del barato...todo eso qué más da. Solo detalles que nos adornan para ser aun más uno solo, pero si vienen o van, a mí no me cambia el resultado.
Ojos en forma de estrella que me miran mientras río y me cuentan al oído lo que nadie más vio. No termina nuestra historia que taladra mi memoria y me ayuda a olvidar mil batallas no ganadas, con una fuerza renovada para encontrar las baldosas amarillas que aquel viejo me dijo que servían para continuar. Aquí sigo a pie de vela escribiendo en nuestra estela la velocidad del amor. Cuánto vale y lo que siento que es muy grande y nunca miento si te digo que estaré aquí cuando decidas despertar. Sostendré tu mano porque ya solos ambos sabemos que no podemos caminar...mi otra mitad. 

UBICAR

Golpea el piano. Él también sabe que tienes la fuerza para salir de cualquier situación, aunque si te encierras en casa no vas a poder empezar los cimientos de la felicidad. Un vida completa en silencio igual es demasiado...así que toma tu rebeca, sal ahí fuera y demuéstrale al mundo que si gritas nadie va a escucharles a ellos. A tu lado estaré mirando con mis pupilas emanando orgullo. Si flaqueas un segundo no voy a dudar en intervenir. Teniendo la voluntad que sé que escondes ¿por qué no utilizarla contra las tinieblas? 
No importa que quebrantemos una ley o dos, o que el público nos quiera fuera del foco de atención...en tu historia importas tú. Si se ha prohibido levantar la voz, con tus manos puedes hablar. No existe expresión que tu cara no sea capaz de mostrar. Sin hablar lo cantaremos por las calles al andar, pero necesito una sonrisa de las tuyas con las que al sol puedes helar. No hace faltan aditivos para contar la realidad de tu historia, y si hay alguien que la dude...que lance la primera piedra para empezar más batallas de esta guerra.
Eres de terciopelo sedoso por dentro, pero será nuestro secreto. Caparazón inquebrantable en el exterior sin tiempo para pensar. Ahora vamos a la calle que nos escuchen recitar los versos que escondes dentro de ti..en algún lugar. Allí nos tomaremos una copa celebrando un día más que dos son suficientes para desafiar a las fuerzas del mal. No olvides la lanza ni el escudo porque no vamos a huir esta vez. Lucharemos sin tregua para alargar el futuro que te va a deparar la mayor de las suertes, no como estos años atrás. 

domingo, 1 de junio de 2014

CRÓNICA DEL CONCIERTO DE JESSIE J (VISTA ALEGRE 31/05/2014)

Después del concierto de anoche de Jessie J me apetecía hacer una crónica al respecto, ya que he leído algunos artículos (en especial uno sobre un "periodista" de la Vanguardia) que me parece que distan bastante de la realidad que se vivió allí dentro. Yo, ni soy fan de esta chica, ni me se sus canciones, ni creo que todas las que canta sean dignas de alabar, pero su concierto fue, como poco, mágico y especial. Está claro que esta chica tiene duende y mima a su público.
Todo empezó cuando una amiga quería venir a verla y me invitó. Desde entonces empecé a escuchar sus dos discos, ya que solamente conocía algunos de los singles que había sacado y no sonaban nada mal, pero tampoco les había prestado demasiada atención. Los discos en general me sonaron bastante bien, con alguna canción que no me gustaba demasiado, pero eran pasables. Vi su paso por "The Voice", actuaciones en directo, reportajes... (siempre me ha gustado documentarme bien) y me parece una tía bastante auténtica, natural y muy graciosa con sus bromas. Risueña, respetuosa y otros tantos calificativos que la dejan en bastante buen lugar bajo mi punto de vista.
Jessie J, en el concierto, superó todas mis expectativas. En la cola se me hizo un poco denso el caminar con tanto adolescente fanático, todos muchos más jóvenes que yo y llegué a sentirme fuera de lugar. Sin embargo, una parte de mí se preguntaba qué llevaba a toda esa gente a pagar 40 euros para ver a esta chica que no brillaba precisamente por tener una base de fans sólida. Ni siquiera yo, que me declaro melómano empedernido desde que tengo uso de razón, tendría la valentía de mostrar tanta emoción para ver a mi artista favorita (sea cual fuera en aquella época).
Vocalmente no podemos negar lo evidente: Jessie J domina al completo su voz, la utiliza con todas sus tesituras, tonos... Su potencial es evidente y las tablas que ha conseguido en su corta carrera también se vieron claras sobre el escenario. Estamos ante una chica con experiencia a pesar de su juventud. Sobre el escenario hacía partícipes en todo momento a sus dos coristas (las cuales hasta incluso cantaron solos y estuvieron en primer plano en varias ocasiones), sus músicos (con los que bailaba, tocaba y decoraba con los objetos que lanzaron sus seguidores al escenario) y como no, su público.
Fue esto último lo que más me sorprendió. Jessie J cogió el teléfono de un fan que estaba llamando a un amigo para escuchar el concierto y le cantó parte de una canción. Por si fuera poco grabó un vídeo en el teléfono de sí misma y del escenario en medio de la actuación. Cogió una bandera de España y se la puso sobre los hombros para luego dársela a su teclista, el cual la llevó puesta como pañuelo gran parte del espectáculo. Leyó una carta de una seguidora de Mérida, besó una gorra que le tiraron al escenario y volvió a lanzarla de vuelta, firmó una camiseta suya y la regaló... También pasó el micrófono a los fans para que dijesen sus nombres y así "conocerlos" un poco más. Agradeció los dibujos que le hicieron, los carteles que rezaban "Thank You" que muchos de sus seguidores levantaron en una canción, a todos los que estaban presentes por haber asistido, dedicó canciones, agradeció el esfuerzo a los fans que fueron a verla al aeropuerto, a los que pasaron la noche por fuera del recinto para estar en primera fila, se emocionó en un momento en el escenario y se mostró más vulnerable que nunca. Ni cambios de vestuario, ni pretensiones, ni elaboradas coreografías, ni puestas en escena inverosímiles, ni marcharse del escenario para hacerse de rogar y volver a cantar las canciones finales...todo fue un continuo derroche de voz, música en directo, bromas, luces y espectáculo. 
Una Jessie J de lo más agradecida y comprometida con su público y con las personas que pagaron la entrada para verla. El público entregado al máximo vitoreando y cantando prácticamente todas sus canciones, saltando con su artista, agitando banderas, dibujos, saludando a lo lejos (Jessie también tenía tiempo de saludar de vuelta y hacer guiños) y un sinfín de muestras de respeto y admiración que a mí me sorprendieron. Ciertamente he ido a muchísimos conciertos y varios países y la magia y cercanía que viví anoche no es fácil de conseguir. 
Por no nombrar las bromas entre canción y canción, las experiencias que Jessie contaba, los consejos que daba a su gente, lo que hacía reír al público con sus continuas "payasadas" y no paró de demostrar que antes que cantante y artista es un ser humano y eso, quizás, da incluso más ganas de seguirla. Un concierto, que aunque no llenó sino un 60-65% del recinto, no necesitaba a nadie más de las personas que estaban ahí esa noche. No hace falta ser multitudinaria, llenar estadios, o tener buenas críticas de periódicos locales o de periodistas maliciosos para ser grande y brillar, y anoche Jessie J brilló y mucho.
Al contrario de otros "artistas" que necesitan del vestuario, escenografía, bailarines, decorados y demás artilugios para conseguir algo (como Madonna o Britney Spears), ya que vocalmente y en directo dejan muchísimo que desear, Jessie J se conforma con ser ella misma y pasarlo bien de la mejor forma posible. Y nadie, ni siquiera un puñado de periodistas subjetivos en demasía van a robar el encanto y la magia que reinaba en el concierto de Vista Alegre de anoche. Así, sin más...

jueves, 29 de mayo de 2014

AMIGRAÑANDO MI EXISTENCIA

Alguna que otra pesadilla creada con fantasmas del pasado, malos recuerdos atascados e infidelidades que infectaron los tonos azules de mi confianza. Así, cuando intento dormir no puedo, y cuando lo hago se vuelve todo negro para despertar entre sudores amigrañados con un saber estar que se me pierde por los poros de mi almohada, que ya no ahoga llantos por andar tan mojada. Con miedo a terminar por miedo a no volver a tener un comienzo en mi nuevo lugar. Los sueños se quedaron ajenos, tan solo para emprendedores y valientes como yo en alguna ocasión solía serlo. Culparé a la tormenta que conocí cuando tenía 5 años, a la arena que me hundía un poco más mis zapatos o a la lluvia que mojaba mis mejores harapos. Yo, mientras tanto me limitaré a buscar colores en la sal del mar, en los rayos del cristal, en las puertas agrietadas de algún olvidado desván. Espero no llegar tarde para que no me vaya tan mal esta vez. Se necesita tiempo para volver a ser alguien importante cogiendo riendas que se rasgaron en alguna batalla del pasado, de esas que han marcado el dolor atenuado de mis espaldas. El viento, como siempre, me impulsará a un nuevo acantilado y ahí será mi "basta", que me impulse a querer volver a olvidar, que hoy, una vez más...se me antoja inaudito, como todo lo que se me pasa por la cabeza al pensar. 

lunes, 26 de mayo de 2014

MIGHT...

Y es a veces que deseo desaparecer y no puedo, que deseo que el tiempo vuelva hacia atrás y no puedo, ni tampoco puedo simular no haber conocido a alguien o dejar mi mente en blanco cuando me apetece. No puedo reprimir lágrimas ni evitar decepciones. Tampoco puedo perder la compostura de la forma que quiero ni convertirme en alguien estable y cuerdo. No se dejar de ser visceral o emocional, ni cuándo comencé a serlo. Tampoco puedo huir como si nada hubiera pasado o no responder a un teléfono. No puedo pensar que soy maravilloso o único, ni que todo vuelva a ser como antes. 
Son tantas las cosas que aunque quiera no puedo ser....que finalmente me he acostumbrado a sentarme en las esquinas de la habitación a romper a llorar hasta que mi cabeza se cansa de pensar y cae rendida a una nueva locura...y así, señoras y señores...pasan mis días. 

domingo, 25 de mayo de 2014

DESCOLORIDO Y DESHILACHADO

Los relojes, agujas que me agobian al girar sin descanso, sin volver atrás...al punto en el que dejamos de encontrarnos. La fe, que crece y se difumina a partes iguales, que me hace seguir mientras lloro a lo largo del camino. La injusticia de preguntar al viento por qué siempre soy yo el que se rompe por dentro, se cose a sí mismo y se vuelve a deshilachar. Así paso los días...vagando por calles con hilos que cuelgan. La multitud, lejos de ayudarme, me ata mis colgajos a una tablilla de madera y juega con mi vida cual marioneta. Me hago valiente e intento tomar las riendas de mi destino, el que ya parece estar escrito y me lleva por un acantilado oscuro, tenebroso. En lo profundo del barranco creo verlos a ellos, a todos los que perdieron el rumbo en medio del camino. Héroes que flaquearon sin descanso hasta que un cuerpo humano no pudo soportar la presión. Almas, sin embargo, eternamente infinitas, como las ganas que hoy tengo de verte, de contarte, de decirte qué fue de aquel hombrecito que se hizo mayor entre llantos. Esa persona en la que llegué a convertirme a la fuerza, porque me empujaron, cuando mis ansias de volar quedaron truncadas por tu rapto. Ahí, fue justo ese preciso momento que entendí que quizás, si quizás un ser humano consiguiera volar...podría llegar al lugar donde estarás. ¿Una estrella? ¿Toda una constelación quizás? Me daba igual, yo empecé a tejer, aprendí a unir los hilitos colgantes de forma minuciosa, lenta pero segura. Con la fiel esperanza de elaborar unas alas tan grandes y ligeras como nunca nadie hubiera podido crear. Lamentablemente a mitad de la labor me di cuenta que necesitaba nuevos hilos, que solamente vendrían tras heridas y sufrimiento. Tras calvarios y martirio podría volverme a coser para quizás seguir tejiendo mis alas y llegar muy alto al volar. Hoy, una década después, dos lustros, diez años, sigo sin completar mi misión. Mis alas siguen sin estar listar para volar, y ya me duele la espalda de cargarla. Me cuesta caminar, avanzar al lugar donde empieza mi vuelo, donde emprenderé el salto que me lleve tan lejos...en dirección al sol. Seguiré a pesar de todo porque la fe es lo último que se pierde y si este cuerpo ya no me es suficiente...me reencarnaré una vez más en otro más fuerte que me ayude a volverte a encontrar...mi estrella Polar. 

jueves, 22 de mayo de 2014

UN HURACÁN...

Un huracán dentro de un solar abandonado en el que la magia ya no tiene ningún poder. Un truco de fantasía se convirtió en un planchazo de realidad. Como un puñado de arena en los ojos, o una cama de agujas que sustituyen resortes. Dos pares de ojos que ya se niegan a jugar a encontrarse entre la multitud. Alrededor...no menos de tres mil botellas rotas entre jeringuillas agotadas de matar. Ambas gargantas se rompen de tanto alcohol, con voces roncas que no cuentan todo lo que pasó. Aquel lugar, el único testigo fiel. 
Aquel terreno vuelve a convertirse en un simple hogar de habitación a no compartir. Cama en la que solamente descansa el cuerpo; alma y mente vuelan sin rumbo con los dientes de león. Queda atrás cualquier verdad con aquel barrio en una zona residencial, donde todos se marchan, pero nadie dice a dónde va. Los ecos hacen vibrar las neuronas que ya no saben si decir lo que el cerebro se atreve a pensar. El valiente es el sudor que no para de emanar. No hay público ni multitud, solamente unos vecinos que no saben quién se esconde en tanta oscuridad.
No es lo más sencillo acabar sin saber si alguna vez se llegó a empezar. Ambos se retiran al reino de las tinieblas. Toman sus caminos que llevan al purgatorio de la leyenda y escuchan voces que retumban en sus oídos y provienen de la nada eterna. Ambos se preguntan si existe alguien que los quiere, en alguna otra dimensión, en algún que otro contenedor donde los recuerdos se pierden y los olores se disuelven en la mente. Un huracán dentro de un solar abandonado en la magia que ya no tiene ningún poder...

EL MUNDO GAY

Es de repente tras más de siete años de haber salido del armario que me encuentro rodeado de prototipos con los que no me siento para nada identificado. Vivo en la ciudad más homosexual del país y estoy rodeado de gays que viven por y para una aplicación de móvil que les dice qué gay es el que está geográficamente más cerca y dispuesto a tener sexo sin pudor. Apenas tres frases bastan para que estas dos personas se encuentren y jueguen a la ruleta rusa de las enfermedades de transmisión sexual. Todo decorado con imágenes de miembros o traseros, de cuerpos fibrados y de desvergüenza sin límites al exponerse de forma tan explícita para que una ciudad de millones de habitantes sepa que tenemos menos amor propio que intimidad.
En las discotecas madrileñas, al menos a las que he ido (que no son pocas) me encuentro con un percal digno de pintar en un lienzo en 3D. Todos los homosexuales que bailan "su propia canción" son muy diferentes, pero la gran mayoría con un único objetivo: no acabar solo la noche. Para ello se disfrazan con ropas de colores imposibles, varias tallas más pequeñas que la suya propia, con diseños a cual más hortera y si se puede enseñar el máximo de carne pues mejor. Las más femeninas bailan insinuantes el ritual de la serpiente regalando plumas allá donde van y otros prefieren jugar a ser masculinos y pasarse cinco horas moviéndose dentro de la misma baldosa. Miradas de radar que visualizan absolutamente todo para analizar hasta qué nivel podrán optar esa noche. Si la noche no acaba de forma exitosa no habrá problema porque para eso están las saunas o "afters" de los cuales hablaré después.
La música que escucha gran parte del colectivo gay va desde cantantes con voces vergonzosas como Madonna, a grupos de modernas tipo Love of a Lesbian o La Casa Azul. No olvidemos clásicos como Britney Spears, Kylie Minogue, Fangoria, Rihanna, Beyonce, Paulina Rubio, Thalia..etc. Muchas de ellas tienen en común que o no escriben sus letras, o no saben cantar, o no tocan ningún instrumento. Algunas cumplen todos los requisitos. A esto le sumamos una base "dance" o "electrónica", un puñado de pastillas o unos "polvitos" que esnifar y se completa la noche ideal gay de muchos personajes nocturnos madrileños. 
Si no se ha logrado el objetivo deseado en la discoteca siempre habrá saunas para ir a las 7 de la mañana y practicar todo tipo de actividades sexuales con cualquier hombre que allí se encuentre y en el que el olor 
"humanidad" y sudor será lo único que guíe a las personas dentro de esa oscuridad. Ahí intercambiarán fluidos hasta que más de uno (que probablemente ni lo sepa) contagiará a algún otro con diferentes tipos de enfermedades de transmisión sexual, que las hay y muy diferentes. Y luego, como siempre...guardarán el orgullo, saber estar y la vergüenza que no tuvieron y volverán a casa para sufrir la resaca del domingo (o del lunes, o del martes). 
Otra opción son los afters, solo aptos para cuerpos resistentes a drogas y más drogas que acabarán sin acordarse de absolutamente nada de lo que ha ocurrido y se despertarán en una cama ajena de algún hombre aprovechado que "Dios" sabrá lo que ha pasado en esa habitación. Madrid tiene un gran abanico de oferta gay que es bastante variada, amplia y degenerada. Yo, personalmente, no me siento identificado con el tema de sexo con cualquiera y donde sea, drogas para mejorar la noche o borrachera sin límite para perder la vergüenza. A pesar de lo que muchos podrán pensar, por aquí se mueve mucha enfermedad de transmisión sexual, mucho gay que la tiene sin saberlo y muchos otros que contagian a sabiendas de las consecuencias. De aquí a 20-30 años no quiero pensar en el alcance de toda esta epidemia si no se encuentra cura o si no se regula o se toma precaución cada vez que se practica sexo con extraños. 
EL gran evento del año es "El Orgullo", que cada año llena las calles de Madrid con miles y miles de personas. Aquí se hacen desfiles, cabalgatas, carrozas y se llena la ciudad de siete colores, purpurinas y maquillajes. Los homosexuales se convierten en maricones y salen a la calle más femeninos que nunca, más apretados que nunca y enseñando más cuerpo que nunca (si cabe). Aquí se "reivindican" los derechos de los gays, se luce el amor homosexual más que nunca y la vergüenza vuelve a quedarse en casa a descansar. No me parece mal que se haya creado este evento para reivindicar los derechos de los homosexuales, pero esto es de lejos lo que se hace en esta semana. No soy partidario de ir por ahí aireando ni mi condición sexual, ni mi vida privada, ni paseando por la ciudad como mono de feria para ver qué hombre está más bueno y puedo acabar con él por la noche. Se ha perdido mucho la esencia de este evento y aunque es cierto que no solamente homosexuales acuden a esta cita (curiosos, turistas, gente gayfriendly...) sí que es cierto que denigra el papel de los homosexuales en la sociedad. Es cierto que no debería importarnos lo que piense el mundo de los gays, pero tampoco es la forma de ganarnos el respeto que a muchos nos ha costado conseguir. Si tenemos la fama de promiscuos, enfermos y depravados...yo, que vivo en la misma sociedad, me muevo en el mismo mundo, y conozco un sinfín de historias, confirmo que es cierto. Esa etiqueta es muy difícil de quitar y mucho más si se degenera tanto en este tipo de eventos. Hay que ser un poco más serios y se puede disfrutar de muchas otras formas que saliendo a la calle medio desnudo y vestido de un híbrido entre hombre y mujer para que tengamos nuestro polvo del día. 





sábado, 3 de mayo de 2014

EL OLVIDO

A veces te conviertes en tripolar, en alguien que no conoces, que te cambia por dentro y que apenas puedes impedir dejar salir. Es tan confuso que no puedes saber si eres tú, un alter ego o un personaje que solamente vive en tu mente. La circunstancias externas te llevan a situaciones límites, a pensamientos de lo más oscuros, a sensaciones desagradables que no han de desearse para nadie. Se mueve...el camino del futuro apenas se ve en el horizonte y parece que las arenas movedizas te hunden sin dejarte avanzar. Aquel teléfono que deja de sonar, apenas existes porque ya casi nadie piensa en ti y te conviertes en polvos del recuerdo de algunas mentes que solían valorarte. Lo material se transforma en supervivencia, levantarse toda una proeza y luchar con armas rotas un reto aun por lograr. Pruebas que van marcando el camino y a su vez tu espalda, con latigazos de destino, de rumbos mal cogidos, de caminos sin salida. La deriva se convierte en el día a día y tu única coartada son excusas para ocultar la realidad. Apenas te deja respirar y te planteas si estás loco de verdad, si lo que piensas es sensato o lógico y rompes a llorar. Vuelves a jugar a eso en lo que nadie te gana, porque hacer de tripas corazón ya lo llevas bajo la piel. Luchas contra las corrientes, las mareas, las enormes enumeraciones de todas esas cosas que quieres hacer y no podrás. El tiempo no te deja, tu miserable existencia no te lo permite y tu orgullo sigue siendo aquella filosofía infernal. Te cansas de esperar algo que no llega, dejas de ser tú para ser un reflejo de lo que alguna vez pudiste ser. Pasas fronteras que juraste no cruzar y cuando quieres gritar para pedir ayuda es cuando todos están de espaldas ensimismados en sus felices andaduras donde ya no hay hueco para ti. Y el teléfono sigue sin sonar, y se hace más y más complejo respirar. Los ojos escuecen, la voz se enmudece, los oídos se cierran y estás entumecido hasta las trancas. Tu defensa se convierte en herir a los que te rodean y los ataques solamente son contra tu persona, la cual se convierte en tu enemigo número uno, porque no hay nada más malo que vivir rodeado de soledad, de silencio, de los taladros que provocan los ecos del vacío, que ya conoces muy bien. Nadie te escucha, nadie te mira, pero no puedes desaparecer. Ahí, en ese punto intermedio entre la fuente de la vida y el infierno de la muerte es donde te encuentras, en el recoveco más inhóspito que te puedes imaginar...sumido en el más cruel de los pecados...el olvido. 

miércoles, 23 de abril de 2014

SHUPP

Las marcas negras bajo sus ojos ya no podían esconder más las docenas de horas que ha perdido de sueño. Los fantasmas del pasado la persiguen allá donde va y apenas puede evitar las voces en su cabeza que gritan sin cesar. No debe ser sencillo ser la reina de un lugar perdido que ella no escogió para su final. Se encuentra en algún lugar en medio de Kennedy y un forzado suicidio que no da otra opción que apretar el gatillo. Antes, decide tomarse unos segundos para respirar. Fotos sucias y polvo en cajones que nadie se molestar en rebuscar. Un mechero vacío y cigarrillos a medio fumar...humo ya impregnado en sus pulmones grises que apenas puede salvar. Las golondrinas de Becquer, langostas de Dalí, personajes de Shakespeare,;un sabio Próspero, un malvado Othello...todo ya perteneciente al mundo de los vivos donde ella ya no quiere estar. Allá es el espacio en el que quiere estar, con todos aquellos débiles como ella que no supieron aprovechar sus oportunidades: Joplin, Cobain, Marley, Morrison.... o incluso los valientes que se arriesgaron hasta el final: Lorca, de Arco...tanta muerte por comentar. 

domingo, 20 de abril de 2014

LOVE & DEATH

Últimamente nado entre océanos de indecisiones que no consigo aclarar. Me debato entre siete mares que no terminan en ninguna orilla clara, y el futuro se torna si cabe más incierto que nunca. Demasiados frentes abiertos en los que perderse. Si miro hacia atrás podría encontrarme con amor y muerte a partes iguales. ¿Cuál de ellos me ha marcado más? No sabría escoger a ciencia cierta, no sería del todo objetivo. Demasiado visceral, demasiado emocional, demasiado frío a la vez...rencoroso, vengativo...un cóctel peligroso que me convierte en mi único y más peligroso enemigo.

La muerte me ha marcado desde que tengo uso de razón. Gracias a ella he aprendido que ciclos se cierran, que cada uno de nosotros tendrá el mismo final, ya sea antes o después. Recuerdo a mi vecino Iván que con menos de 12 años moría tras un disparo de su hermano en la casa de sus propios padres, lo que marcó el final de una familia, recuerdo a mis vecinos Jorge, Leli y Adrián que morían en un accidente de tráfico...este último apenas tenía un año. Los abuelos que nunca tuve porque habían muerto antes de yo nacer, mi tía que falleció cuando yo era un adolescente, mi vecina Esther, mi madre...lo que marcó un antes y un después en mi existencia, mi amigo del alma Julio, que se fue por una neumonía cuando tenía tantas cosas que decir, Gema que murió a los 15 años por las quemaduras de un incendio, Ricardo a los 18, mi tío Kiko...y otros tantos nombres y edades que me hacen acabar en sepelios imposibles e infumables, en ambientes caldeados por las lágrimas. Cementerios eternos e infinitos llenos de flores marchitas de tumbas olvidadas, ramos de flores incoloros del paso del tiempo y nombres indescifrables debido a la erosión del viento. Ahí es donde acaba la andadura de un ser humano, y donde se olvida con el paso de los años. 
Gracias a todos estos años de muertes inesperadas, de enfermedades fatales, de lágrimas forzadas yo ya no le temo a la muerte. Ni ahora ni cuando intentó llevarse a mi padre con un cáncer, ni cuando una vidente dijo que todo saldría bien. Ahora ni la espero, ni la respeto. Que venga las veces que quiera, que aunque sé que tiene que hacer su trabajo yo me encargaré de tentar a la suerte y retar al destino para que vuelva a perder una vez más. Y si al final he de perder...no será por no haber luchado con todas las armas que encuentre.

El amor...que me ha llevado por precipicios imposibles, por arenales infinitos, por sentimientos indescifrables. El amor que todo lo puede me ha roto el corazón varias veces y me ha obligado a mí a hacerlo otras tanta más. Es gracioso que solamente recordemos lo bonito del amor, cuando siempre los finales son más crudos y duros que cualquier otra prueba que nos ponga el destino. Las recuperaciones de un desamor pueden tardar años e incluso no llegar a separarse jamás. El amor vino a mí a los 16-17 años y me duró varios años más con una chica que a día de hoy sigue siendo mi confidente. Sufrí por ella, pero está todo tan lejano que no recuerdo el dolor. Luego todo se trastocó y aparecieron nuevos amores, esta vez hombres que me marcarían de formas impredecibles. Infidelidades con mejores amigos, robos de parejas descaradamente, puñaladas sin piedad... Todo ello adornado de regalos, de besos, de abrazos sinceros, forzados o fingidos (nunca supe diferenciarlos), de declaraciones de amor inventadas, copiadas de libros de texto, robadas de relaciones anteriores. Ex parejas que se convirtieron en gigolós, en don Juanes, en conquistadores que poco a poco labraban caminos paralelos con otros corazones. Yo, muchas veces...el idiota de turno que esperaba y no veía más allá de sus palabras. 
El amor también me trajo historias preciosas, momentos grabados a fuego en mi vida, me llevó al límite y me enseñó que hasta mi lado más gruñón puede ser adorable. El amor me mostró mis imperfecciones y me enseñó a aceptarlas para que otros las adorasen. El amor ha estado presente de muchas formas en mi vida y me ha roto esquemas que llevaba años fabricando. Así de impertinente es el amor, que todo lo puede y a todos nos vence. El corazón se ha convertido en un mero medio burocrático de afianzar lo que el amor quiere decir y yo no me atrevo a pronunciar. No juzgaré sus decisiones, pero muchas veces, el amor...también se equivoca.

Ambos sustantivos han marcado mi vida de muchas maneras. Amor y Muerte se entrelazan para convertirnos en títeres del universo que mueven con sus hilos tan solo con pensarlo. Nosotros, meras marionetas incapaces de controlar los impulsos del cuerpo o caemos a sus pies o llegamos a nuestro final. ¿Qué hacer ante estos casos? Llorar, es el arma más absurda y ridícula que existe, pero así es el ser humano...que llora cuando las cosas no van bien, cuando algo duele, cuando no vemos solución. Yo, mientras tanto...seguiré deshaciéndome de la toxicidad del amor, de sus caprichos incansables y de sus ansias de verme caer una vez más. A ver si en algún momento de la vida, yo mismo, con mi propia voluntad...lo consigo doblegar. 

AMORAM-MORTIS

Algún artista subido al escenario dijo no hace mucho que las dos cosas más importantes de la vida son el amor y la muerte. No le di demasiada importancia al principio, pero me llevé el pensamiento a casa y mientras jodía el coco nuevamente me di cuenta de lo cierto que era todo... Este hombre que está frente al espejo tiene las arrugas y facciones que dos palabras le han obligado a tener. Estas palabras no son otras que "amor" y "muerte", ambas han marcado su existencia desde hace ya varios lustros, o más tiempo del que ha querido recordar. Es por eso que hoy sudo amor y lloro muerte, o lloro amor y sudo muerte... en ocasiones no varía mucho la mezcla y mucho menos el resultado. 

El amor, ese sentimiento que vaga por nuestro interior, que es más fuerte que tú, más fuerte que yo, más fuerte que cualquier otra persona de carne y hueso que conozco. El amor, que incluso perdiendo batallas o guerras nos hace ser vencedor, que aparece y arrasa haciéndonos tragar palabras que no hubiéramos pronunciado de no ser obligados por su fuerza y calor. ¿Quién no ha sentido el amor? Igual no existe el amor, pero ese algo que a todos nos roza, nos llega y nos emociona es lo que creemos que significa. A cada uno nos viene de diversas formas. Nos rompe el corazón, nos hace palpitar mucho más fuerte, nos trae "mariposas" al estómago, nos da felicidad temporal, nos hace reír o llorar, nos cambia la vida. 
Al igual que el amor lo puede todo...también podemos morir de amor o amar hasta la muerte, y es aquí donde unimos esas dos cosas tan importantes en nuestras vidas. En una pelea entre el amor y la muerte...¿quién vence? O mejor aún, ¿qué es el aire que se respira? ¿Dónde van a reunirse para el combate? Todo es tan efímero. El amor tiene mucho poder y mueve masas, la muerte destruye todo a su paso. ¿Cómo vencer así?

La muerte, que tiñe de negro los caminos, que marca vidas hasta el punto de acabar con ellas. La muerte no conoce derrota, no sabe perder y el secreto de su éxito es la piedad. Sin piedad se avanza por los caminos más sucios y por los recovecos más oscuros. ¿Quién no se ha encontrado alguna vez sumido en el más vacío de los silencios? Es allí donde la muerte aguarda y toma sus decisiones sobre cada una de las vidas del ser humano. A la muerte no le interesan los colores, el amor o la felicidad. Nadie sabe si existe esa ruleta que gira para definir nuestro final o si realmente va vestida de negro y lleva una guadaña afilada que nos persigue. La muerte se acepta con resignación, se corona con flores y reina en los cementerios. El ser humano la odia, pero la honra, la decora, la embellece. Los cuerpos sin vida se convierten en leyendas, los jóvenes en seres infinitos, la formas de morir no son más que habladurías que perduran gracias al boca a boca y la prensa. Así de poderosa es la muerte, que va tramando sus víctimas sin dormir...porque si cierra los ojos alguna vida se le puede escapar...y la muerte solamente conoce finales, nunca principios. 

sábado, 12 de abril de 2014

KATOWE

A mis 30 años ya cumplidos sigo buscando a quien culpar del haberme vuelto más emocional que nunca. Circunstancias que me han traído donde hoy me encuentro, relaciones que me han llevado al límite hasta darme cuenta que hay todavía mucho porcentaje de mí mismo que no conozco. Situaciones en las que me he visto implicado que jamás creí que tendría que pasar, decisiones importantes que no creí tener que tomar. Alejar personas a la fuerza, conocer otras sin quererlo...todo tan ajeno a mi persona que ya apenas sé qué idioma hablo. 
Mientras tanto sigo leyendo esas frases y escuchando esas voces que me dicen que para ganar alguna vez primero hay que saber qué es la derrota. Y yo me pregunto cuándo vendrá mi ansiada victoria porque de derrotas tengo los bolsillos llenos. Todas esas ocasiones en las que he mordido el polvo amargo y agrio de tener algo que no se quiere o de llegar al punto de creer que la justicia no es más que una palabra inventada para que idiotas como yo podamos seguir luchando. Mis suelas, poco a poco...se van quedando desintegradas bajo mis pies, que ya han dejado de andar para echar a correr. 
El tiempo sigue pasando y sus tic-tacs ya dejaron de apresurarme a algún nuevo abismo que desconozco. Puede ya que la experiencia me indique qué caminos no he de tomar o puede ya que no exista abismo al que no haya caído y vuelto a salir lleno de dolor. Este cuerpo con cicatrices ya no me sirve de nada. Alguno lo desea y quiere encadenarlo a su vida, pero llega un momento en el que para mí no me sirve de nada porque sé que no aguantará mucho más lo que le depara el destino. Lágrimas que caen más veces de las que me gustaría y todos esos recuerdos que aún conservo...aunque no debería.
Así de visceral me trajo al mundo esa mujer que ya no sé dónde está o hacia dónde fue. Ella, que dejó a un adolescente vagando por la ciudad que la busca en los rostros de la gente. Hoy, alguien muy diferente frente al espejo, un hombre que apenas se mira antes de comenzar el día, apenas se parece a lo que ella sería. Ese hombre ya crecido aprendió a vivir a base de decisiones equivocadas y de calles sin salida. Muros imposibles de saltar y dejas que arañaban su piel al huir de ellas. ¿Dónde estaban todos? Nadie lo sabe...igual mirando desde sus butacas el espectáculo de mi vida, quizás en cualquier otra dimensión esperando el amor de su vida. 
Llevo pesos con la espalda quebrada, dibujo con la muñeca dañada, hablo con la voz rota, escribo con la mente nublada...todavía esperando poder curarme de las impertinencias del tiempo. Un poeta, un escritor, un dibujante o un profesor...profesiones que puedo ser, pero no llenan las carencias que guardo en mi interior y salen a volar cualquier noche sin preguntar. Así, y solo así me convierto en mi único enemigo; el que me conoce tanto que puede destruirme, el que me transforma en un ser de siglos pasados que no encaja en la sociedad y tiene una muerte atroz. No es otra cosa que esa muerte lo que le da la vida eterna, el reconocimiento, el valor de una persona. 
Hombres del siglo XXI como yo que intentan cambiar el planeta, seguir minorías que a nadie más interesan y buscando argumentos que de tanto que gritan, pesan. Un trueno, todo lo que se necesita para despertar, un tornado que arrastre los restos del pasado que impiden avanzar y un sol, que ilumine el camino a seguir para ser completamente feliz. Tanta receta escrita por eruditos culinarios de la vida...y tan pocos ingredientes que se puedan conseguir por un ser humano. 

lunes, 24 de marzo de 2014

ANTOLOGÍA

Para amarte necesito una razón
Y es difícil creer que no exista
Una más que este amor
Sobra tanto dentro de este corazón
Y a pesar de que dicen
Que los años son sabios
Todavía se siente el dolor
¿Porque todo el tiempo que pasé junto a ti
Dejó tejido su hilo dentro de mí?
Y aprendí a quitarle al tiempo los segundos
Tú me hiciste ver el cielo más profundo
Junto a ti creo que aumenté más de tres kilos
Con tus tantos dulces besos repartidos
Desarrollaste mi sentido del olfato
Y fue por ti que aprendí a querer los gatos
Despegaste del cemento mis zapatos
Para escapar los dos volando un rato
Pero olvidaste una final instrucción
Porque aún no sé como vivir sin tu amor
Y descubrí lo que significa una rosa
Me enseñaste a decir mentiras piadosas
Para poder verte a horas no adecuadas
Y a reemplazar palabras por miradas
Y fué por ti que escribí más de cien canciones
Y hasta perdoné tus equivocaciones
Y conocí más de mil formas de besar
Y fué por ti que descubrí lo que es amar
Lo que es amar

Shakira Mebarak  

jueves, 20 de marzo de 2014

WAY DOWN BELOW

De la complejidad de mi carácter nace mi historia...que parece de guión, pero si indagamos es más simple que el mecanismo de un lápiz. Me preguntan cuál es mi hogar, si bien donde están los míos, si bien donde estoy yo. ¿Acaso no es hogar el lugar en el que reside todo mi ser? Se abre el debate, pero hoy mi hogar es Madrid. Aunque se tripliquen mis seres queridos en Tenerife, aunque adoro mi isla sobre todas las cosas, aunque soy isleño a muerte, me encanta mi acento, lo defiendo a capa y espada...mi hogar es Madrid. Lo es porque he creado algo aquí, porque trabajo aquí, porque me dejo la piel a sangre y fuego, porque como, respiro y sonrío o lloro en Madrid. Aun así, aunque solamente tenga 5 amigos en tierras peninsulares, un puñado de conocidos más y no me sienta del todo como en casa...es el lugar en el que he decidido empezar una nueva etapa, y por eso y solo por eso para mí es un hogar. 
A la pregunta de cuándo dejaré Madrid...me temo que no hay respuesta real o posible. No tengo idea de abandonar Madrid, al menos a corto plazo. Aquí hay muchas cosas que hacer, mucha variedad cultural, personas por conocer, lugares que pisar, fotografías aun por sacar. Me faltan años para descubrir la esencia de Madrid, sus aires, sus callejuelas, el por qué de su importancia, de su aire cosmopolita. Me fascinan los gatos, los felinos, los madrileños...y quizá es esa la base de por qué me siento tan cómodo aquí incluso después de la mala suerte que tuve al principio. Leganés es y será mi segunda casa de acogida. Poco me importa que los habitantes de la urbe madrileña la critiquen o hablen mal de ella, para mí Leganés tiene su encanto. 
Poco más de seis meses después ya no sé si sigo siendo el mismo, si he cambiado, si me he ablandado o fortalecido, si soy feliz o desgraciado. Lo único que sé es que no me arrepiento de la decisión que he tomado, del camino que he elegido y de los pasos que he empleado hasta llegar aquí. La mala suerte lo intentó, pero se quedó con las ganas de echarme, el amor me quiso controlar y hacerme caer y no pudo conseguirlo. Si realmente todo debe ocurrir por alguna razón...esperaré a que las razones correctas me expliquen qué más me espera en Madrid...

domingo, 16 de marzo de 2014

ESTA COSA LLAMADA VIDA

Porque a mí esta vida se me antoja demasiado corta, casi como la bocanada de aire que entra por los pulmones y nos enfría el alma, allá donde esté o sea como sea ésta. Tan breve que no da el tiempo para conocernos a nosotros mismos, y mientras nos conformamos con los adjetivos que otros nos adjudican que en cierta medida son más o menos ciertos. Para mi, un hombre de 30 años con varias batallas perdidas y otras tantas ganadas no termino de sorprenderme y acabo por achacar muchos de los logros a la naturaleza, a la imperfecta perfección del ser humano y a su máquina interior. Caminar erguido no es tarea sencilla y mantener la compostura en ocasiones se convierte en todo un calvario, pero aprende, el ser humano siempre aprende. 
Yo, posiblemente el ser más visceral que conozco, hasta el punto de volcar toda pasión en aquello que creo justo y que me llena. El de la lucha incansable, el que pelea contra la soledad. El eléctrico, probablemente el adjetivo más extraño que me han colgado, pero no deja de ser lógico. Varios tonos de mala persona con buen fondo, cruel y divertido, soñador y realista. Acaso será todo cierto, todo mentira o medias tintas...el caso es que no dará tiempo a comprobarlo del todo en esta breve vida. Para mí como un acantilado de dimensiones extremas del que saltamos y nos dejamos llevar hasta que nos hacemos daño en el proceso o bien caemos de pie victoriosos. Caídas libres maravillosas que nos enseñan que lo bueno viene en pequeñas dosis y lo material se nos va cayendo por el camino...con el paso del tiempo.
Los años por los que antes mataba para que pasaran y hacerme mayor, ahora les temo para no volverme muy viejo. No se trata de canas, arrugas o calvicie...es algo más profundo a medida que vemos que la muerte no es otra cosa que una ruleta que gira a diario y destina finales terribles a personas normales. Más edad, más probabilidad de caer. No es miedo a la muerte, se llama ganas de vivir. Mientras tanto pasamos el tiempo interactuando con seres vivos como nosotros, con caracteres de todos los colores. Compartimos momentos, creamos recuerdos, dormimos juntos, nos abrazamos, reímos, sufrimos, lloramos...todo culpa del ser humano que se vuelve dependiente desde su primer día de vida. Pasamos de dependencia por supervivencia a dependencia sentimental, porque necesitamos calor y llenar el mundo de sentimientos que muchas veces se nos hacen demasiado fuertes para cargarlos en un solo cuerpo. 
Pasamos de vivir una historia bonita a otra trágica, relaciones tóxicas, relaciones imposibles, relaciones de ensueño que terminan mal hasta que llega esa relación en la que decidimos establecernos indefinidamente porque no queremos sufrir más y ahí aguantamos todo lo que podemos hasta querer darnos cuenta de que solamente nos encontramos ante un fracaso más. La experiencia que nos lleva a saber qué no debemos elegir, pero apenas nos da margen para decidir qué nos conviene. La culpa es de una sociedad hipócrita que solamente tiene en cuenta un gran físico o un generoso y abundante bolsillo. Yo, en ninguna de las dos situaciones, me limito a ver cómo las personas pasan por delante de mí sin preocuparse por quién soy. Es ahora cuando ya no le doy importancia a este tipo de triquiñuelas de la vida y me centro en lo que realmente tengo delante de mí, que no es otra cosa que el día a día. 
Sin prisa, pero sin pausa. Cumpliendo en cada momento lo que más me apetece hacer y pensando en el pasado lo menos posible. Técnicas que ayudan a sacarle el máximo partido a esta cosa llamada vida que sabemos cuándo empieza, pero no cuando termina. Rodearse de las mejores compañías, y no ser muy exigentes con cada decisión de nuestra rutina. Aprovechar las oportunidades, crecer al máximo como personas y hacer, pero dejando hacer también, porque no estamos solos ni en nuestra propia habitación, y porque siempre, allá donde vayamos tendremos algún que otro ángel que nos vigila para que todo vaya bien. Todo...siempre y cuando nos mantengamos en pie en este juego llamado vida. Para lo demás...con una sonrisa nos basta. 

lunes, 10 de marzo de 2014

15:28

"QUIZÁS MÁS ADELANTE, CUANDO PASE UN TIEMPO Y TÚ Y YO SEAMOS OTRAS PERSONAS...ESTAREMOS HECHOS EL UNO PARA EL OTRO..."

viernes, 7 de marzo de 2014

8 DE MARZO

No me suelo pronunciar en los días que "inventamos" para celebrar todo lo que existe en el planeta, pero hoy me apetece hacer un pequeño homenaje a las mujeres de mi vida, que son muchas y muy importantes para mí. La primera de todas y pilar indispensable a día de hoy en mi vida: mi madre. Esa mujer que amaba incondicionalmente a todas horas, que crió a 4 hijos lo mejor que pudo dándoles todo lo que estaba en su mano y mucho más que ni siquiera tenía. La mujer que se tuvo que ir a sus 53 años hace ya 10 y que nos dejó a todos un vacío enorme. Gracias a ella saco fuerzas cuando no las tengo, sigo adelante cuando no me apetece y me he aceptado a mí mismo cuando apenas me gustaba. Y no por ella, sino porque llevo su fuerza y su valentía dentro de mí. Todavía espero a que un día se me aparezca en sueños y aunque sea pueda verla una última vez para despedirme y que me diga si está orgullosa de lo que he hecho y cómo he llegado hasta aquí. Para mí un ejemplo a seguir y aunque solo disfruté de ella 19 años aprendí tanto que existen cientos de cosas que seguiré haciendo a su manera hasta que me muera, porque a su manera las cosas siempre salían bien. Para ella va este día que aunque no sea más que un número de un calendario...a mí me sabe a recuerdo.
Los otros dos pilares de mi vida son mis hermanas: África y Rosa. Son las que han llenado los vacíos que dejó mi madre, las que me han enseñado el camino correcto a seguir, me han dado alternativas, ayuda infinita y siempre están al otro lado del teléfono cada vez que necesito despejarme. Sin ellas no sería la persona que soy hoy, y otra cosa que agradezco a mi madre es haberlas tenido porque sé que lo hizo para que cuidaran de mí, y eso me basta. Ambas vivieron lo mismo que yo, un vacío que nada llena, lágrimas a oscuras, a solas, a escondidas. Cambios radicales, dolores profundos, falta de respiración; todos los síntomas que se padecen cuando desaparece el núcleo de tu existencia. Ellas que han seguido en pie y andando en todo momento. Unas luchadoras incansables. Ellas, ahora ya madres, que han tenido que aprender a serlo sin el mejor de los referentes, sin que su madre haya visto a sus nietos, que hace la situación más dura aún. ¿Cómo ser madre sin tener a la tuya cerca? Pues solo ellas lo saben y lo hacen muy bien. Es de las cosas que más he envidiado de ellas, que han sido capaces de seguir adelante, de avanzar convirtiéndose en algo que no se aprende en los libros, sino a base persistencia y perseverancia. Para mí dos mujeres coraje, dos luchadoras, dos compañeras de vida que encima son mis hermanas y compartimos apellido. Eso une más que cualquier océano que nos separe.
Mis tres mujeres coraje, mi corazón y mis dos pulmones, mis ojos y la boca con la que hablo, las que siempre tengo presentes aunque está ahora mismo a 1756 kilómetros. Una me cuida desde el cielo y las otras dos aquí debajo. Este día en el que ser mujer no es sencillo. Mujer, esa persona que ha sufrido tanto a lo largo de la historia, que sigue a día de hoy un paso atrás en muchos ámbitos, que se han abierto camino en la sociedad para lograr una igualdad aún incompleta, pero satisfactoria. Mujeres que trabajan y mantienen su casa, que crían a sus hijos, que ejercen sus derechos, que buscan la igualdad en un mundo asquerosamente machista. Hoy, mi homenaje es para todas ellas y esta entrada de blog para mis tres ángeles particulares, para que no se vayan muy lejos y sigan conmigo allá donde vaya. Porque siempre las he querido y cada día las quiero más. Por ellas va este día y todos los que hagan falta. 

lunes, 3 de marzo de 2014

01:50

DULCES PRINCIPIOS....
....AMARGOS FINALES

LAS PIEDRAS DE MI MOCHILA

Decisiones, casualidades, destino, elección, suerte, objetivo, interés, consecuencia, rumbo...todo se mezcla de formas caprichosas para que al final nuestra vida no sea más que una cadena de sucesos que nos hacen reír o llorar. A mí muchas veces me ganan la batalla de forma irreversible. Cómo saber si una decisión es acertada o no, cómo saber si he obrado mal, cómo saber qué va a depararme el futuro si tomo una decisión premeditada o analizada. ¿Habrá alguna diferencia? 
Mi vida ha sido un compendio de consecuencias derivadas de mis decisiones, de habitaciones que he tenido que limpiar por lo sucias que las he dejado. Asuntos sin resolver, o resueltos a medias, o peor aún, mal resueltos. Todos se entremezclan sin objetivo claro, diciendo frases que nunca pensaban que dirían y prometiendo la luna a alguien que ha prometido hasta planetas a varios a la vez. ¿Acaso no es una locura? Pues finalmente no sé qué pensar... Todos parecen tan felices con sus elecciones, con sus decisiones, con las opciones que el destino o la suerte les han brindado. Nadie se queja y todos sonríen como si no existiera nada mejor. 
Puede que fingir sea la solución o pretender que todo va bien, o enviar mensajes diciendo algo que no pensamos, o no decir todo lo que pensamos, o no aceptar que tenemos miedo de la vida, de la muerte, del destino. Que vivimos siendo cobardes por no decirle a una persona que queremos pasar el resto de nuestra vida a su lado, pero que quizás no es el momento. Todo se combina para que finalmente estemos aquí por estar y no por disfrutar, que es el objetivo de cada ser humano cuerdo y coherente. No hay que aguantar, sino pasear, no hay que sufrir, sino sonreír y sentirse sereno con uno mismo. La calma y esa paz que da el haber sido sincero, el haber cogido el toro por los cuernos, el ser libre para decir la realidad tal y como ha ocurrido, porque queremos ser auténticos y sinceros aunque ya no se valore. 
El valor que le damos a lo material, el calor humano que desaprovechamos, las monedas que no damos al pobre, las miradas que no lanzan los ricos. E-mails que vienen y van con mensajes que duelen o reconfortan. Mensajes enviados sin respuesta; alguno incluso sin leer....por miedo o torpeza. Llamadas perdidas que no volverán en el mismo espacio-tiempo o que quizás nunca volverán. Historias que no se saben, pero se inventan e injusticias que cometemos porque los hechos no ocurren como realmente queremos. Cuánta gente se habrá perdido entre el camino de la verdad y la confusión. Cuántos amigos que dieron todo para nada porque no valoraron la raíz de el asunto, que es la amistad, y no las florituras que creamos para llenar silencios. 
Momentos imborrables que nos acompañan durante toda una vida dejando la pregunta en el aire que empieza siempre con un "Y si...". Y mi vida, lamentablemente está llena de esos momentos que pudieron ser y no fueron, que pueden ser y no son, que quieren ser y no es posible. Un sinfín de ilusiones que creamos y regalamos a las personas para que luego mueran para transformarse en forma de piedra. Una vez una amiga me dijo que en mi mochila voy guardando las piedras que todos me dan con sus problemas y que al final yo cargo con mi mochila pesada llena de cargas que no son mías y los demás van ligeros con las suyas vacías. Pero igual es que soy así de tonto. Igual no soy capaz de deshacerme de piedras que se me confiaron por lealtad, igual no me dejan avanzar, pero tampoco quiero fallar a su dueño. Y teléfonos que suenan para que yo vaya a recoger más piedras y aún con los hombros destrozados del dolor yo voy y siempre busco un hueco para guardarla. ¿Y mis piedras? Pues sí, siguen en el fondo de mi mochila y para sacarlas debo quitar el resto primero y es a ello que estoy aprendiendo. No las quiero sobre tejados, las quiero lejanas y abandonadas, o en las mochilas de sus dueños. 
Los finales, mis archienemigos históricos desde el principio de mis tiempos. Yo, el maestro de nada después de todo lo que he aprendido. Yo, que no he visto nada y me he recorrido medio mundo. El insaciable, el impredecible, el infinito, el que sufre en silencio, el que la soledad lo ha devastado, el que hace de tripas corazón, el que flota en el aire, el de las caídas libres...el poeta bajo la lluvia que abandonó su reino para ser escritor. El del futuro incierto, ese soy yo, el que no pertenece a ningún lugar, el que amó tanto que tiene el corazón colgando de un hilo y por ello lo llaman insensible. El de las piedras en su mochila, en su maleta, en sus bolsillos...el que va a aprender a dejarlas por el camino. Y los demás...los demás que aguanten...

sábado, 1 de marzo de 2014

...A RAYAS...

Te vi en aquella esquina de sandías caminando con seguridad. Allí mismo nadie me diría cuántas mariposas en mi estómago traerías. No fueron miles ni millones, fueron todas infinitas y se diluían con mi sangre cuando tú me estremecías. Siempre pensé que a mí no me pasaría, pero caí en una red que me revolvía de alegría. No pude resistirme a tus abrazos; los más fuertes que conocía, que con tus bíceps amoldados mis huesos crujirías. Cualquier postura nos servía para ser los dos en uno, tú conmigo, yo por ti con una luz tenue encendida. Te regalaba cada uno de mis vellos erizados al rozarme con tus manos. Me dejaba vencer porque hay batallas que no se quieren ganar. Batallas sin armas, pero con cuerpos. Sin lucha, pero con fuerza. En esas siempre me ganarías, aunque cualquier excusa me inventaba para que me atacaras por la espalda. 
Insectos se arrastraban por mi espalda cuando tú los controlabas y no dejabas que ninguno rozara mi cabeza. Jugabas a ser yo, me escondía siendo tú, y gemidos que existían en las cuerdas vocales sin color. Una mirada perturbante que me hacía volar alto, hasta el cielo yo diría que toqué con mis yemas. En la cocina me sorprendían tus manjares mimados con sonrisas. El sofá tono blanco roto, que ahora simula ser mi pecho porque tanto lo pisaba que ahora alguien ha pedido revancha. Un cálido creado por tus manos para que mis vértebras no sufrieran. Me dejaba guiar al infierno si era allí donde querías que fuera. Las mantas fueron testigo de todo lo que allí se vivió. Y la araña de seis bombillas que amenazaba con comerme las entrañas. Yo me reía al saber que allí nadie me podía lastimar. Tú...mi seguridad. 

domingo, 23 de febrero de 2014

REFLEXIONES DE UN DOMINGO SINGULAR

Las oportunidades se van con el mismo tiempo que empleamos en pensar en ellas. Las lágrimas caen a su paso para convertirse en un grano de sal seco que se pudre en el suelo que otros pisan. Así, como la vida misma se va el tiempo que no aprovechamos, y también el que necesitamos para planear. Los osados que siguen sus impulsos no son más que locos de atar que van a contracorriente y el teléfono que no para de sonar y no queremos responder. 
Historias sin terminar, puertas sin cerrar, ventanas que no se abren. Esperamos a quien no llega, dejamos pasar de largo a los que quieren quedarse. Suspiros con nombre, pero sin dueño que acaban desapareciendo en el horizonte. Ecos que nos llaman, pero al seguirlos no podemos encontrarlos. Personas maravillosas que aparecen en un momento inesperado, inoportuno y que no llegamos a abrazar del todo.
Fantasmas del pasado que arrastramos sin olvidar, historias que se cuentan y no se creen...o dan pena. Rumores que se dicen, pero no se contrastan. Todo un abanico de colores que finalmente no nos convence. Lugares por los que pasamos y prometemos volver aunque en el fondo sabemos que nunca estaremos de vuelta. Mentiras escondidas, disfrazas para no hacer daño, pero que existen y nos persiguen en nuestras mentes. El olvido, aquel lugar donde va todo lo que digo y nadie escucha, todo lo que escribo y nadie lee, todo lo que valoro y a nadie le importa...

domingo, 16 de febrero de 2014

...CUIDATE...

Ese punto de los 30 años (al menos de mis 30 años) en el que ya no se qué decir, qué pensar, cómo actuar o hacia dónde ir...pues ahí me encuentro yo. Encima de una roca en la que solo caben mis dos pies y a lo lejos no veo más que interrogantes hacia los que no quiero ir por miedo a volverme a equivocar. La niebla, la lluvia, el frío, todo hace que me canse cada vez más, pero he decido no moverme de aquí. Sin embargo, ha llegado ese momento en el que no aguanto más de pie y tengo que tomar una ruta con alguna nueva dirección. 
Yo había pensado que la vida era eso que pasaba todos los días y que cuando tenía días grises alzaba la voz para que alguien viniese a mi lado. En este punto ya tengo la voz tan grave y ronca de gritar que parece que mi dieta no es más que coñac con puros cubanos. Por segunda vez en mi vida, y 10 años después de la primera me doy cuenta de que no se vivir conmigo. No encuentro destino, objetivo, rumbo, dirección. Da igual el nombre....pero no está aquí por mucho que lo busco.
Como un zombie despierto para trabajar, entrenar, comer y dormir, que se han convertido en los únicos colores primarios de mi paleta, que a día de hoy se enturbia con tonos oscuros sucios que no puedo renovar. Hay mucho que no puedo olvidar, otras tantas cosas que me persiguen en forma de fantasmas, de peso en mi espalda ya quebrada, de pérdidas aumentadas ya en esta batalla que no acaba. El mar no está y era una de las cosas que me hacía continuar. No se rendirme tampoco...
¿Qué hacer? Pues eso es lo que quiero saber...

lunes, 10 de febrero de 2014

Y QUISIERA...

Y es ahora que entiendo por qué tengo un libro sin terminar arrinconado en algún lugar de este ordenador. No es por otra cosa que por mi imposibilidad a cerrar capítulos; no he aprendido a hacerlo en la vida real y mucho menos plasmarlo en un mísero boceto de una novela. No sé dejar ir personas, historias, vidas. Mi mente me sigue jugando malas pasadas haciéndome flashbacks selectivos e inoportunos. Los recuerdos me persiguen allá donde voy repitiéndome frases que no quiero volver a escuchar, llevándome a lugares que juré no volver a pisar y viendo a personas que no deberían seguir apareciendo en reflejos...a veces tan vívidos como cualquier ser de carne y hueso. Siempre me había considerado un hombre inteligente, pero a mis 30 años me veo más estúpido que nunca a medida que mis ojeras oscurecen y le dicen al espejo que no hay mucho más que pueda encontrar ya, que lo he visto casi todo. 
Historias que no quiero que terminen, historias que han terminado, pero no me dejan avanzar, historias que no han empezado y no quiero que continúen. Todo se mezcla en mis neuronas que ya no razonan, sino que envían señales de cualquier tipo a mis lacrimales para que me borren la visión y me hagan ver cataratas deformes con cada parpadeo. Es tal la magnitud de mi síndrome que llevo meses viviendo una relación tóxica que no parece tener final, que no me deja avanzar y que no puedo dejar ir. Hoy, cuando creía que se terminaba el episodio...no era más que el inicio de otra escena más en la que soy el culpable por no querer ponerle final. ¿Y la vida qué aguarda para mí? Pues ahora mismo no sé si lo quiero saber. 
Vivo todavía esperando a que mi madre venga una noche a darme un beso y me diga que todo lo que he hecho en estos últimos diez años está bien. Me pregunto aún por qué la vida que dos personas crearon ha tenido que continuar solamente con una de ellas. Julio vuelve a mi cabeza en su despedida silenciosa y me arrastra a un nuevo tono de nostalgia sin querer. El pasado se mezcla con el presente hasta tal punto que olvido mi nombre. Busco, pero no encuentro, me intento convertir en una mejor persona para ver si el tarot de mi futuro me depara algo bonito, algo nuevo, algo único, pero siempre positivo. Y el tiempo...que se ha llevado casi todo lo que tengo, a él solamente le pido que me deje cerrar cuentos, historias, fábulas de comedia que se cuentan y no se creen. Enterrar demonios, cortar por lo sano, hundir hachas de guerra ya enterradas. Y quisiera...tan poco quisiera...

jueves, 30 de enero de 2014

ODA AL GRIS

Mis días tienen colores y reflejan el estado de ánimo de mi alma, de mi vida, de mi corazón. Hoy, sin ir más lejos tengo un día gris. Ese día en el que se va gente de mi vida, gente que quiero mucho y con la que tengo infinidad de recuerdos. Ese día en el que aparecen despedidas forzadas para no provocar más daños de los actuales, día en el que existen demasiadas incógnitas que no entiendo. Después de todo el ser humano sigue siendo todo un misterio para la humanidad. Día gris es sinónimo a día de soledad en la lejanía, donde mis amigos de siempre están lejos, donde mi familia queda fuera de alcance, donde ya las llamadas telefónicas o los mensajes no son suficientes. Un día gris como este significa hacer de tripas corazón; sonreír cuando estás herido por dentro, disimular que la vida es maravillosa cada día, aunque sea justo hoy cuando menos apetece mostrarlo. Día en el que las personas no tienen la culpa de lo que le ocurra a alguien tan insignificante como yo, día de encerrarme entre cuatro paredes y ver qué genialidad soy capaz de inventar pata sentirme bien. Ese día gris que no es ni muy claro, ni muy oscuro, pero sí muy turbio. Aquí me doy cuenta que mi día gris no es nada comparado a las vidas de los más necesitados, o a la pobreza que veo a mi alrededor. Sin embargo, como es mi día gris para mí es un mundo y por algún lado ha de escapar. Siempre escapa por el mismo: mis dedos....que plasman lo que sienten de alguna forma u otra. 
En mi día gris no me apetece buscar salidas, soluciones o consuelos. No me hundo, pero tampoco floto...voy a la deriva en medio de un océano de dudas lleno de olas fabricadas con melancolía y nostalgia que me sumergen y tratan de ahogarme. El gris casualmente forma parte de mi jersey, que hace juego con mis horas y también lo llevo en mis tenis, o deportivas...a veces olvido los nombres reales de las cosas. Es que las cosas solamente son cosas y cada una de ellas tiene decenas de apelativos diferentes. En mi día gris se me mezclan los acentos, pierdo un poco mis raíces y no hay derecha invertida que lo aleje de mí. En mi día gris no me interesa el tenis ni el inglés, no quiero signar ni explicar gramática, solamente quiero volar...y no puedo porque no sé cómo hacerlo.  En mi día gris ya no hay problemas económicos o historias por terminar porque simplemente acabaron cuando yo no estaba preparado. 
Hoy no podía ser un día azul cielo o verde esperanza; hoy tenía que ser gris ceniza, como las que yacen en aquel cementerio desde hace poco más de 10 años. Buena forma de estrenarme en la treintena con días como este en los que por más que suba la mirada sigo teniéndola triste y derrotada. Los días grises dan comienzo a guerras cuesta arriba, a batallas injustas, a daños colaterales. No hay armadura que salga airosa en mis peleas grises. El gris, que cuando era un pequeñuelo no era más que un color de nombre bonito, hoy se convierte en toda una eminencia en mi existencia. Y así, lo quiera o no...vivo mis días grises. Días que no cambian de tono, sino que se disfrazan o se esconden. El gris, el color que todo lo opaca. Hoy es un día gris. 

miércoles, 22 de enero de 2014

MERE

Los recuerdos se amontonan como batallas perdidas. De tanto que llevo buscándome no termino de encontrarme más que en los prados secos de cualquier tarde de invierno. Reflejo será de la textura de mi vida, que se va volviendo más y más áspera a cada año que cuento. Tres décadas de andaduras que se me antojan un tanto caprichosas. No es cierto eso que dicen del rumbo y que cualquiera es dueño del suyo. El mío se desvió hace mucho tiempo y no he podido enderezarlo. Es por esto que decidí seguir para ver qué me deparaba el caprichoso destino. Latigazos con buches de sangre fue todo lo que vi, aunque los espectadores de mi privado espectáculo me vean reír. ¿Sabrán ellos sonreír cuando ardes de dolor por dentro?

Lo más oscuro del día no es justo antes del amanecer, sino cuando vemos que no va a volver a salir el sol. Es ese frío que entumece los huesos el momento en el que toda esperanza se pierde, pero el cuerpo se niega a morir. Se levanta y sigue andando hasta que toquen al fin sus últimas pisadas, que nadie, ni siquiera ese dios que todos adoran y al que le han puesto diferentes nombres sabrá jamás. Es un acertijo infinito, un juego para no ganar, como lo ha sido esta guerra para mí. No cuento historias de corazones desgraciados, destrozados o pegados sus pedazos, cuento sentimientos rotos, promesas sin cumplir, traiciones de película.

No seguiré ese camino vaya todo bien o mal, y es ahora cuando estoy preparado para sufrir o para reír a partes iguales. He aprendido que donde reside la bondad también se cuelan seres crueles. Al final de cada camino siempre existe un principio en cualquier otro. Perdido o no acabaré por encontrarme, y ¿por qué no? Igual la próxima desgracia no me ocurre a mí. 

sábado, 18 de enero de 2014

PAPEL

Granizando desde el cielo hasta lo más profundo de mi corazón. No tengo emoción en días como hoy que me convierto en papel porque el sol no sale por el sur. Vuelvo a buscar guaridas en las pernoctar, pero todas saben igual con el olor de la sal. El frío me entumece los dedos, las muñecas, los brazos. Dejo de ser yo para convertirme en la sombra sin color. Ríen todos menos yo. Una vez desaparecida la niebla sigue todo seco y solitario como ayer. Busco amigos en rostros desconocidos que sin mueca no hacen ni un atisbo de devolverme sus iris hacia mí. Me hago pequeño y dejo de caminar, pero todos me empujan hacia una dirección más incorrecta de lo que he sido yo. Y yo, hecho de papel acabo pisado en el suelo, mojado por la lluvia. Helado y gris apenas puedo ser nada, ni una brisa ni una mirada. 

viernes, 10 de enero de 2014

MIS CLASES PARTICULARES

Llevo bastantes años dando clases particulares de inglés. Hay muchos falsos mitos al respecto y como piensan muchos, no se trata de sentarme en una silla, explicar dos tonterías y mientras el alumno hace los ejercicios yo me dedico a utilizar el teléfono móvil. Una clase particular de inglés se prepara con antelación, siempre teniendo en cuenta el nivel del alumno y qué necesita reforzar o qué destreza lleva peor. Todo esto requiere buscar en varios libros ejercicios y gramática explicada de la forma más clara posible, recorrer decenas de webs descartando muchas de ellas en el camino por diferentes razones. Una vez el material esté preparado hay que sacar las copias, lo que implicar gastar dinero y más tiempo. El siguiente paso es ir a casa del alumno o que él venga a la tuya y dar la clase. Puedo afirmar que un profesor particular pasa más tiempo preparando una clase de hora y media que dándola.
Es un trabajo inestable, puntual y mal remunerado, ya que solamente nos llaman para ciertas temporadas o cuando se acerca algún examen complicado esperando que hagamos milagros. Obviamente si el alumno no aprueba...está claro que no volverán a llamarme porque la culpa siempre es del profesor, y no del alumno que: no se entera porque no presta atención, no presta atención porque no le interesa, no le interesa aunque las clases sean dinámicas, o bien quiere resultados inmediatos que nunca llegan. 
El inglés es una asignatura que por lo general o se ama o se odia, y a veces, cuando se ama...se suele dar bastante mal y cuesta mucho encaminarla o aplicar los conocimientos. El inglés es una asignatura que hay que afrontar con ganas de aprender, paciencia y perseverancia. La gran mayoría de los alumnos que contrata a un profesor particular es porque no tiene forma de aprobar la asignatura o porque quiere sacarse algún curso o título y el inglés no se lo permite. Gran porcentaje de estas personas solamente quieren saber lo justo para aprobar ese examen y no volver a estudiar inglés de nuevo. Otros en cambio quieren aprenderlo en dos meses y hablarlo fluido desde la cuarta clase, lo cual es prácticamente imposible.
Por si fuera poco ahora está la prioridad de que todos quieren  un profesor nativo para aprender inglés, como si esto fuese la solución a sus problemas. Hablaré de mi caso particular: yo me licencié en filología inglesa hace ya más de 6 años, tengo varios títulos de cursos que he hecho en inglés en varios ámbitos, tengo mi certificado de aptitud pedagógica que me permite dar clases, he estado trabajando en el Reino Unido y me fui de Erasmus también. A todo esto le añadimos que yo no me veo capacitado a día de hoy a dar clases de español (y no porque no conozca la gramática española, sino porque mis explicaciones no tendrían base ninguna ni estarían fundadas en ninguna lingüística) y pongo como ejemplo el explicar a un extranjero la diferencia de usos entre el verbo "ser" y "estar", ya que ellos los tienen en un solo verbo "to be". Es imposible que alguien que no esté preparado pueda explicarlo con todas sus excepciones y correctamente. Está claro que puedo ponerme con un libro delante y explicar cuatro cosas por encima para salir del paso, pero esto no es calidad, y a mí no me compensa. 
Con todo esto quiero llegar al punto de que un británico sin estudios superiores que ha trabajado como panadero de profesión y viene a España a dar clases de inglés...señores, esto no es calidad. Simplemente es tener un nativo que corrija errores de pronunciación y algo de gramática, pero a la hora de explicar el por qué de cada caso, con ejemplos que respalden la teoría no sirve, ni tampoco para muchas otras destrezas de la lengua, ya que no domina el castellano (como muchos de los nativos que vienen a nuestro país) y no han tenido formación para ser docentes. Todo esto teniendo en cuenta que el supuesto inglés tenga un conocimiento correcto de su lengua, porque al igual que en España, en los países de habla inglesa también existen los "magos del campo" o gente muy de pueblo que no habla correctamente e ignora muchas normas gramaticales. 
Es por ello que estoy indignado con este tema de que se exija un nativo para las clases y que cobra unos 20-30 euros por hora (los hay que yo lo he visto) y a un español titulado poco menos que casi no le pagan ni 10 euros por hora. De todos modos no digo ni que todos los españoles titulados tengan calidad en su docencia ni que todos los nativos no la tengan. Hay de todo como en cualquier lugar que se precie, pero hay que dar oportunidades a la cantera local que hay muy buenos profesores por ahí.

sábado, 4 de enero de 2014

USON

No sabía que los ojos que todo lo ven a la vez podían volverse tan ciegos. Yo solía amarte tan intensamente... Si esto era una guerra yo la descubrí con mi derrota; era por eso que no llevaba armadura, ni casco, ni lanza. Los pasatiempos también están hechos de carne y hueso parece ser. 
Me encanta saber que él está fornido en su peso ideal, habla cuatro idiomas fluidos y tiene un corazón enorme. Cuidado porque a veces el pecho explota de pasión si los corazones bombean muy deprisa. Seguro que será un padre estupendo y puedes llevarlo a cualquier tipo de evento en el que pueda demostrar su extremadamente buena educación. Sabe escuchar, respeta el turno de palabra y tiene una conversación de lo más entretenida. El único defecto que le veo es que te lleva a su lado. 
Espero que el destino los trate con bondad, que la vida les aguarde un próspero futuro y que el amor no haya sido comprado en una tienda de segunda mano. Tus ojos ya no me matarán nunca más, porque ahora soy capaz de mantener firme mi mirada, y espero que él te trate como te mereces; bien, muy bien. Espero que sea igual de noble y sincero que tú. Espero que después de mucho tiempo no se rompan los cimientos que han creado en tan poco tiempo, y espero que el tiempo te deje donde tengas que estar. Existen más sentimientos en el mundo que el amor, aprende aunque sea esta última lección. Y para crecer no solo tienes que comer. Y te perdono, después de todo lo que ha pasado...te perdono. 

viernes, 3 de enero de 2014

ACUARIO


Hace frío y mis manos son témpanos de hielo perpetuos, pero aun así responden al teléfono. Es él nuevamente diciendo esas palabras que nunca quise escuchar, pero que últimamente retumban en mi cabeza con frecuencia: "el invierno no es nuestra estación". Yo silente me limito a hacer acto de presencia con la peor versión de mi voz y empiezo a hacerme a la idea de que todo terminó. 
Minutos después en el sofá dando calor a un felino que debe odiarme por ser culpable de su desgracia me encuentro con sueño, hambre y pena. Lo más complicado es que no puedo hacer desaparecer ninguno de los tres estados. Ya mi cuerpo se negó a obedecerme. Parte de mí no me habla por cometer un mísero error que desembocó el alud, mis neuronas se adelantan a imaginar acontecimientos que no ocurrirán y mis dedos se aferran al teclado para relatar la desdicha de mi nuevo año.
Lo que cada recoveco de mi ser sabe es que el teléfono no volverá a sonar. Ya hace tiempo que dejó de hacerlo, justo cuando me desterré a una lejana ciudad en la que hay mucha gente, pero yo me siento muy solo. No son suficientes tres millones de personas para pasar un rato agradable charlando o arreglando el mundo. Gracioso querer arreglarlo cuando el mío está del revés.
Esta mente que tengo no hay quien la amueble, estas fuerzas se me quedan cortas y mis ganas deben estar al otro lado del mar que desde aquí no puedo ver y donde podría encontrarme con él. Cuento hasta diez y respiro, pues entonces...sigo vivo. Tenía los ojos cerrados con la mirada perdida para mis adentros por si alguna nueva señal me brindaba un poco luz en este pecho oscuro. 
Casi treinta me avalan ya con arrugas y mucho pelo. Ojeras que se abren paso después de tanto quebradero de cabeza y noches de lunas raras que no me dejan dormir. Crecientes como mi arrepentimiento, menguantes como mi esperanza, todas unidas a la vez para impedirme dar una cabezada y desvincularme de este universo que me sepulta no con estrellas, sino estrellándome. Es así como sale la mejor versión de mí; el escritor que nació en mí desde que aprendí a coger un lápiz.
Muchos me matarían al saber que daría esta facilidad de expresarme si pudiese ser feliz en algún lugar. No sabía que los errores se pagaban tan caros, que las personas apenas daban oportunidades y que equivocarse no está contemplado en el calvario eterno. Podría explicar mi situación como los cimientos de mi templo. Cada uno de ellos mantenido por los diferentes estados y situaciones con las que convivo y que al flaquear una a una hacen que se quiebre el techo cayendo sobre mí. Con mi mano izquierda intento sostenerlo y con la derecha me apoyo en el suelo para no caer. Supongo que se imaginan cómo se puede avanzar en esa situación. Ciertamente es imposible. 
Hoy se me antoja dejar de creer. Los planetas, las estaciones, el razonamiento humano, nada ya que me importe sino este dolor de hombros que no cesa si nadie se acerca a socorrerme, a masajearme lentamente para volverme a la vida, para volver a convertirme en un ser humano que en algún momento fui. Enero, ese mes que comienza de rojo y que dio vida a alguien que ya no reconozco, porque primero hay que saber quién soy para saber en qué me quiero convertir, y desde luego...no es en esto. 

lunes, 23 de diciembre de 2013

BALANCE 2013

Gran parte de 2013 para mí significó una cuenta atrás. Desde enero hasta finales de agosto no paré de hacer "actividades" o "cosas" por última vez en Tenerife, ya que a finales de verano mudaba residencia a Madrid. Pasó mi cumpleaños (29 años ya), los carnavales que disfruté al máximo (mis fiestas favoritas del año sin duda alguna), pasé por la universidad a signar las charlas en las jornadas de puertas abiertas y llegó la primavera. Fueron unos meses bastante locos porque compaginaba primero de ruso, tercero de alemán, el último curso del ciclo de intérprete y mi trabajo (mantenía una casa, una pareja, vida social...etc.). 
Fue entonces cuando terminé el ciclo en marzo y preparamos las jornadas de Interpretación en Lengua de Signos en las que trabajamos muy duro preparando canciones, cuentos, una obra de teatro y más actuaciones. Una vez terminadas tuve que afrontar una de las pruebas más duras en cuanto a formación se refiere: las prácticas de intérprete. Tuve la suerte de hacerlas en FUNCASOR con dos grandes intérpretes que fueron duras al principio, pero a las que les agradezco gran parte de lo que sé y de paso me llevo a dos amigas. Fue una etapa un poco confusa para mí porque tenía que centrarme al máximo cuando estaba descentrado por problemas personales y tuve que sacar lo mejor de mí cuando lo tenía bien escondido. A su vez se acercaron los exámenes finales de la escuela de idiomas y apenas tuve tiempo a prepararme nada porque el trabajo me quitaba todo el tiempo libre que me quedaba. Finalmente salí victorioso de las prácticas y más que satisfecho con mis notables en ruso y alemán.
Se acercaba un verano lleno de sol, de playas, de amigos, de fiestas y de despedidas. Lo disfruté al máximo y estuve ocupado todo lo que pude. Alternaba mis últimos meses en el 112 con mis visitas a la playa, mis cajas embaladas y miles de recuerdos que no podían venirse conmigo a esta aventura. Fui varios días a Madrid a ver pisos hasta que me decidí por uno cerca del mítico (al menos para mí) metro Circular. Una de las mejores cosas de este verano fue conocer del todo mi isla; visitar esos lugares a los que no había ido antes y darme cuenta que Tenerife es realmente un sitio único y especial. La Cueva del Viento, sesión de Paintball, nuevas playas escondidas, caminata al Paisaje Lunar, algunos museos y tres fiestas de despedidas fue todo lo que terminé de hacer en mi isla. Lloré bastante al marcharme, pero era un paso que tenía que tomar por mi bien y para conseguir un futuro laboral mejor. 
Cogí a mi gato Sergio y nos plantamos en Madrid. compartimos piso con un amigo mío inglés con el que tenía bastantes años de amistad, pero al que finalmente no conocía en absoluto. Entre mi búsqueda de trabajo ocurrió algo que marcaría un antes y un después en mi estancia en Madrid: mi compañero de piso lanzó a mi gato por la terraza de un tercer piso. Sergio sobrevivió, pero no sin sufrimiento, operación, mimos infinitos, horas en soledad en casa y más de 1500 euros de mi bolsillo. No tanto sobrevivió mi relación con este "psiquiátrico" que se fue poco después del piso. Me surgieron varias oportunidades y ofertas de trabajo como profesor de inglés y alemán al poco tiempo de mi llegada y pude empezar a trabajar en octubre a tiempo parcial. Esto me dio estabilidad  en cierto modo y alegría, ya que después de muchos años dando clases, por primera vez se me reconocía la labor en un contrato de forma profesional. 
Mi vida social no ha sido tan ajetreada como en Tenerife, pero sí que mantengo a mis amigos que residen en Madrid y es con ellos con los que suplo mis huecos libres y mis horas en soledad. El último trimestre del año ha sido también de altibajos tanto económicos, como sentimentales, aunque no puedo decir que me vaya mal del todo, que ya para mí es bastante. Añado que he recibido muchas gratas visitas de gente a la que quiero mucho, he podido conocer muchas partes de Madrid que desconocía, he ido a varios conciertos que me encantan y he visitado dos ciudades increíbles como son Zaragoza y Ávila. 
Si tuviera que sacar la balanza del 2013 para mí no ha sido tan malo. He conocido a mucha gente impresionante, sigo manteniendo a mis amigos de siempre y a los nuevos, tengo gente que me aprecia y me valora, tengo a mi familia, un trabajo que me encanta, dinero suficiente para ser independiente, hago lo que me apetezca y vivo en una gran ciudad llena de oportunidades y cosas que hacer. Por todo esto y mucho más me considero afortunado y todo esto ha ocurrido en 2013. Es cierto que ha habido caminos de espinas y baches a lo largo del camino, pero sino nada de esto habría tenido sentido. 
Solamente me despido de 2013 con un guiño y espero con ansias a que 2014 me de un año incluso mejor si cabe; lleno de salud, rodeado de mucha gente y con las cosas justas que necesito para continuar. Hasta siempre 2013, a mí no me has dado tan mala suerte. 

EL COMIENZO NUNCA RESIDE SOBRE NINGÚN PRINCIPIO...

Parecía que nunca nacería, pero aquí está...con una estética forzada y protocolaria. Con un toque propio de esos que te recuerdan a quién pertenece y con muchas expectativas de futuro (para liberar tensiones más que nada). Sin más, pongamos puntos y suspensivos a esto que nace hoy y que nadie sabe hasta dónde llegará....bienvenidos a mi verdad




"LA LOCURA QUIZÁ NO SEA OTRA COSA QUE LA SABIDURÍA MISMA QUE, CANSADA DE SOPORTAR LAS INJUSTICIAS DEL MUNDO, HA TOMADO LA INTELIGENTE RESOLUCIÓN DE VOLVERSE LOCA"

TODO OBJETO VARÍA SEGÚN LA VISIÓN DEL QUE LO CONTEMPLE

TODO OBJETO VARÍA SEGÚN LA VISIÓN DEL QUE LO CONTEMPLE