lunes, 21 de noviembre de 2011

I JORNADAS DE ACTUALIZACIÓN EN DISCAPACIDAD AUDITIVA



El fin de semana pasado tuve maratón de nuevo al asistir a las I Jornadas sobre Discapacidad Auditiva que la Universidad de La Laguna organizó con la colaboración de otras tantas entidades. Considero extremadamente positivo que se organicen este tipo de eventos para dar a conocer los problemas que implican ciertas enfermedades auditivas, las barreras con las que se encuentran actualmente las personas que la padecen y las soluciones parciales que existen en el mercado. Resalto sobre todo el tema de la sensibilización y la difusión del colectivo sordo que tan desconocido se muestra en la actualidad.



Cuando escuchamos la palabra sordo la asociamos a una persona que no puede escuchar y tampoco hablar y lo denominamos “sordomudo”. De forma sencilla me gustaría aclarar que una persona sorda no tiene por qué ser muda. Simplemente se tiene la capacidad de desarrollar el habla, el inconveniente es que no es tan sencillo como parece. No alejándome mucho del tema quiero comentar que las personas sordas no están todas “sordas como una tapia” como vulgarmente se comenta en la mayoría de los círculos. Existen diferentes grados y tipos de sordera: algunas hereditarias, otras adquiridas… Cada persona sorda es un mundo.


Centrándome de lleno en las jornadas debo confesar que sentí una pena enorme al ver aquella aula magna sumamente vacía con unos pocos cientos de personas, y poco a poco más y más vacías a medida que continuaban las charlas. Los grandes interesados fuimos los que conocemos la temática de cerca, los que convivimos con ella, nos preocupamos por ella y trabajamos o estudiamos para mejorarla, aliviarla o al menos interesarnos en conocerla. Otro gran porcentaje lo formaban alumnos que necesitaban fervientemente esos dos ansiosos créditos de libre elección. Entiendo que eran suculentos, pero al encontrarnos ante unas jornadas y pagar 50€ como mínimo, qué menos que mostrar un poco de curiosidad, tomar algunas notas e intentar ser un poco más culto y consciente del mundo que nos rodea.


Me quedo con los familiares de personas con discapacidad auditiva, con los médicos que trabajan contra todas sus patologías, con los intérpretes que al menos procuramos que las personas sordas tengan acceso pleno a la información del mundo y esos pocos seres humanos interesados en la discapacidad invisible que tan abandonada ha estado a lo largo de los años. Confieso que mi cansancio era aparenta, ya que venía de una dura semana de clases combinadas con trabajo y llevaba bastante sin descansar. Sin embargo, salí bastante satisfecho de ciertas charlas y no siempre se amortiza el dinero que uno paga, pero en mi caso no podría estar más contento.


Resalto una ponencia que me conmovió de manera suprema. Después de las barreras que la vida me ha brindado a superar y los problemas por los que he tenido que pasar, no soy persona que se sorprenda por experiencias o traumas que haya padecido algún individuo. No hablo de no ser empático, sino de no emocionarme con vidas duras, complicadas y desgraciadas. No obstante, aquella mujer hizo que mis ojos tuvieran ganas de llorar. No por la pena que sentía por su situación, sino por cómo afrontó la vida, por cómo decidió agarrarse fuertemente a ella y por cómo era capaz de reírse de su pasado, de burlarse de sus miserias y de exponerlas públicamente ante cientos de desconocidos. Lamento que fuese casi al final de las jornadas y decenas de personas ya hubiesen abandonado la sala tras firmar la asistencia. Ellos sí que me dan pena por haberse perdido una lección de vida como aquella.


Se trataba de una mujer que se había quedado sorda siendo una niña. Ocurrió por unos problemas con antibióticos o vacunas (no recuerdo bien). Hablaba perfectamente, pero no podía escuchar. Una de sus grandes barreras era que no había querido aprender lengua de signos, lo que limitaba aún más su situación. Añadiendo que era bastante mala leyendo los labios, como ella misma confesó. Sus padres le proporcionaron la mejor de las educaciones y por ello crecían sus inquietudes hacia la vida. Su hermana oyente hacía de tripas corazón y se convirtió en un apoyo coraje para ella, ayudándola en cualquier trámite o información que necesitase. Ya de adolescente decidió que quería ser veterinaria. ¿Por qué? Porque los animales eran los únicos seres vivos que la comprendían y con los que se podía comunicar sin necesidad de escucharlos. Se fue sola a vivir a Gran Canaria hasta que terminó su carrera, realizó sus prácticas y entonces se dio cuenta que nunca podría ser veterinaria. La sociedad, las barreras que ésta imponía, la falta de información del entorno y la poca sensibilización a la discapacidad auditiva lo impedían (hay que recordar que esta señora habla perfectamente, así que traten de imaginar qué ocurriría con una persona sorda que no haya adquirido el habla o que apenas haya desarrollado este sentido… que son un gran porcentaje). Con gran esfuerzo se convirtió en inspectora de sanidad, su trabajo actual. Ella contaba cómo fue su experiencia en las oposiciones; cómo le contaban que por su discapacidad sería evaluada de forma diferente y cómo finalmente la evaluaron igual que a una persona oyente. Le prometieron que no tenía que realizar examen de idiomas por ser sorda y finalmente le hallaron la media con un cero en esa destreza. Otro de los exámenes era oral y pudo salvarlo en parte, aunque sin responder a la ronda de preguntas, puesto que no entendía qué se le preguntaba de forma oral. Finalmente y con sudor de sangre aprobó las oposiciones y quedó en un puesto penoso que no se correspondía con sus capacidades ni con su situación. Consiguió plaza en la isla de la Gomera, en la que la discapacidad auditiva brilla por su ausencia. Si en Tenerife existen cientos de barreras de comunicación para una persona sorda…cuesta imaginar cómo será en una isla menor. Su vivienda no estaba adaptada en absoluto (carecía de señales luminosas o vibratorias que hicieran su estancia más placentera) y el gobierno se negaba a proporcionarle medios o ayudas para conseguirlo.


Sin extenderme mucho más me gustaría invitar a la reflexión a todas esas personas que piensan que la vida se acaba cuando los abandona su pareja, que todo termina cuando muere un familiar cercano, que no hay continuación después de enfermedades crónicas. Esas personas que se quejan por no tener dinero para comprarse un ipod o un ordenador, que sufren cuando no tienen saldo en el móvil o que lo pasan mal cuando físicamente no son lo guapos que les gustaría. Los invito a que se metan en la piel de una persona con discapacidad auditiva, que los traten de comprender, que entiendan el aislamiento que sufren en la sociedad. No hay que dar la espalda a las minorías, y sobre todo comentar que todos somos personas y poseemos sentimientos, inteligencia, emociones. Somos diferentes, pero tampoco lo somos tanto al mismo tiempo. Es triste no recibir información de lo que nos rodea, no poder interactuar con cualquier persona, estar condicionados de por vida. Yo soy de los que piensa que no son las personas sordas las que no escuchan, es la sociedad que hace oídos sordos a lo que ocurre. Invito a todos a ser sordos, a ser mudos, a ser ciegos, a ser todo lo que se puede y no se puede ser. A ser conscientes, consecuentes, buenas personas….a ser solidarios, desinteresados, humanos, sobre todo a ser humanos. Si verdaderamente saben escuchar y oír…háganlo hoy más que nunca.

viernes, 18 de noviembre de 2011

VUVURVIA



Nadie se acordará de nosotros cuando nos hayamos ido, o al menos eso dicen. Yo no lo creo. Yo recuerdo a muchas personas que no están, que se han marchado. Recuerdo sus rostros, sus palabras, su voz... Intento transmitirlo a los que me rodean para que esa esencia nunca muera, para que perdure en el tiempo y sea infinita. Finalmente acaba convirtiéndose en un aura que flota en el aire y nunca desaparece. Me empeño en no dejar abandonado a todos los que significaron algo para mí, pero por alguna razón sobrenatural que supera mi entendimiento han tenido que abandonar forzosamente este lugar. Ya sea en el cielo, como alguien hermosamente inventó, o en algún otro plano paralelo han de seguir existiendo. Aquí, por lo pronto yo sigo hablando de ellos, con ellos, como si estuvieran aquí, como si el tiempo se hubiera estancado y nosotros con él. Yo no me rindo... Mientras tenga voz, voluntad y alma...haré que perduren en todo mi espacio. Y aunque el pasado no recuerde...el futuro jamás va a olvidar...

lunes, 14 de noviembre de 2011

VEINTITRÉS

"SÓLO EN LA AGONÍA DE DESPEDIRNOS SOMOS CAPACES DE COMPRENDER LA PROFUNDIDAD DE NUESTRO AMOR" .

George Eliot

THE WIND

Perdido enredado en el viento lo veo flotar. No puedo discernir si sonríe, si está triste o si llora. Veo su pelo moviéndose al viento…moreno y rubio a la vez. Su mirada perdida como tantas otras veces. Ya no sabe si tiene tantas batallas ganadas como perdidas, pero siento las cicatrices desde lo lejos. ¿Qué le ha llevado a llegar tan lejos? Posiblemente haya hecho una apuesta a la muerte, y haya decidido luchar con uñas y dientes para quedarse. Le han robado raíces de su tronco, hojas que se llevó un otoño…le quitaron todo y decidió caminar desnudo mientras mantenía su mente en blanco. Tantas lágrimas cayeron que las presas acabaron por rebozar, sus ojos secos del todo. Es el brillo en sus ojos, aquel que se esconde tras su tristeza el que lo hace seguir. Lo acompañan ilusiones, sueños por cumplir y una maleta repleta de esperanza. Su esperanza no es la verde de los tréboles, es color arco-iris, como su alma. Lo veo caminar despacio, sereno, tranquilo…metido en su mundo…pronunciando palabras que apenas podría descifrar aunque hablemos el mismo idioma. Hombros caídos, brazos cansados del peso de la pena, de la dureza de la nostalgia.



Ahora veo un camino amplio y brillante, una aureola que lo acompaña allá donde va. Salió de la nada, parece creada de su propia fuerza…hasta ahora infinita. Nunca lo he visto flaquear ni arrodillarse. No tiene fin…es como el firmamento, largo y lleno de estrellas. ¿Qué está pasando? Lo veo ascender y levita como no había visto jamás. ¿De dónde sale tanta fuerza de voluntad? Se crece con la envidia, se alimenta de mentiras, vive por el odio, sonríe por la maldad…la humanidad lo ataca y él lo utiliza a su favor, para no caer de nuevo en aquella red rota que lo lleva a un abismo sin final. ¿Será acaso indestructible? Ahora observo sus gestos, veo el cansancio en su rostro, la nitidez de sus ojos marrones, tan normales como peculiares. Esa tristeza impregnada de desgracia, manchada con maldiciones destruidas con fe. Confianza que no muestra, pero posee, ganas de seguir que no se ven, pero se sienten. Un niño con cuerpo de hombre que ya se niega a ser vulnerable. Un hombre con espíritu de niño que trota sin freno, cree sin límites, navega sin límites, sobrevive sin límites.


Las barreras que no ha podido superar yacen a lo largo del camino, caídas a los lados. Recuerdo cómo las quitaba con perseverancia de su camino, aunque tardase días en conseguirlo. Las que no puede destruir las aparta, las aleja de su vida, pasa por encima con sus pies descalzo y las supera. Ha superado tantas situaciones que los latigazos del destino apenas han podido destruir su voluntad de acero. No se muere, no se oxida, no termina. Va en silencio allá por donde pisa, y lo más que se atreve es a esbozar una sonrisa de esas que enamoran al prójimo. Las sonrisas que nadie se espera y pueden igualar a la salida del sol. El maestro de la vida ha pasado tanto en tan poco tiempo que ya olvidó cuántos años lleva con su armadura puesta. El escudo que le ha salvado de caer en la tentación, la lanza con la que ha destruido todo en lo que no confiaba, la forma en la que ha separado lo efímero de lo infinito. Ya no cree en la suerte, y el paraíso le espera con los brazos abiertos cuando decida dejar de caminar. Allí va, aquel hombre enredado en el viento. Ahora se ha vuelto de color azul…apenas veo su rostro en el cielo…

jueves, 10 de noviembre de 2011

SONGBIRD....

Me doy golpes en la cabeza contra la pared…una y otra vez. Todavía no entiendo qué diablos fue tan mal. Sigo con los golpes hasta que van cayendo lágrimas. No por el dolor de los golpes, sino por la impotencia del ser humano. Las lágrimas abren la boca y pronuncian tu nombre. Me martillean constantemente como nunca lo habían hecho antes y sin siquiera imaginarlo me escucho diciendo cosas que jamás creí que pudiera decir. El eterno orgulloso mordiendo el polvo…menudo espectáculo.


Lo deseo, y lo deseo, y lo vuelvo a desear. Pienso mucho para que se haga realidad. Duele más si sabemos que estuvo cerca, que lo tuvimos entre los brazos y se esfumó. Los sueños o potenciales a sueño a veces se escapan mientras los vemos volar y es tan triste. No soy de los soñadores que se imaginan en el escenario actuando o ganando un Roland Garros en París. Soy de los que prefiere encontrar un buen compañero de viaje y empezar a caminar. Soy de los tontos que todavía creen en la sinceridad, en la honestidad, aun cuando me juegue muy malas pasadas. Soy estúpido, eso también lo soy.

Envidio muchas cosas: a las personas que no tienen la obligación de trabajar, a los valientes que no le temen a nada, a los ricos que tienen lo que desean, a los enamorados que creen en el amor sin límite. Los envidio a todos por tener lo que yo no tengo, y a pesar de eso…de poder desear…tan solo te deseo a ti. Me paso el día entre “pretending”, “get it right” y “songbird” descifrando por si se me escapa algún significado oculto que me ayude a llegar a tu lado. Perderme en tu pecho, morirme en tu sonrisa, dormirme en tus ojos…todo era tan sencillo.

Moví la montaña, paré el terremoto, y congelé el océano para que no volvieses a llorar. Juré hacerte feliz, pero apenas tuve tiempo…y prometo que lo hubiera conseguido. Si me dejas lo puedo conseguir, porque aquí dentro tengo un mundo entero en el que nunca hace frío y las palabras que se dicen son de verdad. Los pájaros también cantan como en aquella canción ¿los escuchas desde ahí? Te podré querer…como nunca lo he hecho antes. ¿Puedo…?

LANDSLIDE

¿De verdad que no ha servido de nada? Entonces sí es que no fue el momento perfecto. ¿Se puede ser más cruel? ¿Más idiota? ¿Más prisionero de lo que soy ahora? Prisionero de actos, palabras, frases hechas, inventadas… Prisionero por inventar un lugar de cristal tan frágil que los reflejos delatan cualquier perfección, que se agrieta por todas partes, que ninguno de los obreros pudo remediar, quiso remediar. Los cimientos me caen encima de repente sin haberme dado cuenta que tú decidiste marcharte. Te fuiste y me dejaste con una habitación llena de escombros afilados que se me clavan hasta cuando duermo. Se me llenan de recuerdos sonoros, visuales, auditivos… me persiguen allá donde voy. Espero que a ti también. Dicen que el cristal es irremplazable, irreparable, pero yo puedo conseguirlo. Yo puedo convertir esos escombros en un nuevo hogar para volver a empezar. Lo he logrado anteriormente y puedo volver a hacerlo ahora. Soy un artesano de ese material, puedo hacer cualquier figura, cualquier estructura… Es cierto que el proceso me hará sangrar y convertirá mis manos en víctimas de la humanidad llenas de cicatrices líquidas que solo curarán con el tiempo, pero creo que vale la pena el riesgo. ¿Quién no quiere un hogar como el que yo tengo fabricado en los planos de mi mente? Definitivamente yo sí. Cesó mi búsqueda y esta es la casa de mis sueños, la que me he propuesto construir. La dejaré sin puerta por si mi compañero de viaje vuelve para quedarse…

lunes, 7 de noviembre de 2011

HIR

Empiezo a pensar que la implicación extrema tiene tope y fecha de caducidad. Siempre empiezo mis proyectos o planes con ilusión, como si fuese un niño pequeño que empieza en la escuela descubriendo todo un mundo de diversión. Así comienza sus andaduras un apasionado como yo. Me estrujo el cerebro y me esfuerzo al máximo para que todo vaya viento en popa, para que el barco siga mi rumbo, el destino que yo he decidido. Lo limpio, lo pulo, lo abrillanto porque a todos nos gusta presumir de los que sabemos hacer mejor. Lo veo crecer, lo mantengo lo mejor que puedo. Estudio posibles cambios, modificaciones...lo sello con mi sangre...lo adorno con mi voz. Vuelvo a analizarlo y es entonces cuando creo que está preparardo para ser público, para contarle al mundo entero que puedo conseguir cosas...que ya no soy insignificante, que ya no lloro en cada recoveco. Pasa el tiempo y sigo con nuevas ilusiones, nuevos planes, nuevas ideas que surgen tras un sinfín de horas comiéndome el coco.
La vida desde el exterior parece más sencilla. Sentarse a mirar es gratis, satisfactorio...quizás la opción más fácil del planeta. Ahí es donde empieza el compromiso. El que da, espera recibir y el que recibe debería quedar satisfecho. Sin acción no hay emoción y mucho menos satisfacción. Si canto y nadie escucha, llegará el día en que me aburra de cantar. Si escribo y nadie lee ocurrirá lo mismo. Si actúo y nadie me mira, si hablo y nadie entiende, si debato y nadie opina... ¿Por qué se callan cuando hay tanto por decir? El tiempo nunca se pierde hasta que creemos que lo hemos perdido. Las ganas se van cuando no hay implicación y el que no participa pierde el derecho a exigir después. Quedan muy pocos que trabajen gratis y apaleados duele más el sacrificio. Valorar no ocupa más de unos minutos que al final terminarán malgastados mirando al techo.
Los hay que se pasan la vida observando aquel teléfono, esperando que suene una vez más. No se atreven a descolgar y tomar la iniciativa. ¿Acaso no queda nada por contar? Las inquietudes mueren en la mente, las palabras en los labios, las ganas en el corazón. Todo para al final acabar convertidos en cuerpos con ojos de cruces negras y cuerpos de venas azuladas sin opinión. Nos empujan al pasar, nos pisan al bajar y mantenerse es cosa de parlanchines únicamente. ¿Decir que sí cuando es que no? Y un cuerno...

CARCAJADAS

Pasa el tiempo a la velocidad del sonido y me voy percatando de todo aquello que huelo, veo, escucho, digo y toco. Me atrevo a decir que tengo un sexto sentido bastante desarrollado del que me fío en demasía y si me apuran tiro del séptimo que empieza a despegar. ¿Cómo? Ni yo mismo lo sé... Sin quererlo me encuentro ante un ego ya adulto, con pequeñas marcas en la cara de la vejez, con más experiencia que momentos felices y con el polo positivo a todo meter. Valoro las cosas por la coherencia, contenido o intención...y no por su escaparate porque al fin y al cabo todo en esta vida es pura matemática manipulable.... Me encuentro con demonios en mi profesión, en mi barrio, en mi entorno. En ocasiones mis ángeles me salvan de caer...otras veces me estrello sin remedio. Tras períodos sin actividad me encuentro cara a cara con la libertad, que osa retarme nuevamente en duelo de muerte. Esta vez utilizaré como arma mi sonrisa, que ha podido conquistar el sol hasta en los peores momentos. Si me río nada podrá ir peor. La risa atrae otra risa y nada puede destruir un ataque de cientos de risas, así que invito a todos a sonreír para siempre. Lograré vencer a cualquier fantasma invisible con mi nueva arma y ya nadie podrá negar lo que vale una carcajada.

domingo, 23 de octubre de 2011

VEINTIDÓS

"LA VIDA ES UNA SERIE DE COLISIONES CON EL FUTURO; NO ES UNA SUMA DE LO QUE HEMOS SIDO, SINO DE LO QUE ANHELAMOS".

GENTE

-Hay gente que sabe escuchar. Gente te mira a los ojos, que te llama por tu nombre, que sabe cómo hacer que los silencios hablen. Gente a la le gusta la gente.



-Hay gente que se ríe de sí misma. Gente que es consciente de que estará con ella misma el resto de su vida. Así que, teniendo en cuenta que una vida es mucho tiempo…mejor llevarse bien, ¿no?


-Hay gente que no aprieta el tubo de pasta de dientes desde abajo. Ni necesita abrir el paraguas cuando llueve. Gente espontánea, que prefiere la casualidad de encontrarse a la seguridad de quedar.


- Hay gente que solo tiene miedo de tener miedo. Personas que saben que el miedo paraliza, pero piensan que el mundo es demasiado interesante como para estarse quieto.


-Hay gente que no se limita a contemplar el paisaje. Personas que interpretan el mundo a través de los sentidos, que prefieren ver a mirar, escuchar a oí, acariciar a tocar.


-Hay gente que no pone cerrojos en su vida. Gente que te abre sus puertas. Gente abierta, dispuesta a compartir, a escuchar y a dar sin esperar a recibir.


-Hay gente que piensa que debajo de los adoquines está la tierra. Gente que tiene imaginación y la usa. Gente que cree que la palabra “libertad” no debería estar encerrada en un diccionario.


-Hay gente que ve la botella medio llena… que sabe que detrás de un no, a veces se encuentra un sí. Gente que a los obstáculos los llama oportunidades. Gente que piensa que un poco de algo es mucho.


-Hay gente que no siempre pone los puntos sobre las íes. Personas flexibles, que hacen y dejan hacer. A las que no les importa equivocarse porque así tienen una nueva oportunidad de volver a empezar.

MI PETICIÓN EPISTOLAR

Una pena que las cartas ordinarias se pierdan poco a poco en lo más profundo del olvido. Los sentimientos epistolares quedan sepultados al peor de los pasados: aquel en el que el futuro no se para a recordar, a investigar. ¿Qué fue de aquellas vidas separadas por la guerra? Noticias de lo más delicadas que bastaban con un “sí…” o con un “lo siento…”. La emoción de ver aquel sobre con líneas rojas y azules en los bordes y mi nombre escrito a bolígrafo con una caligrafía indescifrable a primera vista. Sellos de varios colores personajes míticos que no conozco, con animales o emblemas que no me son familiares. ¿Acaso no vale la pena seguir enviando cartas tan solo por el mero hecho de notar los pliegues del papel en nuestras manos? La saliva intacta que sella el sobre y ese cuño de hace quince días… El trayecto que lleva una carta es impresionante. Las manos por las que pasa, las ciudades que visita sin ser consciente de ello. Todo ese recorrido para llevar un puñado de novedades, de sentimientos, de pensamientos de un lado a otro del planeta, del país, de la ciudad. Toda una intimidad doblada en cuatro en un par de folios. ¿Quién pudiese recibir una carta escrita a mano en 2011? Yo, desde luego, me muero esperando por ella y, como a veces tengo un lado esperanzador…sé que llegará tarde o temprano.

CARTAS EN PASADO MENOR (VOLUMEN VI)

29/12/2005


Soy por ti muy feliz…

Descansando, a cierta distancia, en el borde de la cama pensando en lo que estoy viviendo contigo, y me pregunto: ¿De qué trata esta historia? Me siento como un aprendiz de poeta que con versos pobres pero llenos de sentimiento, intenta conquistar el corazón de una gran dama. Demostrándole el tiempo, que después de tantas lágrimas que descendían copiosamente por mis mejillas, sus más puros pensamientos se iban a hacer realidad. Tiempo es quien te da la respuesta del por qué hay gente que todavía escribe algo a una gran persona amada, como lo hago yo en este momento.

Hasta poco después de habernos conocido no atinaba a comprender qué importancia tenían los detalles o momentos que pasábamos, de lo raro que era todo. Me fui con la sensación de que había dejado atrás a un gran amigo al que solo echaría de menos en mis momentos difíciles y una vez aquí me doy cuenta de que te necesitaba, de que me haces falta, que ya estoy acostumbrado a que estés a mi lado…conmigo. Quiero tenerte cerca pues necesito tu dosis de abrazos y besos. Te quiero. Estoy acostumbrado a escribir lo que siento en papel. Es una forma de demostrar que lo que digo es verdad y que a la larga el tiempo te dará la razón conmigo. Que hay cosas como el amor que no solo se demuestran hablando, pues las palabras se las lleva el viento. Prefiero que me beses sin decir nada, que yo lo haré así, aunque ya no me privaré de decirte una y otra vez lo que tengo escrito en papel: “te quiero y te echaré de menos si algún día estás lejos”. No hay ningún amanecer que no me despierte sin saber que te soñé.

Finalmente quiero que sepas la mayor de las razones por las cuales he sido tu amigo a todas horas: quiero que sepas que ya no solo eres ese gran amigo que un día apareció en mi vida y me dio algo de luz a mi existencia. Todo ha cambiado para bien; que ya no me encuentro con el pensamiento de que no tengo derecho a exigir que confíes ciegamente en mí, de que no tengo derecho a saberlo todo de ti, a robarte tu tiempo, a interferir en tus caminos, a hacerte chantaje con tu bondad, a exigir que llores reclinado en mis hombros a que corras siempre en dirección a mí.

Pendientes en cada momento del reloj somos conscientes del poco tiempo que nos queda para estar juntos. Apuro cada instante para recordar la imagen de esos ojitos marrones, de ese lunar tan precioso en tu cachete, del sabor de tus besos, del sentimiento cuando te acaricio, del olor de tu piel, del contacto de tus manos… de cómo me dices al oído “te echaré de menos”. Sigo tus pisadas porque a veces me pierdo, me pierdo en mil preguntas y al final siempre termino huyendo.

En cuanto a ti a mí qué decir. Son muchas las veces y ocasiones en las que te intenté decir “te quiero”. Veces en las que te buscaba con la mirada para que entendieras que me gustabas, que estaba a gusto de estar contigo en ese momento. Te doy las gracias por haberme leído en contadas ocasiones. Necesito decirte que aunque ayer me lastimaron algunas acciones, los recuerdos más frescos que guardo de ti son de los momentos buenos que no viene al caso enumerarlos porque tú sabes bien de lo que estoy hablando.

¿Qué es lo que espero y deseo? Lo que espero y sueño es que si un día necesitas un par de oídos busques los míos, si algún o cualquier dolor te aflige tengas el valor, sin miedo alguno, de encontrarme, aunque estés cansado, amargado o vacío. Llega a mí y dime que necesitas a alguien como yo. Lo que realmente quiero es que entiendas que no te quiero para mí, sino tan solo para ti. No te quiero con exclusividad, sino con ternura fraterna y sincera. Quiero que entiendas que si fuera necesario daría mi vida por ti…eso me susurra el corazón.

Cómo son las cosas, yo pensando que habría terminado de decirte todo lo que sentía y dispuesto a meterme en la camita me doy cuenta que todavía no te he dicho casi nada de lo que siento. Me levanto y me siento frente a un papel, y como un adolescente enamorado al que se le bloquean las neuronas por no encontrar las palabras adecuadas para expresar sus sentimientos, me pongo a dibujar corazoncitos en el margen de la hoja pensando en ese último beso de despedida de hoy.

Llevo rato leyendo tu carta y me impresiones y me emocionas. Hay poca gente que me haya escrito algo así y de entre todas sin dudar me quedo contigo. Ahora comprendo cómo me enamoré de ti y por qué me dices que de mayor vas a ser poeta. Por fin puedo utilizar esa palabra sin miedo a pensar que es otra cosa lo que siente mi corazón en estos momentos. No sé qué ves en mí, no sé si estaré a la altura de las circunstancias en esos momentos difíciles que sueles pasar, y no sé si podré cuidarte y mimarte como te mereces. No sé si seré un buen apoyo para tu tristeza. Yo tan solo pienso en darle calor a tu corazón, en preocuparme por ti en cada momento, en que estés siempre con esa sonrisa picarona que me vuelve loco, en abrigarte de amor, en demostrarte que lo que pasa entre los dos vale la pena vivirlo juntos. Que se me hace difícil imaginarte lejos, que me conozco y me sentiré vacío, la mitad, todo por no tenerte cerca. Que me veo alguna que otra noche: “Perdona si te estoy llamando en este momento, pero me hacía falta escuchar de nuevo aunque sea un instante tu respiración”.

Cuando estoy por caer yo sé que tu amor me volverá a socorrer. Eres mi poder, mi valor a través de lo peor, mi luz mi cielo azul…mi gran amor aún…por siempre tú. Que somos dos cuerpos jugando a amar, puntos en la oscuridad. Fuimos queriendo cada vez más y nada podía cambiar. El paso del tiempo nos quiso alejar y nuestro amor pudo más.

Bueno, ya conoces de sobra mi faceta sentimental y ya has comprobado que soy en ocasiones un paño de lágrimas. Desde hace un año hasta ahora, las cosas en lo que se refiere a lo sentimental me afectan bastante. Compréndeme cuando te digo que tengo los brazos cansados de soportar el escudo de mi corazón y que no aguantará muchos golpes más. Comprendí que hay batallas que uno no puede ganar solo y así ha sido mi vida…batallas perdidas una tras otra. Que en ocasiones tuve un apoyo que lejos del concepto de amistad, y como las estaciones ese apoyo fue cambiando hasta que acepté que era imposible, que no servía de nada estar acompañado de alguien cuando no estás enamorado y me resigné a seguir solo. Me acostumbré a la frialdad de las paredes de mi cuarto, al llanto de soledad de mi alma. Me dediqué a guardar mis problemas para poner atención a los problemas de mi entorno. Es ahora cuando después de tanta penitencia entra un rayo de luz bañado de calor a mi cuarto oscuro de mi alma.

Te vi en ocasiones lejos de mi alcance por mucho que estuvieras a mi lado y hoy te tengo como compañía en la cama, diciéndome al oído te quiero mucho. Se terminó mi agonía de quererte detrás de un cristal sin poderte tocar. Yo lo tengo claro y sé lo que siento. No pienso subirme al avión pensando que me falta dar un beso a alguien como me pasó la vez anterior. Quiero que seas tú la última cara que vea antes de subirme al avión para comenzar con nuestra separación. Incluso ahora, escribiendo, siento cerca ese momento y la tristeza me embarga de no verte allí. Me voy sin la sensación de la calidez de tus besos…y por eso quiero que estés allí, porque me haces falta. Necesitaré ver a esa persona de la que estoy enamorado…de ti Raúl.

Todo empieza a cambiar en mi vida, me siento a gusto, satisfecho de lo bien que nos va todo, de lo bien que congeniamos, de que aún mantengamos esa magia del principio. Todo está cambiando desde la última vez que estuve por aquí. Noches vividas desde que llegué, traducidas en momentos que quedan aquí grabados. Me encanta que ya se lo hayas contado a tus mejores amigos, que ya es oficial, eres tú el ángel que me custodia.

Te quiero mucho Raúl, y quiero estar contigo siempre. Acuérdate de este bobito cuando leas esto. Un beso y un abrazote enorme….

J.G.A.

LEY 49

"EN UN VESTUARIO VACÍO, DOS INDIVIDUOS CUALESQUIERA QUE SEAN, TIENEN ARMARIOS CONTIGUOS".

sábado, 15 de octubre de 2011

PAX...

Dicen que el mundo finalmente vuelve a su lugar, con otra cara diferente y otro color, pero sigue siendo el mismo en el fondo. Yo siempre he pensado que se trata de algo más que un punto azul lejano lleno de agua. Aunque África también forme parte del mundo para algunos sigue siendo el continente de la contaminación destructiva. Para muchos la inteligencia reside en occidente, en América del Norte, en Europa. ¿Acaso no hay seres de inteligencia suprema allí abajo? Definitivamente sí, pero malgastan sus neuronas buscando la forma de encontrar un pedazo de pan.



El ser humano no es más que lo que puede llegar a comprar. Es un parásito de piel y huesos. Una mente criminal y egoísta. Compartimos vidas, pero seguimos estando solos. Lo que se dice nunca es de verdad, jamás es corazón. El cerebro sigue tramando de las suyas en su interior y acabamos con comportamientos rudos, obscenos y hasta obsesivos. Buscamos cuerpos con los que satisfacernos, llamamos felicidad a cualquier cosa mínimamente buena que nos pasa para darnos cuenta finalmente que es tan inalcanzable como las estrellas.


¿Y si el mundo no girase? ¿Y si todo fuera una mentira? Un mal sueño quizás, un puñado de historias inventadas por una mente dominante que nos controla a todos. Un planeta de seres de colores como los que saca la televisión cuando no tiene nada mejor que ofrecer. Si la vida se detuviera tendría que existir algo más, alguna mala segunda parte que todos critiquen, pero luego vivan con entusiasmo. Un día nos vamos a la cama creyendo ser alguien y al día siguiente no nos despertamos para convertirnos en cenizas en una urna.


Virus que nos atacan, enfermedades que nos acechan, dolores de alma, de colores diferentes, de todos los recovecos de nuestro cuerpo. ¿No es eso suficiente tragedia como para encima ir arrebatando vidas ajenas? Sectas, terrorismo, violaciones, asesinatos, accidentes… que alguien me diga un antónimo que me ayude a seguir viviendo aquí, a querer engordar más kilos y continuar con lo que empecé décadas atrás. ¿Paz? ¿Se trata de eso? Una simple palabra de tres letras me tiene que llegar de forma alentadora para seguir siendo yo. Motivación no conseguida…


Todos hablan de paz, de palomas blancas, de tranquilidad, de manos levantadas, de cuerpos limpios. ¿Dónde se esconde la paz? Yo lo sé…se esconde al final de las guerras, cuando ya no queda nadie, cuando el silencio taladra, cuando las lágrimas impiden seguir viendo, seguir hablando. Ahí se esconde la paz. ¿Eso es lo que queremos? Paz después de guerra no son mis días…definitivamente no lo son. Paz debe ser otra cosa, debe ser evitar, conseguir, alcanzar, llegar, vencer, ganar, ayudar, compartir, repartir, acariciar, abrazar, rozar, sonreír…todo ello junto debe ser la paz. Sin aditivos inventados por poetas, sin frases creadas por católicos, sin alientos desmembrados por científicos.


No me marcharé hasta que no encuentre la paz, la interior, la exterior, la mundial, la final…cualquier tipo de paz, para mí, la única cosa que cuenta. Amor con paz, convivencia con paz, sexo con paz, alegría con paz, conversaciones con paz, cenas con paz, trabajos con paz, monotonía con paz. La paz ha de poder con todo, se ha de escribir en el cielo, con mayúsculas y en las ondas de los estanques, en la sal del mar. Los días deben convertirse en paz, y si nadie tiene la intención de ayudarme…a través de batallas sin sangre conseguiré la paz que necesito. Paz…

CARTAS EN PASADO MENOR (VOLUMEN V)

25/12/2005


Después de tanto tiempo, mi primer deseo es que sepas que estas palabras escritas responden a una profunda necesidad de mi corazón. Siendo sinceras y transparentes lo único que buscan es sacarme de adentro algo que nunca se alejó de mí. No pretendo que sientas que lo que busco es tu aprobación o tu perdón, lo que busco es hacerte saber qué es lo que pasada dentro de mí. Después de leerme quedará en ti la decisión de si esto merece una respuesta o no. Escucha mi corazón…¿lo puedes oír cantar? No para ni de día ni de noche. Aunque le suministro mentiras de lo que siento él no se las termina de creer y sigue cantando de felicidad.

En mis sueños puedo verte cada día y me siento cada noche a esperarte por si vuelves a traerme tu melodía. Por si vienes esta vez para quedarte. Nunca supe que podría sentir así, como si nunca hubiera visto el cielo antes. De pronto mi vida no parece vivida en vano y todo gira a tu alrededor. Jamás había conocido la perfección de estar aquí, envuelto en tu calor, amando cada respiración tuya.

Perdona que a veces olvide, pero me suele pasar. ¿Ves? He olvidado si son marrones o negros, pero bueno, solo quiero decir que son los ojos más dulces que he visto jamás. El color del dolor ayer tiñó mi fe, quiero recuperar la paz que perdí. Es más fuerte que yo estar sin ti. Que yo te necesito, me haces falta amigo mío, que seguir sin ti es mi sentencia y mi castigo, que te necesito y que sin ti todo anda mal. Mi boca y mi ser quieren que estés aquí conmigo. Porque eres tú mi sol, la fe con que vivo, la potencia de mi voz, los pies con que camino. Eres tú, amor, mis ganas de reír.

Ahora ya no me arrepiento. Que estoy en un sueño ya y no quiero despertar, prefiero pensar que todo sigue igual. Prefiero vivir aquí, perdido en mi realidad…dejando pasar el tiempo. Ahora que mi vida se encuentra normal y que tengo en casa quien sueña con verme llegar. Ahora puedo decir que me encuentro de pie, ahora mi futuro empieza a brillar.

Que tengo presente en todo momento tu miedo. Que sabes de mi pasado, del que no estoy orgulloso ahora. En todo este tiempo me he dado cuenta que he obrado en algunas cosas mal, o quizás, las podía haber conducido de otra manera. Pero no quiero vivir contigo en el pasado. No quiero ser el libro que no sabes el final y te asusta lo que lees.

A pesar de que la luna no brille mañana, me dará igual porque solo verte reír es lo que le hace feliz a mi alma. Esta vez quiero ser yo la luna llena que te espera y te ilumina. Ahora que te veo niño ya te echo de menos. No imagino mis heridas si algún día te vas lejos. Ojalá que nuestros ojos sí brillen mañana. Que tu voz siga pidiéndome a gritos amor, a gritos de esperanza. Ahora que te tengo no pienso perder el tiempo, ni perderme por mi absurdo ego ni un solo momento.

Te quiero Raúl

 
J.G.A.

CARTAS EN PASADO MENOR (VOLUMEN IV)

23/12/2005


Por fin llegó el avión. Me faltó ponerme de rodillas y besar el suelo. Llegando a casa le mando un mensaje al “pollo” diciendo: “ya llegué”. Lo hice con la esperanza de que él me contestara y me dijera de quedar. Pasan unos minutos y me llega contestación y la sonrisa me llega de oreja a oreja. Después de dos semanas lo volveré a ver. Me contengo y lo saludo como siempre “hola pollo”, aguantándome las ganas de besarlo y abrazarlo. Algunas razones solo las puede dar el corazón. ¿Cómo pudo ser? ¿Cómo he llegado a esta situación? Parece sacada de una novela de amor. ¿Quién tiene escondido el final? Me siento afortunado, después de todo, junto a él recuerdo la felicidad de estas fiestas.

J.G.A.

CARTAS EN PASADO MENOR (VOLUMEN III)

22/12/2005


Ajeno… aquellos pocos compañeros que quedan en el cuartelito y que tienen billete de salida para el día 24 estoy yo en mi litera. Pensando qué habrá pasado con él en este tiempo. Me acerco a mi taquilla y saco de ella como casi todas las noches esas dos hojas llenas de sentimientos que me escribió. En ellas me habla de una amistad y de lo agradecido que está por conocerme, ignorando que soy yo el que más agradecido está por tenerlo a mi lado.

Es mi última noche por estas fiestas en esta cama fría; pronto llegaré a Tenerife. Solo faltan horas y es cuando me viene la preocupación. No sé si podré aguantar las puertas cerradas de mi corazón y tengo miedo a estropearlo. No quiero caer en la duda de nuevo. No quiero pasar por lo mismo. Fue como si perdiera el corazón. Me lo habían tumbado en el primer asalto antes. Solo podía en esos momentos estar junto a él, hablar con él e intentar en lo posible no tocarlo, no acariciarle, no besarle en la mejilla. Me dolió pero lo acepté y no seré yo quien se entrometa, aunque sufra en silencio siendo tú el motivo. Me quema el vivir sin tenerle…intentando ser valiente y más fuerte.

Antes de irme la historia cambia. Me cuentas que te dio un crujido el corazón y yo mientras intentando borrar aquella noche que tuvimos. Todo ha cambiado. Días antes de partir noto algo especial por parte de él. Díaz que disfruto al máximo cuando estoy con Raúl. ¿Hacia dónde me lleva todo esto? No lo sé, pero me da miedo el final. Bueno, es la hora de levantarme para relevar en el puesto de imaginaria y aprovecho a escribir algunas de estas cosas.


J.G.A.

CARTAS EN PASADO MENOR (VOLUMEN II)

18/12/2005


Llego a tiempo a la cama faltando cinco minutos para que den el toque de diana, a tiempo de poder ver la foto suya en la cartera. Me pasó algo raro… En la cena, una de las chicas se me dirigió con una sonrisita en la cara y me preguntó qué había dejado atrás para tener esa mirada tristona. Y yo le respondí: “mi felicidad”. Lejos de aquella noche, tumbado ya en mi cama lo recuerdo a él. Recuerdo lo último que hablamos, en el último abrazo que le di antes de mi partida. ¿Qué es ese sentimiento? ¿Amistad? ¿Y qué hace continuamente en mis pensamientos? Estaré… no, mejor no decirlo aunque todo es en vano, ya que mi corazón ha decidido. Volveré junto a él…como cuando me fui. Ese es mi pensamiento y no quiero complicar más las cosas con él.

Por sorpresa, la madrina de mi madre que vive en La Palma me regala unos billetes de ida y vuelta a Tenerife y en ese momento lejos de agradecerle el detalle, me embarga el sentimiento de que lo volveré a ver a él y hago un esfuerzo enorme por aguantar las lágrimas. Los ojos ya los tengo encharcados, pero ya no importa porque estoy lejos como para que alguien me vea llorar.

Me tiene preocupado, lo siento triste y algo le pasa. Algo que él no me quiere contar. Son fechas malas para él. Son noches de recuerdos del pasado que le estropean estas fiestas.

 
J.G.A.

domingo, 2 de octubre de 2011

EL CLUB DE LAS MADRES MUERTAS

Existe un club no del todo famoso, pero muy familiar en mi entorno. Se llama "El Club de las Madres Muertas". Las entradas al club no se venden, ni se compran...sencillamente llegan. Nadie sabe por qué ocurre, o quién es el responsable, pero las órdenes se acatan sin rechistar. Recuerdo perfectamente el día de mi ingreso...de hecho, lo llevo grabado a fuego en mi corazón y a tinta en mi carné. Un lunes 15 de diciembre de 2003 a las 2 de la madrugada. Después de un domingo 14 sangriento e inesperado. Un día de horas que no terminaban, de millones de opciones barajándose en mi cabeza dio paso a otro día aún peor. De repente apareció mi inscripción escrita con pluma imborrable y me vi rodeado de extraños en un club del que ni siquiera sabía que existía.

Una vez allí me vi rodeado de extraños. No supe qué hacía ahí, qué significaban todas aquellas caras tristes, las miradas perdidas, los colores apagados, las medias luces, las lágrimas constantes, las lamentaciones al aire. Yo, con 19 años formando parte de una secta en la que no conocía a nadie. Sin instrucciones de uso, sin protocolo a seguir, sin normas internas. Nadie fue capaz de explicarme para qué servía mi estancia en aquel lugar sin puerta ni ventana, sin salida aparente. Sin embargo, allí me encontraba…vacío, inmaduro, ingenuo y vacío, sobre todo vacío. Mi mueca de desconcierto no dejó a nadie desapercibido y empecé a comprender que en aquel lugar tan variopinto solamente había cabida a personas que habían perdido a su madre.

Me encontré con jóvenes, con adultos, con ancianos, con bebés…allí había de todo. Cada uno sumergido en su mundo sin aire, tratando de sobrevivir con la fuerza que encontraban en cualquier cosa. Todo servía para impulsarse. Para mi sorpresa, a una de las personas que me encontré en aquel lugar fue a mi padre, que me contó que él entró en el club desde que nació…ya que su madre murió al darle vida a él. Me contó también que no existe consuelo, que no existe salida, que no existe principio ni vida. Me contó que todos estábamos ahí porque sentíamos el mismo tipo de dolor, un dolor que no se puede imaginar si no se tiene. Un dolor que nadie jamás comprenderá si no lo ha vivido. Un dolor que fue suyo durante más de medio siglo y que ahora sería mío para siempre también.

Llevo más de 7 años en ese club y todavía me pregunto si estoy pagando por algún crimen. Me cuestiono si realmente era yo el que debía estar ahí y por qué. ¿Acaso mi madre no era igual de buena que el resto de las madres? ¿Acaso no se merecía verme crecer hasta que me salieran arrugas? ¿Acaso no existían muchas cosas que debía aprender de ella antes de irse? Parece ser que no… parece ser que tenía que aprenderlas a base de palos, de soledad y de persistencia. Tropezando en piedras, chocando contra puertas, cayendo desde ventanas. Sin aliento, sin respiración. Aprendí a base de palos, patadas y puñetazos. Todas esas lecciones que cualquier chaval de 19 aprende con su madre…los del club las aprendemos a lo bestia, y no por ello las comprendemos.

No deseo a nadie el ingreso en el club, pero no me cansaré de decir que yo tampoco lo merecía. No hay palabras que consuelen, no existen frases prefabricadas para esto, ni lágrimas con abrazos, u hombros en los que llorar. Nadie puede comprender aquí. Si no lo vives…no lo sabes. No sería el que soy sin este carné que me señala a todas horas, pero preferiría ser otra persona con tal de volver a estar con ella unos instantes. Esa es la primera norma que debía aprender…”has de dejarla ir”, pero todavía no la he aprendido. ¿Cómo voy a dejarla ir si nunca llegué a despedirme? ¿Acaso no me echa de menos? Mi nombre, mi pelo, mis ojos…todo se lo debo a ella, todo fue por ella misma y ni siquiera puedo tenerla para compartirlo. Maldito club de la muerte…una de las razones por las que nunca seré padre…es porque nunca dejaría que mi hijo formase parte de este tipo de clubes. Y si sufrir en silencio y llorar por las noches es lo único que queda…que así sea…

sábado, 1 de octubre de 2011

VEINTIUNO

"LA SABIDURÍA CONSISTE EN SABER CUÁL ES EL SIGUIENTE PASO; LA VIRTUD, EN LLEVARLO A CABO".

David Starr Jordan

507

Y octubre empezó hace diez minutos. Tan solo diez minutos y ya pesa en mi espalda. Solía ser de mis favoritos, pero este año ya lo empiezo a aborrecer un poco. Septiembre me traicionó, apuñalándome por la espalda como nunca lo había hecho...y octubre ya viene con dolor.
Cuando un ser humano sufre una cadena de acontecimientos durante su vida; todos hilados, seguidos, y a cual peor...se empiezan a hacer conjeturas macabras. En mi caso ya no se trata sencillamente de eso, yo me maldigo un poco más y busco la salida rápida. Si no la encuentro...me armo de paciencia hasta que intento tener todo planeado, pero nunca sucede así. Siempre me gustó utilizar la frase de "hay personas que nacen con estrella y otras nacen estrelladas". Igual ese es el motivo que me ayuda a seguir adelante...el saber que me voy a estrellar constantemente con obstáculos que no considero que lleven mi nombre de fábrica.
Llega el momento de contarlo, de gritarlo al aire, al viento y resulta que nada me consuela. El resto de la humanidad parece andar escaso de consejos, de apoyo, de ayuda. No hay palabra que me sirva de alivio, ni acción que haga amainar el dolor. Incluso, en ocasiones...lo empeoran.
Pienso que cada hombre tiene en su interior un cobículo donde guarda sus miserias durante los años que está con vida. Este compartimento tiene un límite y si se sobrepasa significa que ya no puede volver nada más que el final...la oscuridad. De nuevo vuelvo a pensar que mi cubículo está sino lleno...a punto de rebozar y me pregunto qué demonios vendrá después. Tras escribir en el blog acostado desde un sillón ajeno boca abajo...¿qué puede venir? Para mí nada sorprendente...pocas cosas me faltan por vivir. Algo sí me ha quedado claro en los años que llevo siento hombre: "las cosas buenas no siempre ocurren a quien espera".

miércoles, 28 de septiembre de 2011

VOICES...

Se rompe por dentro. Poco a poco termina por desintegrarse hasta que se convierte en un puñado de polvo sin nombre. Tan sencillo como un poco de brisa para hacerlo desaparecer en unos segundos. Formando un todo con el viento se acaba para siempre. Una voz que nunca supo qué decir, que dijo lo que no pretendía y que cuando calló...no se puede explicar lo que pasó cuando cayó. Fue tan repentino, tan oscuro e incierto que acabó perdiéndose en la nada. Un mercado para voces silenciosas que no saben aprender a vivir, que no continúan. Se rompió del todo; era inútil y se rompió. Dicen que las cosas que no sirven se tiran a cualquier basurero, y no encuentro ninguno que contenga mi voz. ¿Para qué la necesito ahora? Yo ya puedo hablar con las manos, con el cuerpo, con los ojos. Puedo decir lo que me plazca con mi anatomía y aunque mi voz haya quebrado...mi alma sigue intacta, y eso me basta.

lunes, 26 de septiembre de 2011

PORQUE...

Porque nadie me emociona como ella. Porque es lo único que me ha consolado en los últimos treinta días, porque me hace salir del agujero más profundo y me permite querer ser yo. Porque me ha enseñado que todavía me puedo erizar, puedo querer, puedo sentir cosas bonitas. Porque aunque la vida me guarde palos, yo sé que puedo vencer al miedo. Porque no sigo teoremas ni teorías, tan solo vivo a través de sus notas, de sus letras, de sus acordes. Porque hasta ahora ninguna voz grave me transmitía nada. Porque después de todas las pérdidas, las despedidas forzadas, las lágrimas marchitas…después de todo eso…aún es posible un mañana. Porque me hace feliz, me da ganas para seguir, energía para vivir. Porque con esto no gano nada, pero para mí es importante. Porque nunca antes había podido crecer con el tiempo, sin haber sido forzado. Por dejarme madurar sin destiempo, por no dejarme cegar por las cosechas, por mimar todo lo que tengo.  Porque desde que supe de ti ya no le temo a la muerte, amo la vida, y mis días son arco-iris. Porque he aprendido que dentro de este pecho cabe mucho más que en cualquier mundo entero, porque puedo dar sin miedo, creer sin miedo, empezar en cualquier lugar sin miedo. Porque siempre hay salida, siempre hay alternativa, siempre hay opción para no caer en la monotonía. Por hacer que mis cuentas atrás sean menos tediosas y por enseñarme a aceptar que aunque parezca un loco, debo ser fiel a mis principios…que después de todo es lo único que cuenta. Porque la coherencia es mi consejera, porque la verdad es mi sello de identidad, y porque con las lágrimas no se llega a ninguna parte…aunque esto aún debo aprenderlo mejor…

LEY 48

"SOLO UN TONTO PUEDE REPRODUCIR LA OBRA DE OTRO TONTO"

sábado, 24 de septiembre de 2011

MENDRUGO DE PAN


Enquistado de nuevo, con latigazos marcados en cada rincón de mi cuerpo. Sigo sin saber qué demonios hago aquí. Me acostumbré a jugar por la consolación hasta que descubrí que solo se perder. Ni todos mis triunfos en el azar me salvan de ser un reo sin poder. Y aquí me planto frente a mi pobreza dándole vueltas al coco para comprender el desequilibrio que ven mis ojos. ¿Cuánta mala suerte me puede azotar sin despedazarme? Que venga ahora un Coelho o un Bucay y me digan que busque el yo interior, la paz y la positividad de las cosas. Que se acerquen que los rajo. Lejos de la pena, el dolor y el llanto…siento aquí dentro algo nuevo. Tampoco es mi amiga la impotencia; se trata de doña rabia, que ha venido a visitarme. Hace que me importe una mierda a la hora de escribir, me hace querer salir con una pistola a volar cabezas, con una catana para desmembrar cuerpos, voces.

Es ahora mi desdicha la que habla, que me dice que todo ocurre por una razón. Pobre ingenua…se ve que no ha padecido los dolores que he tenido que vivir. Dolores en el cuerpo, en el alma, en el corazón, en las entrañas, en cada fibra de mi ser. Ya me duele hasta mi silla, mi mesa, mi puerta, mi voz, mi ropa…me duelen mis libros. Duele todo tanto que si deja de doler parece que no soy yo. Me obligan a caminar por un lugar en el que me apedrean constantemente. Cada vez voy más despacio lamiéndome las heridas, pero me veo en un punto de no destino y no retorno que no me deja más que sed en la boca, lágrimas en los ojos, y mentiras en los oídos. Mientras tanto el mundo gira, sigue su curso como si yo no fuera más que una mosca posada en una gota de miel…muriéndose dulcemente.

No sé a quién odiar, ni hacia dónde correr, pero Clarita se cansó de la silla de ruedas, de las piernas doloridas y de las barreras constantes. Me cansé de las Heidis alegres que me rodean que no saben lo que esconden mis ojos y me hablan de pena y frustración cuando no la han visto ni en el televisor. Escucho frases absurdas que ya no saben a nada y me encuentro pensando en todo lo que quiero y no digo para no volverme loco. Solamente deseo estar tranquilo, solo, en silencio…sano, sobre todo sano. Como si el futuro me guardase ya pocos ataques de migraña, pocos problemas de espalda y pocos dolores de testículo, el destino todavía me obsequia con nuevas intervenciones que me matan por dentro. Me quitan días y noches, que para alguien solo son pausas, pero para mí son 24 horas de vida, de luz, de movimiento.

Si me roban mi tiempo me lo roban todo. No soy, no siento. No tengo cara ni cuerpo si no puedo correr, saltar, reír a carcajadas. Créeme que lo intento, quiero buscarle el lado bueno, pero hoy es que no lo encuentro. ¿Acaso está en mi tintero? Oscuro desde aquí lo veo, y no parece que vaya a salir de ahí por sí solo. La positividad quedó en anulación, en aniquilación, en tres sentidos en vez de seis. Muero postrado en una cama…me mata el coco, de tanto pensarlo, de tanto agobiarlo, de tanto dormirlo y drogarlo. No puedo engañarme a mí mismo…ya no quiero jugar al traidor. Seguiré acostado boca abajo escuchando lo que debería haber hecho, lo poco que falta para que acabe y con perspectivas isométricas de realidades surrealistas que ni siquiera un Dalí enfurecido se atrevió a pintar. Y yo todavía sin Gala…sin gala ni gloria sí que estoy…maldiciendo al cielo y al infierno.

Convertido ya en un mendrugo de pan duro salgo a la calle para descubrir que ya no puedo ser ni una triste torrija. Sin huevos, leche y canela no soy nadie. El viento me desmigaja hasta que desaparezco, si me mojan me deshago y si me dejan quieto termino por acabar en la boca de algún perro hambriento. Nadie se me acerca, como si se tratase de un mundo de celiacos que huyen despavoridos de mi vida. Ennegrecido de tanto quemarme al final parezco una teja de carbón ignífugo o una piedra pómez sucia de río. Me pisan y apenas digo nada más que un maullido y creo que hasta yo soy alérgico a mi propio gluten, que ni yo mismo pedí jamás. Los Hansels y Gretels del universo me odian y  ni siquiera los rodillos quieren darme una nueva vida, o darle fin a la antigua para terminar rebozando carnes. Los hornos no me dejan entrar, las panaderías me ignoran…así no puede haber futuro…pequeño mendrugo…

LA CUENTA ATRÁS

Viviré para contar que rayos hago aquí.
Yo jamás imaginé que el mundo fuera así.
Soy consciente de que aquí no hay nadie con moral.
Despegaré, me largaré a otro lugar.

Y poder volar sin miedo a caer.
No habrá gravedad que atraigan mis pies.
Ver la Tierra al fin, como un punto azul preciso.

Vuelo 547, el cohete va a empezar la cuenta atrás, la cuenta atrás.
Vuelo 547, el cohete va a empezar la cuenta atrás, la cuenta atrás.

En la torre de control, no paran de gritar.
Nadie vio al polizón en la nave espacial.
Y ahora tratan de impedir que en la televisión le muestre al mundo su pudor, la situación.

Un minuto más y atravesaré ese espacio azul que siempre soñé.
Y en la oscuridad lloraré al sentir que soy libre.

Vuelo 547, el cohete va a empezar la cuenta atrás, la cuenta atrás.
Vuelo 547, el cohete va a empezar la cuenta atrás, la cuenta atrás.

Me elevo, me elevo, me elevo hacia el Sol.

Satélites sin Dios, ni razas con poder.
La Órbita Lunar parece un buen lugar, no voy al volver.

Vuelo 547, el cohete va a empezar la cuenta atrás, la cuenta atrás.
Vuelo 547, el cohete va a empezar la cuenta atrás, la cuenta atrás.

Me elevo, me elevo, me elevo hacia el Sol.
Me elevo, me elevo, me elevo hacia el Sol.

Mercedes Mígel Carpio

 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

THE HOLLOW

El muñeco se volvió demasiado emocional con el paso de los años. Me atrevería a decir que poseía un saco gigante en su interior en el que almacenaba cientos de sentimientos, de vivencias, de secretos. Justo con el de Mary Poppins; infinito, interminable, devastador. El saco contenía gavetas con etiquetas solapadas en el manillar. Cada una resumía su contenido: “emociones”, “amores sin terminar”, “dolor abrasador”…hasta llegar a un último compartimento mucho más grande que los demás, que rezaba así: “No abrir jamás, Pandora en su interior”. Sentía tanta curiosidad por destaparlo aunque solo fuese por una esquina que mi misión final, en vez de amarle y hacerlo feliz…se convirtió en desvelar el interior de aquella gaveta misteriosa. ¿De quién era esa letra escrita en cada cajón? Parecía provenir de la misma persona.



Con el paso de los años me hice un hueco en su interior. En su pecho se fue creando un archivo con mi nombre que crecía con mimos, caricias, palabras bonitas. Desde ese archivo podría acceder al contenido de aquel lugar misterioso, tan solo necesitaba que creciese un poco más para tener vía libre en todo su cuerpo. Exteriormente ya me pertenecía, pero hacerse con las entrañas de un hombre es tarea bastante más compleja. Así que seguí mintiendo, diciendo palabras que no sentía, fingiendo sentimientos que leí alguna vez en libros de amor, tocando temas que desconocía de forma práctica. Mi archivo incrementaba a la vez que mi curiosidad. ¿Qué podría guardar un hombre de 27 años en un sitio tan escondido, en un lugar tan oscuro, en una caja tan bien sellada? Algo importante seguro, algo que habrá marcado su vida para siempre.


Casi llegado el momento paseé a su alrededor acariciando el material de la gaveta, que parecía hecha de una tela viscosa y dura, casi impenetrable. Me acerqué pegando mi oreja por si escuchaba algún latido, alguna palabra, algo que me revelase el contenido. A la hora de la verdad tuve miedo…como si algo me dijese que no debía desempolvar aquello, pero mis ganas pudieron más y no fui capaz de controlar mis manos. Con fuerza tiré de aquella gaveta que no se abrió. Lo intenté con todas mis ganas y no conseguí nada. Se me ocurrió una idea y la llevé a cabo. Arranqué una de sus costillas de su pecho, la más pequeña para que no sintiera mucho dolor, y con ella hice palanca para abrir aquella caja. Finalmente y para mi sorpresa…la gaveta cedió. Con mis cinco sentidos a flor de piel me introduje en su interior…


Nunca imaginé que podría ocultarse algo así, tan tenebroso, tan maquiavélico. La gaveta estaba llena de vacío. No había nada en su interior. Un silencio ensordecedor que me taladraba poco a poco. ¿Acaso un ser humano podría abarcar tanto vacío en su interior? ¿Se podría llenar a alguien con tanto vacío? Me dolía todo, estaba muy oscuro, hacía mucho frío. Nunca debí abrir esa caja… Con un poco de suerte podría colocar todo en su lugar sin que él se diera cuenta. En cuestión de segundos el vacío se propagó por todo su cuerpo dejando el cajón totalmente al descubierto. Ya no habría vuelta atrás, debía salir de su cuerpo. En un intento de huir me quedé anclado dentro de la gaveta sin opción a mover ningún músculo o hueso de mi cuerpo. Vi una mano gigante que se acercó y volvió a cerrar la gaveta sellándola con una materia pastosa y maloliente.


Cuando volví a despertar me encontraba en un lugar frío, oscuro, interminable. Ya podía caminar, pero no llegaba a ninguna parte, no salía de ningún sitio…estaba atrapado en su interior. ¿Acaso estaría destinado a pasarme ahí dentro el resto de mi vida? Su vacío realmente era muy poderoso, pero si él me quería de verdad no sería capaz de encerrarme dentro de sí para siempre. ¿Qué clase de ser humano preferiría llenarse de la nada, del vacío dejándome a mí abandonado para siempre en su alma? Ciertamente me equivoqué de persona. La curiosidad venció al amor, el dolor venció al vacío, la ambición venció a la vida…


-Mientras tanto, por fuera alguien había pegado una nueva etiqueta: “Grandes Decepciones”.

CAMINOS A LUGARES SEGUROS

Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.


La primera es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño. Cuando una persona resulta herida, suele perder el conocimiento. Y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es como la mente se protege del dolor: pasando por la primera puerta.

La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que “el tiempo lo cura todo” es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. El resto están escondidas detrás de esa puerta.

La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad.

La última puerta es la de la muerte. El último recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado.

Patrick Rothfuss (El Nombre del Viento)

jueves, 8 de septiembre de 2011

VEINTE

"UNA VEZ TERMINADO EL JUEGO, EL REY Y EL PEÓN VUELVEN A LA MISMA CAJA".

MI TÚNEL

Todos nos encontramos en un túnel que debemos recorrer. A veces solo, a veces acompañado, a veces incluso nos marchitamos en él sin movernos…nos dejamos morir. Mi túnel ha sido oscuro, de colores, transparente. Hoy no sé exactamente cómo es porque ya no suelo mirar el techo, pero sí sé que todavía no consigo ver la luz. Poco a poco se estrecha y sin darme cuenta me voy asfixiando con mi misma existencia. En ocasiones hasta caminar me duele, como si lo hiciera por un sendero de espinos que abren grietas en mi piel para verlas sangrar. Me cuesta respirar tanto que el aire me quema con su frío, como cuchillas en el pecho. Por mi túnel he caminado despacio, deprisa, de rodillas y hasta me he arrastrado. Incluso he retrocedido alguna que otra vez; más de las que me gustaría contar, debo decir, pero ya no puedo arrepentirme. Mi túnel es débil, quizás hecho de algún material nada impermeable que deja que la lluvia lo atraviese hasta ahogarme. Si hasta la lluvia, mi fiel compañera, me hace daño ¿quién no lo hará después de todo? Creo que está hecho de tela, y por eso el sol también llega a quemarme en ocasiones. Yo lo intento disfrazar de hierro para simular que camino más seguro, más sereno, pero ni yo mismo me lo creo…nunca he sabido mentir.


Llevo tanto tiempo encerrado en ese túnel que empiezo a cuestionarme el significado de seguir andando, de avanzar. ¿Para qué sirve aquella luz que muchas otras personas alcanzan a ver? ¿Qué aguarda al otro lado? Llevo tanto tiempo buscándome que no creo que me encuentre ni con una luz blanca alumbrándome. Sin embargo, mi camino es oscuro y frío. Escucho voces que me animan, que me miman, que me cuidan, pero no entiendo cómo un sonido puede dar calor. Ocupado en mi camino, pero desolado en mi interior. Con palabras que me acompañan, pero caminando completamente solo. Me pregunto si los túneles de mis seres queridos son justo como el mío. ¿Acaso lo caminarán al ritmo de mis pasos? Supongo que cada túnel es un mundo. Confío en las bifurcaciones, en los cambios de sentido, en las rasantes que ayudan a terminar con la monotonía del día a día, con la incertidumbre de pasarme la vida completa de la misma forma. Espero alguna banda sonora que me haga caer de una forma distinta, un semáforo que me diga cuándo continuar, un stop que me detenga para siempre, o cualquier otra maldita señal que tenga un nuevo significado en mi vida.

Acaso no es soberbio el destino, que se mantiene recto en sus decisiones y manda castigos constantemente a cada pecado que realizo. Se empeña en lanzarme rocas, en tirarme falsos techos encima, en derrumbarme de cualquier forma. Mi túnel se convierte en un plato de gelatina que tiembla con cada pequeño paso, que amenaza con derretirse en cualquier momento, que me obliga a coger carrerilla de puntillas por si el viento me ataca de nuevo. Sin brújula que me guíe, con la cabeza llena de escarcha del invierno y serrín congelado en su interior. Mis neuronas son copos de nieve que ya no piensan, y mi corazón en vez de latir se rompe con el cambio de estación. A veces pienso que mi túnel pertenece a otra persona más fuerte, más valiente que yo. Igual mi túnel es un camino de rosas y mariposas que puedo pasear alegremente mientras canto, pero algo no me permite encontrarlo. Quizás mi túnel no sea más que producto de mi imaginación y realmente me encuentre en una habitación con cuatro paredes que me aíslan de todo sentido. ¿No todas las paredes han de tener ventana?

lunes, 5 de septiembre de 2011

LA ESTRELLA QUE HABITO



Miré hacia arriba como quien cierra los ojos…sin esperar nada, pero esperando todo en el fondo. En cuestión de segundos, un corazón destrozado es capaz de atraer cualquier cosa. Y ahí arriba se encontraba. Aquella estrella que brillaba más que las demás. Era tan resplandeciente que centró mi objetivo y no me dejó contemplar nada más. Olvidé mis razones, mis motivos, mi todo durante unos segundos. Rápidamente le puse nombre: “Antires”, así se llamaría a partir de ahora. Sin dudar un segundo me acerqué a ella queriendo tocarla, pero mi timidez tan solo me permitió mirarla fijamente, como embelesado por un hechizo mal hecho. Escuché una voz que me resultaba familiar. Al despertar de mi ausencia la vi mover los labios. La estrella osó dirigirse a mí sin miedo alguno. Yo, una estrella que llevaba días viviendo sin luz propia, a la sombra del resto del firmamento. ¿Por qué yo? Me pregunté. Tartamudeando le contesté de forma estúpida algo que no había preguntado. De repente se creó esa aureola que solo yo pude ver. Era tan especial, tan única que no pude pronunciar palabra en unos minutos. Unos pocos minutos bastaron para darme cuenta que me encontraba ante una estrella peculiar. Antires llevaba historia en sus ojos, agua en sus retinas, lágrimas escondidas en su alma. Una sufridora, justo como yo. Sin embargo, parecía tan alegre a simple vista que me confundía cada vez más.



El tiempo pasaba y nosotras desde lejos hablábamos con destellos, con tonalidades, con colores. Descubrimos que éramos casi almas gemelas, que teníamos los mismos gustos, que veníamos del mismo lugar apenas sin habernos cruzado. Curioso cómo algo tan simple como conocernos podía llevarnos horas que se hacían minutos. La recuerdo perfectamente, aquella risa era encantadora. Sin quererlo revelé mis secretos, conté mis infelicidades, mi mal perder, mi desdicha en el amor, en la vida, en la muerte. Hice una montaña con batallas ganadas, enseñé las medallas al perdedor y me quedé desnudo del todo…sin escudo, sin defensa. Antires me abrazó y me entregó su historia envuelta en lazos rojos ensangrentados, en guerras imposibles de ganar, en sueños que jamás se podrán cumplir, pero recubiertas de un aura de esperanza y ganas de vivir que no se podía igualar. Fue tan poderoso lo que sentí que tuve ganas de vivir, de volver a brillar, de caer en algún planeta como hacía cuando era fugaz. El tiempo, el espacio, todo tenía sentido ahora. Un carácter arrollador que me cautiva, que me encanta, que me hechiza. Tengo tanto miedo que no me veo capaz de acompañarlo muy de cerca, por si lo corrompo con mi torpeza, por si lo humillo con mi maldad, por si lo ensucio con mi verborrea. Me limito a seguir aquí, viendo cómo pasan los sucesos ajenos. Me entretengo viendo estrellas de diferentes intensidades enamorándose. Yo no puedo…


Desde entonces no me veo sino solitaria en mi destino. Quiero estar sola para volver a destellar, a eclipsar, a ser quien yo solía ser. No puedo seguir una luz cuando no puedo iluminar la mía propia, pero ojalá Antires sea capaz de esperar…por si la vida nos vuelve a reencontrar, por si la humanidad decide unirnos al pasar. Estamos a un cometa de lejos, a un suspiro de cerca. Cada noche la veo allí a lo lejos mientras seguimos contando historias absurdas que solo a nosotras nos apasionan. Las boberías que ninguna otra estrella comprende, los chistes que solamente a nosotros nos hacen reír. Miradas cómplices, roces de luz por casualidad, a propósito…escondidos en la oscuridad, pero visibles para los seres humanos. Ahora ya no puedo dormir por la noche, sino brillar sin parar para que Antires me vea, para que se dé cuenta que me estoy buscando, que me quiero encontrar, que de verdad lo intento. ¿Quién soy? ¿Adónde voy? ¿Qué quiero? Se me oscurece todo en la noche, en el día. Los arco-iris me confunden, las nubes me nublan, el sol me ciega. ¿Dónde encuentro las respuestas que necesito? Al igual puedo hallarlas donde me dijo aquel sabio que me visitó algún día… todavía recuerdo su despedida: “todas las cuestiones de la vida se encuentran escritas en las estrellas”. ¿Y mis dudas? ¿En qué estrella estarán?

sábado, 27 de agosto de 2011

FINE

¿De verdad las cosas tienen que acabar así siempre? ¿Por qué parece que mi vida se complica y enreda más a cada paso que doy? Sí, he esperado a que las cosas mejoren, a que las aguas se calmen. He sido paciente, constante, he sufrido en silencio, he llorado sin hombro, sin pañuelo de tela. ¿Acaso no es suficiente ya para pagar por todos los pecados? Soy consecuente, consciente de la situación, del daño que causo, pero mi vaso lleva tiempo rebozando y parece que se niega a continuar así.


La solución que veo es huir de aquí a cualquier otro lugar. A Singapur, a Hong Kong, a Suriname, me da igual, pero sin maleta, sin equipaje y sin memoria, sobre todo sin memoria. Doy lo que tengo y lo que soy por deshacer todo el vendaval que puedo causar terminando con la desdicha de una vez. Si las cosas han de acabar que acaben definitivamente para mí, que acepto mi castigo, pero no se puede estar en el centro de un torbellino toda la vida.

Me paso horas hablando de rumbo, de camino, de dolor, de destrucción, y por una vez, tan solo por una vez, me he cansado de ser positivo. Hoy soy negativo y me quiero hundir ya si no hay solución, que me azoten si me he portado mal, que me mutilen si he robado, que me desmiembren si he sido infiel, pero que me dejen tranquilo con mi soledad, con mi temperamento, con mis necesidades. Hay momentos que quiebran mi voz, empañan mis ojos y matan mi esperanza…me temo que estoy ante uno de los grandes.

Pido no sé qué ni a quién. Creí ser fuerte y soy débil, creí ser inteligente y soy estúpido, creí ser bueno y soy ruin y malvado. Se me sigue enquistando la asignatura de amor y amistad que no dejo de suspender año por año. Repitiendo curso por no saber aprender, no querer ver que no hay nada más allá de un corazón pintado en un papel. El amor no está hecho para alguien como yo, y todo es demasiado complejo para mi escaso entendimiento. Quiero desaparecer de cualquier forma, que nadie sepa dónde estoy, ni qué fue de mí. Mi nombre, mi tono de voz, mi verborrea…que no exista y nadie la recuerde jamás. ¿Y a mí qué más me da?

Solo sé que me duele, me arde, me quema, acaba conmigo. Como si me arrancasen el cabello del cuerpo uno a uno lentamente. Como si me cuñasen con hierro candente en cada parte de mi anatomía. Siento impotencia, amargura, dolor, arrepentimiento. Siento tantas cosas que empiezo a pensar que la mitad de ellas no me corresponden y alguien erróneamente me las ha adjudicado. Qué fácil es hablar, y decir. Es tan sencillo consolar con palabras que se han leído previamente en algún libro… Vivir, en cambio…es algo más complejo. No quiero más, ¿Dónde hay que firmar?

sábado, 20 de agosto de 2011

TEOREMAS DE MI VIDA

Empiezo a sentir que la soledad me va ahogando en cada momento de silencio. Empiezo a pensar que tanto cambio me trastoca hasta dejarme sin fuerzas frente a un futuro más incierto que el propio futuro de la humanidad. La boca con sabor a tierra sucia que hace que me asfixie en mi propia respiración sin saliva que me ayude. La mente oliendo a quemado de tanto sobre pensar las jugadas que me quedan en la manga, que son más bien pocas. Y mi corazón, mi corazón ya no sabe cómo volver a recomponerse una vez más. Ya apenas siento los latidos y el miedo impide que puedan cicatrizar del todo esas heridas. No se vivir conmigo.



Todo tan rápido, tan intenso, tan doloroso. Cierto que tengo gente que me arropa, pero los veo a todos tan lejanos…que apenas puedo alzar la voz para llamarlos. Cada nudo en mi garganta lo trago con desdén y llevo días alimentándome de ellos…enredos sin final. Me armo de valor e intento avanzar a pasos cortos, pero me sigo tambaleando. El tiempo apremia, sin embargo va tan despacio que me tiene aquí deshojando flores de millones de pétalos que no parecen terminar. Miro a mi alrededor y me pierdo entre tanta margarita seca que se vuelve marrón, casi el color de mi vida ahora.


De lo poco que aún tengo claro es que no volveré a este lugar de paredes de colores, de recuerdos encerrados, de sentimientos prisioneros. A partir de ahora no pertenezco a ninguna parte. Dejaré mis maletas en un nuevo lugar que quizá mañana me lleve a otro espacio que llamaré hogar por inercia. El poeta se quedó sin rumbo más que nunca. Ni siquiera me quedan palabras en el tintero, ni sinónimos para adornar situaciones que ahora siento ajenas, pero a la vez dolorosas. Sigo con mi lema “para que nada nos separe, que nada nos una jamás” y no me veo capacitado para cumplirlo. Maldito ser humano…que crea lazos tan fácilmente.


Me dedico a sentarme en el sillón y a mirar esa pared que ha vivido lo mismo que yo, que ha escuchado las mismas conversaciones, que ha sido testigo de los mismos atracos. La diferencia es que ella sigue erguida, fuerte, resistente como antaño. En cambio yo me desvanezco, apenas respiro, me hundo entre los cojines del sofá. Parezco tan complicado, pero a la vez soy tan simple, que ya no puedo engañar a nadie más. Las tornas se han girado de una manera que me empiezo a replantear si soy el villano de la película que siempre acaba mal. Un final feliz se me antoja imposible a día de hoy. Y el futuro, el futuro apenas es capaz de visualizarse en ninguno de mis horizontes, tan fríos ahora que no puede llegar la luz del sol.


Manos pintadas de tanta mezcla, muñeca dolorida de tanta brocha, ni siquiera la raqueta me hace caso cuando entro en la pista. Mi cuerpo se ha puesto en huelga por la falta de estabilidad, de consistencia…se ha cansado de tanta resignación y cabeza baja. Miradas perdidas allí donde voy y un poeta luchando entre versos de segunda clase que no terminan de salir. Paso de filólogo a filoloco en cuestión de segundos y me convierto en lo que nunca quise llegar a ser: un saco de huesos que vaga por las calles en busca de sonrisas. Un nuevo día nace cada mañana, lo que para mí se resume en una nueva mañana batallando con las lágrimas para que no rueden por mis mejillas. Los teoremas de mi vida…

CARTAS EN PASADO MENOR (VOLUMEN I)

                                                                                                                                           08/12/2005



¡Buenas Raúl!


Bueno, son las 05:30 de la mañana del jueves. Hace como unas horas me dejaste en casa después de nuestro último encuentro y me he puesto a leer tu carta de nuevo. Fíjate que yo no sé quién me está impulsando a escribirte esto, pero me da que es mi corazón para sentirse en paz con el tuyo. Me ha dado por escribirte esta carta y espero terminarla antes de dejarme dormir sobre el escritorio y terminar babeando el papel.


Sabes, son casi tres meses ya desde que te conozco, tres sencillos meses que parecen tres años. Al parecer, en principio, mi posible partida fue como si acelerara todo y me parecía cada momento especial e irrepetible. Por eso los disfrutaba al máximo y no quiero decir que nuestras conversaciones fueran cortas, sino que me encantaban esos silencios compartidos. Silencios que en otros momentos de mi vida hubieran significado inicios de problemas e intentaba romperlos. Por el contrario, contigo, no tengo que tener esa sensación de agobio e inquietud y bueno, en ocasiones, solo por momentos, tranquilizaré la lengua para que deje de destrozarte esos instantes y para que te sientas tan a gusto como yo cuando estoy contigo.


Como esta carta trata de sinceridad…decirte que uno de los grandes motivos por los cuales cambié mi destino finalmente fuiste tú. Se me hacía dificilísimo estar tiempo sin verte, como con la sensación de perder algo importante en mi vida y creo que hubiera sido así. Hace como 4 meses tiré la toalla con mi vida, no estaba dispuesto a seguir luchando por algo que otros no creían. Estaba harto de responsabilidades, cansado de que otros disfrutaran de su vida mientras yo llenaba la mía de problemas. Sin ningún amigo que me ofreciera una mano para levantarme del suelo en esos momentos que estaba abatido y sin fuerzas. Pues todo eso cambió tres meses después de mi decisión de ir a Valencia. Al final me destrozaste un falso plan de vida que tenía. Por fin tenía el motivo y había reunido tanta fuerza durante tanto tiempo que al final me parecía mentira que fuera a escapar de mi pequeña cárcel. Pero apareciste tú en ese lugar…quién lo diría, quién pensaría que la vida me daría tal jugada presentándoteme. Lo retorcido que puede ser esta para obligarte a seguir su guión y sabes, al final se lo agradezco. No estoy acostumbrado a que me regalen nada, ni a las cosas fáciles. Al final hubiera perdido mucho más de lo que creía…una lástima no haberte conocido mucho antes en mi vida, lo que me hubiera ayudado tu hermosa mirada o tu tierno abrazo.


Me presento como una persona solitaria, acostumbrada a escuchar, a oír problemas de corazón. Soy de los que dan un abrazo antes de dar consejo por miedo a equivocarse y a hacer sentir peor a la otra persona. Soy de los que presentan la verdad en cualquier momento, de los que se escudan con la palabra fidelidad y de los que dan su vida por una amistad verdadera, Soy simple y en algunos casos cavernícola…soy brutito e incluso puedo llegar a ser insensible llegando incluso a rayar el concepto de capullo y payaso. Sensible aunque parezca serio y es verdad que no me gusta que me vean llorar, porque me hace débil, aunque lloro con facilidad y a menudo.


¿Sabes? Somos como la noche y el día, casi en nada congeniamos, pero creo que es lo que me hace estar a gusto contigo. He creído desde el principio que eres mucho más maduro de lo que deberías. Detrás de ese semblante serio, detrás de ese tipo de conversación que invita a escucharte, están esos ojos y esa sonrisa picarona que me hacen sentir como si estuviese ante un amigo que conozco de años. Como ves, no soy persona que tenga mucho vocabulario…mucho menos soy bueno expresando mis sentimientos, pero me da igual…en estos momentos solo dejo que el corazón me dicte y que tú en lo posible me entiendas.


Quiero que sepas que estoy encantado y además agradecido por el papel que me das en tu vida. Tremendo idiota soy, ¿has escrito alguna carta donde cada frase te incite a llorar? Bueno, como eso yo no lo sé, te diré al menos que en estos momentos lees una carta de esas. Una carta que me da que puede ser la última y en la que intento explicar que me haces falta y que no quiero que me desaparezcas. Algo me da que todo se convertirá en una despedida. No sé cómo explicártelo, pero es lo que me dice el corazón y espero que se equivoque…él en ocasiones lo hace y puede que esta vez también. Decirte que a veces me sentirás distante, con miedo a tocarte, con abrazos tontos y esquivando caricias e incluso algo seco en cuanto al trato. Sin embargo, quiero que entiendas una cosa: he tenido que marcar un límite no por mis pensamientos, que los tengo claros, sino por mi corazón que por lo visto, últimamente me hace pasar malas rachas.


Bueno, yo no te puedo prometer que pueda ir a Austria a visitarte, pero la vida da mil vueltas. ¿Quién sabe? Dejemos que todo fluya como siempre. Bueno, para terminar decirte que al final te agradezco que me hayas invitado al Loro Parque, con lo que ello conlleva, que era pasar esa prueba del cara a cara y que no llamaras a I____.


Por cierto, lloré tres veces en la película, lo que tú no lo notaste. En ocasiones tenía tan empañados los ojos que se me hacía imposible ver nada. Acuérdate dónde estoy, ten presente que estaré a cualquier hora para ti, si necesitas hablar…llama, si tienes problemas…cuéntamelos, hazme sentir parte de tu vida y comparte conmigo como yo compartiré contigo.


Un besote y un abrazo amigo mío.


Al final, no nos acordaremos tanto de las palabras de nuestros enemigos, sino de los silencios de nuestros amigos (Martin Luther King Jr.)

                                                                                                                     J.G.A.

domingo, 7 de agosto de 2011

LO QUE ME QUEDA...

-Acciones, excusas, momentos que no llego a comprender, que no siento honestos, sinceros, verdaderos.
-Dolor en el pecho, falta de aire, escozor en los ojos y sonrisas forzadas cuando tengo ganas de gritar echando a correr.
-Decisiones que ya no se si son correctas o erróneas, pero con consecuencias catastróficas.
-Un premio Oscar que me llevo ganando durante 8 años consecutivos al mejor actor secundario por mis papeles en "lo que ves no es lo que siento".
-Un pasado amargo, doloroso y pesado que arrastro sin poder deshacerme de él.
-Cientos de fotos que reflejan engaños que viví, enemistades que logré, amores que se destruyeron y extraños que no reconozco.
-Cajas de cartón con etiqueta de "frágil" llenas de todo lo necesario para vivir en 40 metros cuadrados.
-Mensajes y llamadas telefónicas prometiendo el oro y el moro, pero tras las cuales no veo más que sombras sin intención.
-Mis labios pronunciando palabras que nunca creí que fuera a decir y formando frases que jamás pensé que saldrían de mi persona.
-Un solo de violonchelo que entristece mi alma a cada paso que doy.
-Oscuridad, tinieblas, penumbra, incertidumbre, la nada...
-Días de lágrimas cayendo sobre el teclado, mi pecho y mi cama.
-Una casa vacía que me apuñala aún más que cuando estaba llena.
-Soledad que me taladra los sentidos, las sensaciones y la capacidad de razonar.
-Grandes decepciones en mis brazos y muchas responsabilidades sobre mis hombros.
-Carencias humanas que irreversiblemente no volverán por más que rece a ningún dios inventado.
-Un puñado de cartas de amor desenfrenado que muy a mi desdicha no se pudieron hacer realidad.
-Un estancamiento en el medio de un sí y un no envuelto en una promesa de futuro que nunca se materializará.
-Un poeta con rimas fáciles que cuida de un gato a rayas que a partir de ahora será todo para él...

UIDRDUIL BVTK

Que se detenga este mundo que me bajo ya, y si no lo hace pues me tiro en pleno movimiento y que caiga donde tenga que caer, que nunca será peor que donde estoy ahora. Harto de seguir en una casa que se me viene encima, de un salón tirado y lleno de cajas con tongas de recuerdos que solamente me apetece lanzar a la basura. Cansado de frases prefabricadas de gente que realmente no siente lo que dice, ni pretende lo que siente. Todas esas frases ya están escritas en mi nueva agenda y las utilizaré para quedar bien cuando alguien de un giro forzado en su vida amorosa y cambie de residencia. Gracias por ese lado. Yo sigo siendo partidario de que el camino se demuestra andando y no señalándolo en un papel mientras nos tomamos unas copas con nuestros amigos de diversión. Cansado de limpiar y que se ensucie, de recoger objetos infinitos, de encargarme de cosas que no me corresponden. Admiro a la gente que se quita responsabilidades de la espalda sin pensar en lo que queda detrás. Me voy cansando de vivir en un lugar donde desayuno decepciones, almuerzo tristezas y ceno traiciones. Lo mejor es que a todos les encanta siempre preguntar...el ser humano, fuerte un ente curioso que todo lo quiere saber.
Me encantaría tener 27 años y ser un mantenido, y no tener que trabajar los sábados por la noche o los domingos a las 7 de la mañana. También quiero irme a dormir a casa de mis amigos y hacer fiestas cuando mi madre no esté para que todos vean lo cool que soy. Marcharme con mis amigos más fashion a las discotecas más de moda de la ciudad y cogernos una borrachera mientras nos creemos que somos los reyes del lugar. También quiero que todos me miren al pasar, tener ropa bonita, la agenda llena de citas sociales y añadir cada día dos amigos al facebook. Aunque la triste realidad sea bien distinta. Y como somos adultos, y cada cual ha de ser consecuente, responsable y actuar coherentemente de acuerdo a su propia situación (o no...) yo me voy a seguir enclaustrando en casa...

viernes, 5 de agosto de 2011

CHOFT...

Cuando me levanto vagando por la casa, con la mirada perdida, pesada, sin punto fijo. Luchando para que mis ojos no se cierren para siempre. Sin ganas de hablar, sin ganas de hacer nada. Queriendo llorar, pero sabiendo que no podré hacerlo, porque esta vez no saldrá. Tan sensible como una gelatina aguada que se tambalea con una mísera respiración. Cuando cualquier comentario me afecta...eso es síntoma de que tengo el día choft... Y por lo visto, hoy me ha tocado...

jueves, 4 de agosto de 2011

LEY 47

"LA LOCALIZACIÓN DE TODOS LOS OBJETOS NO SE PUEDE CONOCER DE FORMA SIMULTÁNEA".

DE AZUL....A GRIS

Pasaron los días, las semanas, el tiempo que se enredaba entre excusas que no tenían sentido. Ojos azules se alejaba más de lo normal, se desvanecía en el horizonte de una historia sin principio ni fin. El poeta volvía a mirarse a sí mismo, veía nuevamente la desdicha de su fealdad...de lo que el espejo le enseñaba a diario: "Un saco de huesos". Definitivamente nunca podría ser. Sin miedo a nada, sin límites y a toda prisa el poeta se apresuró a llamarle para verlo una vez más. Ya no importaba si no conseguía rozar su piel con algún tropiezo inventado o tocarle la mano al saludarlo. Solamente al oler su esencia se sentiría completo. Necesitaba oír su voz, sus palabras, ver esa sonrisa, esos ojos azules intensos e infinitos. Entre dientes, ojos azules aceptó verse de nuevo.
En el encuentro algo había cambiado, como si de un muñeco de trapo se tratara...ojos azules no tenía mueca en la cara. El poeta mostraba con interés e ilusión todas sus novedades, preguntaba, comentaba, se mostraba ansioso por hacer que las voces fluyeran, pero no fue tal como esperaba. Sugiriendo un lugar algo más tranquilo para hablar...ojos azules se mostró reacio aunque finalmente aceptó volver a aquel apartamento en el que tantas veces había emanado el calor de sus cuerpos desnudos. Al entrar el poeta sentía la presión, los recuerdos, todo se le anudaba en la cabeza y no lo dejaba pensar con claridad. Su objetivo: ser sincero, honesto, entregarse en cuerpo, mente y alma. Todo comenzó con un "verás, yo quería...se que dijimos que....pero es que...". Con tartamudeo y dudas, pero sobre todo con la verdad, el poeta fue desnudando sus entrañas mientras le entregaba el corazón a ojos azules. Éste, sin embargo, inmóvil sin decir una sola palabra, extendía las manos y sostenía el corazón palpitante que parecía que se iría volando en cualquier momento.
Tras unos segundos de silencio que parecieron horas...ojos azules parpadeó al fin y con un "lo siento" le devolvió el corazón al poeta. Esta vez los latidos del mismo habían parado, con el tiempo, con la vida, con la esperanza, todo se detuvo como congelado. Poco a poco el corazón se hacía pequeño, diminuto, casi se podría decir que parecía escondido. Mágicamente estaba húmedo y tras varios segundos ojos azules se dio cuenta que se trataba de las lágrimas que caían y se deslizaban por la cara del poeta. Nunca había visto nada semejante, como una cascada que nacía en unos ojos ardientes de fuego. Todo tan desconcertante que finalmente el corazón casi se rompió al estar tan débil por el agua. Escocía debido a la sal de las lágrimas, pero lo más doloroso era la herida que tenía en su interior que lo mataba en silencio.
Tras varios minutos ojos azules comentó que respetaba enormemente la promesa de no enamorarse del poeta, y que esa historia no podía salir de la burbuja en la que se había quedado. Esas noches de desenfreno, de pasión, palabras dichas, sonrisas esbozadas...todo había sido producto de la lujuria, y que el sexo, sin más...es tan solo sexo: dos cuerpos buscando satisfacción mutua en una historia que jamás llegará a ninguna parte. Luego añadió: "Además, mira esto...". De repente sacó de su pecho un nuevo corazón latiendo con fuerza. Casi parecía un caballo salvaje trotando por las llanuras. Estaba decorado con besos de colores y tenía un lazo rojo a su alrededor. Era el corazón más hermoso que jamás hubiera visto. El poeta, asombrado le dijo: "Vaya...hasta tu corazón es el más hermoso que he visto jamás...". Con cara de duda, ojos azules respondió: "No, este no es mi corazón, es el de la persona que llena mi vida actualmente y me lo ha entregado para demostrar al mundo que podemos ser los más grandes. No digo que tu pequeño corazón palpitante no sea suficiente, pero el hueco de mi pecho necesitaba algo más amplio, bonito, limpio...".
Fue entonces cuando el poeta miró a los ojos azules y ya no lo eran tanto. El azul cielo se transformaba en gris y perdía vida, perdía interés. La sonrisa se convertía en burla, las palabras en mentiras forzadas, los gestos en ficción pura y dura. Todo se desmoronó: la ilusión, las ganas se seguir, las ansias de amar, tantos años esperando, sufriendo....el poeta no lo resistiría. Tanto es así, que esa misma noche, el poeta se acercó al océano y se puso a mirar las estrellas. Con todas ellas reflejadas en sus ojos le dijo a la estrella Polar: "¿Por qué eres así? ¿Cómo has permitido que pase esto?". A continuación se sacó su corazón del pecho y lo tiró a las aguas bravas del océano. Desde el muelle miraba cómo se lo llevaba la marea. Parecía una boya de corcho sin valor ninguno, y hasta había perdido el color. El poeta sin rumbo se miró el pecho y gritó: "Ahora ya no queda corazón que romper, ahora me dedicaré a vivir para mí...la única cosa que cuenta...".

EL COMIENZO NUNCA RESIDE SOBRE NINGÚN PRINCIPIO...

Parecía que nunca nacería, pero aquí está...con una estética forzada y protocolaria. Con un toque propio de esos que te recuerdan a quién pertenece y con muchas expectativas de futuro (para liberar tensiones más que nada). Sin más, pongamos puntos y suspensivos a esto que nace hoy y que nadie sabe hasta dónde llegará....bienvenidos a mi verdad




"LA LOCURA QUIZÁ NO SEA OTRA COSA QUE LA SABIDURÍA MISMA QUE, CANSADA DE SOPORTAR LAS INJUSTICIAS DEL MUNDO, HA TOMADO LA INTELIGENTE RESOLUCIÓN DE VOLVERSE LOCA"

TODO OBJETO VARÍA SEGÚN LA VISIÓN DEL QUE LO CONTEMPLE

TODO OBJETO VARÍA SEGÚN LA VISIÓN DEL QUE LO CONTEMPLE