Todas las historias tienen dos lados del espejo y una realidad. A veces la realidad se asemeja más a uno de los lados y otras veces la realidad es exactamente fiel a su reflejo. En otras ocasiones dista bastante, y muchas otras veces coinciden en forma y contenido.
Palabra contra palabra. Lo cierto es que nadie del futuro puede entrar en una historia pasada, por el mero hecho de que no la ha vivido. Siempre se podrá inclinar del lado del espejo que le parezca más claro, pero no tiene por qué ser el más cierto y sincero. El objeto depende del ojo desde el que se mire y del momento en el que se observe. En su momento fue gris, pero hoy tiene tonos azulados. En cambio, en el otro lado puede ser tanto blanco como color alquitrán.
Siempre he pensado que se puede tener una opinión de cada hecho, se haya vivido de cerca o no, pero es mejor mantenerse al margen y no mirarse al espejo porque al final el reflejo nos cegará del todo. En el presente puede que no veamos nada, pero si en el futuro nos arrepentimos porque se han calmados las aguas...puede que sea tarde.
Lo peor de cada historia es la desinformación, la malinterpretación y la manipulación. No tiene que haber vencedor y vencido, porque no se trata de una batalla, sino de una memoria de la vida. Sin embargo, si nos dejamos llevar por la emoción, al final tendremos que elegir y perder uno de los reflejos. Debo admitir que muchas veces el reflejo no se vuelve a recuperar y nos pasaremos la vida entera carentes de esa iluminación que tanto necesitamos y ahora echamos de menos.
Los sentimientos vienen, se quedan o se van, pero siempre cambian, ya sea para bien o para mal. No es justo verse entre la espada y la pared, pero es opcional el querer tirarse contra un arma blanca cuando por fuera del castillo hay todo un prado por el que correr...eso sí, siempre depende del mismo sujeto.
Al fin y al cabo todos somos esclavos de nuestras palabras y de nuestros hechos. Si nos vemos en la cuerda floja en algún momento de nuestra vida, o la cortamos o la cruzamos, pero siempre somos nosotros y solamente nosotros los que decidiremos...porque por ello somos libres.
jueves, 15 de octubre de 2009
miércoles, 14 de octubre de 2009
FOREVER IS OVER
Soy de los ingenuos, o esperanzadores que cree que todo en esta vida ocurre por alguna razón. No es que justifique que mueran niños pequeños o haya enfermedades devastadoras, pero ciertamente algunas personas aprenden sus lecciones de vida de estos golpes. Esa es una de las razones que me mantiene en pie hoy después de las cosas que me han pasado me están pasando. He crecido de maneras que jamás creí que pudiera y he llegado a puntos que nunca creí que pudiese controlar. He roto barreras y tocado el equilibrio en situaciones límite. He llorado mucho también, muchísimo. Más de lo que nadie se podría imaginar jamás, pero justo hoy parece que mis ojos son dos hojas secas que ya no tienen líquido que malgastar. No porque no pueda, sino porque no necesitan de un río que las moje.
Vuelve la mala espina poniéndome más conos en medio de la vía para que me tropiece y a 160 por hora me resulta imposible esquivarlos, así que esta vez probaré a saltar por encima a ver que pasa, porque no tengo intención de parar y si reduzco probablemente no llegue a la meta antes de morir. Pero quiero creer que todo ocurre por una razón y eso es una de las cosas que me parece más fascinante de la vida.
Todo se viene encima si estamos bajos de moral, todas las paredes se cierran si somos negativos o pesimistas, pero no es mi caso. Yo soy de los que busca sonrisas en las muertes, de los que saca arco iris de las fotos en blanco y negro. No me gustan los clichés de antaño ni vestir de negro como solía años atrás.
Lo único que necesito es poco de lo que me gusta porque a mí me sabe a mucho, y eso me basta. No demasiado porque me agobio y suficiente es de conformista, así que prefiero no tener mucho para que no me lo roben. Un puñado de suerte está bien. Lo que sí me pregunto es cuánta mala suerte me puede encontrar sin tumbarme, sin atravesarme. Y da igual lo que haga. Ni un millón de tréboles parecen cambiar nada cuando la tengo encima. Yo no soy de los que rompe espejos o deja armarios abiertos, pero parece que las costumbres ya no son las mismas en la actualidad.
No me cambiaría por nadie, pero mentiría si digo que nunca he pensado en por qué los demás no tienen que pasar ninguna prueba en la vida. No tan difíciles, no tan seguidas, no una sobre otra. Cinco años de paz, cinco años de guerra. Pero no, no enseñaré mi bandera blanca jamás. Yo no soy de esos que se lamenta antes de empezar a correr. He aprendido que lo difícil se consigue y lo imposible se intenta. No se trata del tiempo que se tarde en llegar, ni lo que encuentre al otro lado...lo importante es no detenerse en la subida.
¿Qué más puedo pedir? Tengo cuerpo, alma, mente, corazón y voz, ¿para qué más? De momento me basta...
martes, 13 de octubre de 2009
URBASON
Rebuscando entre las gavetas encontré un papel amarillento que me resultó muy familiar. Quizás el papel que más me marcó en el pasado y el documento que más daño me hizo cuando era pequeño. Se trata de el resultado de las pruebas de la alergia. Probablemente una de las alergias más complicadas de llevar, sobre todo tratándose de un niño. Ésta rezaba:NO DEBE COMER:
-Fresas, plátanos, frutos secos, alcohol, zumos de frutas preparados, refrescos que contengan frutas y cola, chocolate, bombones, caramelos, chicles, helados y postres de fabricación industrial, cremas y flanes de sobre, conservas y semiconservas, salsas de fabricación industrial, sopas de sobre y purés preparados, pescado azul, marisco, alimentos o bebidas coloreadas artificialmente de amarillo y sustancias o alimentos que contengan en su composición los siguientes colorantes:
Tartracina (E-102)
Rojo cohinilla A (E-124)
Amarillo anaranjado S (E-110)
Negro brillante BN (E-151)
No podía comer casi nada. Recuerdo alguna que otra vez que sin darme cuenta (sobre todo los primeros meses) comía algo prohibido y enseguida me salían ronchas, se me hinchaba el cuello y el cuerpo y no podía respirar. Siempre me llevaban a urgencias rápidamente y me pinchaban un "urbason", mi gran aliado. Siempre me leía las etiquetas de todos los alimentos y la gran mayoría tenía los odiosos E102, 124 y 110.
En el viaje de fin de curso del colegio lo pasé bastante mal con el tema de las comidas porque no podía comer casi nada y tenía que estar con la profesora constantemente para que me llevase a otro sitio a comer o para que me hicieran algo que yo pudiera ingerir (normalmente bocadillos). No sólo era una putada para mí, sino que también era una carga para los demás.
Si no recuerdo mal todo empezó con un batido de plátano cuando yo tenía unos 7 años, y terminó a los 15 o 16. Me di cuenta porque comí algo que no debía sin darme cuenta y no me pasó nada. Poco a poco fui probando el resto de las cosas de la lista y tampoco pasaba nada, así que a partir de ese día volví a ser feliz.
viernes, 9 de octubre de 2009
HISTORIAS PARA NO DORMIR
No es tarea fácil asumir que se tiene una enfermedad como el VIH, y mucho menos ya cuando se ha desarrollado convirtiéndose en SIDA. El primer paso es descubrirlo a tiempo, que tampoco es fácil, ya que tenemos la tendencia a pensar "eso no me pasa a mí". El segundo paso es prepararse psicológicamente para afrontar que se tiene la enfermedad. En la mayoría de los casos con ayuda médica, familiar, y de todo tipo.He tenido la desgracia (o la suerte) de conocer a tres personas que tenían el virus y me gustaría contar sus historias. Quiero pensar que de esta manera puedo ayudar a alguien a evitar el contagio, el empeoramiento, o la exposición a la enfermedad.
Todo comenzó un día en el chat hace varios años. Muy de vez en cuando entraba porque era mi única vía de contacto con personas homosexuales (ya que yo no era persona de salir por el ambiente). Apareció un chico que estaba bastante triste, enfadado con el mundo y decepcionado consigo mismo. Con el paso del tiempo (siempre sin conocernos físicamente) me contó que había contraído el virus y lo habían descubierto en una analítica sin que él se lo imaginara. Siempre había usado protección, así que lo pilló totalmente por sorpresa. No sabe cómo lo contrajo, ni si alguna de sus parejas anteriores lo tenía. De hecho nadie más lo sabía, mucho menos sus familiares o amigos (a día de hoy siguen sin saberlo, exceptuando su pareja y algún que otro amigo cercano). Comenzó mi primer contacto con esta enfermedad y me di cuenta que era algo preocupante.
Me resultaba muy complicado dar ánimos ante esta situación y cualquier palabra que salía del teclado me parecía pobre y triste. Finalmente llegó el día en el que nos conocimos de verdad y llegamos a tener una muy buena relación. Él tuvo que ir a recibir ayuda psicológica que le fue muy útil y poco a poco se iba sintiendo mejor. Tenía momentos muy malos de baja moral y llantos que difícilmente eran consolables, pero finalmente encontró el equilibrio.
Casualmente su compañero de piso huyó de su país porque su expareja le había pegado el virus y lo había dejado con una carta que decía algo así como "Jódete, ahora también tienes VIH" (no recuerdo las palabras exactas, pero el mensaje es el mismo).
El segundo caso de VIH fue el peor y más trágico de todos. Un amigo mío de hacía años con el que tenía muchísima confianza y una amistad bastante importante era portador. Realmente él nunca me lo contó, y ni siquiera sé si llegó a contárselo a alguna otra persona, pero hasta donde he llegado a informarme nunca lo hizo. Yo lo veía cada vez más delgado y en peor estado. Yo lo relacionaba al tabaco, a su trabajo, horarios y poco descanso. Un mes como cualquier otro lo ingresaron porque se encontraba mal. Al poco tiempo se quedó inconsciente. Le diagnosticaron neumonía, y en cuestión de semanas falleció. Desde que me enteré de su estado me imaginé que seguramente tendría ya SIDA. Pregunté a algunos de mis contactos que me lo confirmaron finalmente, pero era algo que nadie comentaba. No sé dónde, ni cuándo, ni cómo cogió el virus, pero es algo que no puedo dejar de pensar.
Nunca tuve el valor de ir a visitarlo. Por miedo, por pánico, por cobarde. Cuando falleció fui consciente de lo devastador de su historia y de la impotencia que sentía al vivir en la ignorancia. Lo vi por última vez en el tanatorio y no puedo quitarme su imagen de mi cabeza. Fue una época realmente mala y aún está tan reciente que me parece imposible de asimilar del todo.
Entiendo su postura, pero estoy seguro de que podría haber cambiado la suerte con algún tipo de ayuda. Sea como fuera, él decidió mantenerlo en secreto y no pudo haberlo hecho mejor. 29 años son muy pocos para irse de esa manera...lo echo mucho de menos.
El último caso ha sido muy reciente y me ha impactado de manera muy profunda. Un amigo mío desde hace años. De estos con los que pierdes el contacto y la pista durante un tiempo, pero luego vuelven y es como si el tiempo nunca hubiera pasado. Me comentó que tenía VIH desde hacía poco más de un año y que supo el momento exacto en el que lo contrajo. Hablamos de un chico que acaba de pasar sus veinte. Quedó con un chico para tener sexo y días después recibió un mensaje a su móvil que decía que era positivo. Ciertamente habían utilizado precaución, pero a esta criatura del señor (por no descalificar a nadie) solamente se le ocurrió la idea de quitarse el preservativo cuando mi amigo no se percataba y el final ya es predecible.
Desde entonces no puedo dejar de sentir rabia y dolor por la situación. Le pregunté por qué no fue a por él, por qué no decidió denunciar algo así. Su respuesta fue que eso era último de sus problemas en ese momento y luego se terminó por resignar. Probablemente la decisión más sensata de todas.
No llego a comprender por qué los portadores no se comportan como seres humanos de corazón y advierten sobre cualquier riesgo. No entiendo por qué van de pelea con el mundo intentando sembrarlo con enfermedades y devastación gratuita. No entiendo por qué no aprenden de sus errores, de su mala suerte, de su mala espina, e intentan salvar a futuras víctimas.
El mundo gay está en peligro y parece que a nadie le importa. La desinformación conquista cada puerta y los ignorantes se dedican a practicar sexo a cualquier precio sin mirar las consecuencias.
Una vez leí en una revista que tres de cada diez hombres homosexuales tenían VIH, sin contar las personas que aún no lo sabían. Si eso es cierto, ¿dónde está ese porcentaje de infectados que se esconde por los antros y va de cama en cama jugando a la ruleta rusa? ¿Por qué no cogen el toro por los cuernos y deciden ser valientes de una jodida vez?
Mientras tanto, lo único que se puede hacer es utilizar protección, no dejar que el placer y el morbo ganen la batalla de la seguridad, y hacerse controles cada seis meses. Vigilar con quién nos vamos a casa y pensar que probablemente ya nos hayamos acostado con alguien que ha acostado con alguien que ya está infectado. No se trata de huir, sino de protegerse. Olvidemos la frase "eso no me va a pasar a mí".
miércoles, 7 de octubre de 2009
WHAT IF...?
A veces quisiera no pensar. A veces quisiera desaparecer o ser invisible. A veces me gustaría no saber las cosas que sé, no guardar tantos secretos en baúles que no tengo donde meter. A veces quisiera que no confiaran en mí tanto peso y pena porque hay momentos en los que no se puede llevar con dignidad. A veces quisiera gritar y echar a correr sin tener que dar explicaciones
A veces quiero no hablar, a veces quisiera escaparme para no volver en un tiempo. A veces quisiera decir que no me interesa lo que me cuentan, que tengo la cabeza hecha un lío, que yo también tengo problemas, historias, comederos de cabeza. A veces me como el coco como un loco. Quisiera no saber escribir lo que me pasa por la cabeza para poder desahogarme de otra manera. Quisiera no tener que responder toda pregunta y dar respuestas que salgan del alma aunque duelan. Al lanzarlas yo es porque me las he quitado del pecho. Siguen sangrando, pero duelen menos.
A veces quisiera no apreciar tanto lo que me rodea, lo que tengo, lo que quiero. A veces quisiera que se viera el interior de las cosas, la realidad, la puta verdad. A veces quisiera repartir puñetazos para enseñar lecciones y recibirlos si me los merezco de verdad. A veces quisiera que la rabia le ganase la batalla al control y la compostura, porque hay momentos en los que no vale una mierda. A veces quisiera no cerrar la boca cuando voy a decir lo que veo, lo que siento, lo que opino. A veces me gustaría cambiar de aires, de mundos, de personas. A veces quisiera ponerme la careta, coger aquel disfraz y simular ser lo que realmente no soy. A veces quisiera coger unas tijeras gigantes y cortar todos los adornos y pedrería que no hacen más que disfrazar la fealdad del que los lleva. A veces las palabras duelen más que los hechos, pero yo quisiera devolverlas sin escucharlas.
A veces, cuando alguien no sabe qué decir, qué hacer, dónde está o hacia dónde se dirige...simplemente siente. Siente cansancio, pena, dolor, indiferencia, rabia. A veces quisiera no sentir nada, entumecerme, convertirme en roca. A veces me hubiera gustado hundirme en un lago y otras flotar en el aire, pero hoy quisiera ser alguien más...pero no puedo. después. ¿A quién le importa? Si estoy loco es cosa mía.
A veces quiero no hablar, a veces quisiera escaparme para no volver en un tiempo. A veces quisiera decir que no me interesa lo que me cuentan, que tengo la cabeza hecha un lío, que yo también tengo problemas, historias, comederos de cabeza. A veces me como el coco como un loco. Quisiera no saber escribir lo que me pasa por la cabeza para poder desahogarme de otra manera. Quisiera no tener que responder toda pregunta y dar respuestas que salgan del alma aunque duelan. Al lanzarlas yo es porque me las he quitado del pecho. Siguen sangrando, pero duelen menos.
A veces quisiera no apreciar tanto lo que me rodea, lo que tengo, lo que quiero. A veces quisiera que se viera el interior de las cosas, la realidad, la puta verdad. A veces quisiera repartir puñetazos para enseñar lecciones y recibirlos si me los merezco de verdad. A veces quisiera que la rabia le ganase la batalla al control y la compostura, porque hay momentos en los que no vale una mierda. A veces quisiera no cerrar la boca cuando voy a decir lo que veo, lo que siento, lo que opino. A veces me gustaría cambiar de aires, de mundos, de personas. A veces quisiera ponerme la careta, coger aquel disfraz y simular ser lo que realmente no soy. A veces quisiera coger unas tijeras gigantes y cortar todos los adornos y pedrería que no hacen más que disfrazar la fealdad del que los lleva. A veces las palabras duelen más que los hechos, pero yo quisiera devolverlas sin escucharlas.
A veces, cuando alguien no sabe qué decir, qué hacer, dónde está o hacia dónde se dirige...simplemente siente. Siente cansancio, pena, dolor, indiferencia, rabia. A veces quisiera no sentir nada, entumecerme, convertirme en roca. A veces me hubiera gustado hundirme en un lago y otras flotar en el aire, pero hoy quisiera ser alguien más...pero no puedo. después. ¿A quién le importa? Si estoy loco es cosa mía.
TENNIS ON COURT
Poco a poco vamos utilizando las armas que hemos ido aprendiendo en el camino. Un buen servicio nos ayudará en nuestro saque. Voleas, paralelos, todo es posible. Cada jugador se conoce a sí mismo, pero no sabemos cuánto alcance puede tener la vida, ni lo largo que será el partido. A veces jugamos de forma individual y en muchas otras ocasiones en dobles, aunque es más complicado porque tenemos que arrastrar con alguien o ser arrastrados por tu compañero.
Si no restamos bien la vida nos dará golpes uno a uno y hay que saber llegar a todas las bolas para que la vida no nos coja por sorpresa.
A la vida no le importa que estemos cansados, doloridos o lesionados. Ella simplemente golpea con todas sus fuerzas y precisión. El truco está en nunca cederle una bola en bandeja cerca de la red, sino estaremos perdidos. Tampoco hay que pasarse con la fuerza porque podríamos perder el partido en cuestión de minutos.
La vida no sabe de lugares ni canchas. Ella sale de tour por todo el mundo y te puede encontrar en cualquier pista. Da igual si viajamos a Doha, Jordania o Bosnia, ahí nos esperará con su Wilson para rompernos el saque. El juez de línea no pondrá las cosas más fáciles y el público estará gritando espectante. Se necesita concentración, fuerza mental y forma física.
Por lo pronto yo he decidido hacerle frente para seguir en el torneo. He ido mejorando el saque con el tiempo y corro detrás de cada bola como si fuera la última. Hasta hoy creo que me he enfrentado a la vida en varias ocasiones y he tenido muchos partidos difíciles. Demasiadas bolas de break salvadas e incluso algún que otro punto de partido en contra, pero no siempre he podido estar a la altura. Las derrotas frente a la vida saben a polvo de arcilla, saben a suelo, a hierba sucia, saben a lágrimas saladas.
Las victorias en cambio saben a superación, a tranquilidad, a felicidad. Saben a lluvia, a pureza. Es como estar en lo más alto del mundo alzando la raqueta.
He ganado muchas veces, pero también he sido vencido, aunque tengo la suerte de poder seguir en la pista. Hoy la vida me reta y estoy más preparado que nunca. Soy más fuerte que antes, más sabio que antes y tengo mucha más experiencia, así que esta vez no le daré ni un suspiro de tregua. ¿Quién empieza el servicio?
lunes, 5 de octubre de 2009
BATTLEFIELD...
Las noticias vienen cuando menos te lo esperas. Sino...no serían noticias me imagino. Como norma general suelen ser malas noticias, o sorprendentes o desconcertantes o increíbles. Hoy, sin embargo, la noticia fue devastadora. ¿Pueden haber noticias que preferiría no saber? Igual luego vendrían acompañadas de tragedias o de puntos de no retorno.
El caso es que anoche trabajé, me acosté a las siete de la mañana, me desperté a las tres de la tarde y colgué el teléfono (cuando trabajo de noche descuelgo el teléfono para que no me despierten). En menos de un minuto sonó. A mí me pareció que sonaba más fuerte que nunca, más rápido que nunca. Como si dijese "cógelo ya porque tengo una gran noticia". Y así fue. Lo descolgué y en una frase se resumió el titular. ¿Qué más daba el contenido? Podría ser importante, pero yo no pude prestar atención.
La noticia ciertamente era una de las peores de la historia del noticiario de mi vida, pero eso ya daba igual. Colgué el teléfono, fui a mi cuarto y abrí el armario. Volví a coger la armadura que llevaba guardada desde hace casi seis años y me la puse una vez más. Aquí empezaba otra batalla y su final era tan incierto como la vida misma. Esta vez será más dura, así que tendré que hacerme con un buen escudo y una lanza afilada. Mejor dejo la catapulta en casa por si me da un arrebato de locura y me lanzo yo mismo al vacío desde ella.
Así de rápido fue...en cuestión de segundos me vi en el campo de batalla sin haberme buscado ningún enemigo, pero ahí estaba yo. Lástima que en la guerra no sirve de nada utilizar raquetas, porque igual tendría posibilidades de ganarla. En cuanto a la lucha no sé todavía si ganará el más fuerte, el más listo, el que tenga más contactos o el que vaya más protegido. Necesito una lección rápida e intensiva. Sea como fuere, estaré preparado. Empieza la batalla...
El caso es que anoche trabajé, me acosté a las siete de la mañana, me desperté a las tres de la tarde y colgué el teléfono (cuando trabajo de noche descuelgo el teléfono para que no me despierten). En menos de un minuto sonó. A mí me pareció que sonaba más fuerte que nunca, más rápido que nunca. Como si dijese "cógelo ya porque tengo una gran noticia". Y así fue. Lo descolgué y en una frase se resumió el titular. ¿Qué más daba el contenido? Podría ser importante, pero yo no pude prestar atención.
La noticia ciertamente era una de las peores de la historia del noticiario de mi vida, pero eso ya daba igual. Colgué el teléfono, fui a mi cuarto y abrí el armario. Volví a coger la armadura que llevaba guardada desde hace casi seis años y me la puse una vez más. Aquí empezaba otra batalla y su final era tan incierto como la vida misma. Esta vez será más dura, así que tendré que hacerme con un buen escudo y una lanza afilada. Mejor dejo la catapulta en casa por si me da un arrebato de locura y me lanzo yo mismo al vacío desde ella.
Así de rápido fue...en cuestión de segundos me vi en el campo de batalla sin haberme buscado ningún enemigo, pero ahí estaba yo. Lástima que en la guerra no sirve de nada utilizar raquetas, porque igual tendría posibilidades de ganarla. En cuanto a la lucha no sé todavía si ganará el más fuerte, el más listo, el que tenga más contactos o el que vaya más protegido. Necesito una lección rápida e intensiva. Sea como fuere, estaré preparado. Empieza la batalla...
viernes, 2 de octubre de 2009
BABIES, BABIES, BABIES

Nunca me han gustado los niños. No podría decir por qué, pero desde que era pequeño les tengo un respeto enorme. Tanto que cuanto más lejos mejor. Los bebés y los más pequeñajos son los que menos me gustan. No entiendo de dónde viene esta "indiferencia" que siento, pero no me hacen gracia los críos, no me apetece tener ninguno y no me siento cómodo delante de ellos. Es como una amenaza o algo así.
Los niños no dejan dormir, son inquietos, rebeldes, crueles... Cuando se va con ellos a algún sitio siempre hacen ruido, chillan, no dejan a sus padres hacer nada, hay que estar pendiente de ellos cada segundo, hacen pasar vergüenza de vez en cuando.
Debo admitir que cuando empecé a dar clases de inglés y de alemán les cogí un poco menos de miedo y algo más de "afinidad" (pero muy poca). Desde los cinco años puedo soportarlos medianamente. Los prefiero preguntones y curiosos, pero tranquilitos y quietitos (un poco difícil viniendo de un niño). Ellos en su sitio y yo en el mío.
Después de tener a mi sobrino tampoco es que me apasionen demasiado. Espero que mi hermana no me lo tenga en cuenta, pero no es para mí. Aún no tiene dos años. Al menos en casa siempre se ha sabido que a mí los niños "plín", ni me van ni me vienen. Si tengo que cuidar a mí sobrinos pues encantado me quedo, pero intento disimular porque me aterroriza la idea...
Espero que cuando cumpla 4 o 5 añitos nos llevemos mejor y lo saque de paseo de vez en cuando. Igual le doy clases de tenis también, quién sabe.
Con el paso de los años he conocido bastantes personas que no quieren tener hijos, pero nunca he tratado con alguien que sienta lo mismo que yo. Es algo que no puedo controlar y se me va de las manos. Quizás algún día me salga el instinto paternal y adopte uno, pero de momento me mantendré alejado de las guarderías y los colegios.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
EL VACÍO DE LOS SUEÑOS
Solucionando el sentido de mi vida, para darle un nuevo significado no es tarea fácil. No se trata de buscar ese duende de la suerte que me tira polvos mágicos mientras duermo, ni de llevar un amuleto escondido en mi cuerpo. Tampoco se trata de desaparecer durante una temporada y vivir una ilusión en un paraíso, que después de todo no sé si fue real.
Sé que no estuve aquí, pero tampoco puedo garantizar que estuve allí, o que conocí a alguien de verdad. Es confuso el saber que querer es poder, pero que al final de la línea nunca está la parada donde me quería bajar. Saber que me equivoqué de vagón una vez más, y que ahora el tiempo tiene que darme energías para coger el próximo tren.
Lo que puedo asegurar es que caminé junto al río un millón de veces, me sentí libre y con energía. Absorbí tanta sabiduría como pude y la nieve hizo que mis pies se hundieran hasta las rodillas. Sé que fui feliz, y que mientras me alejaba de casa cayó un aguacero que me purificó de tal manera, que ni todos los pecados que he cometido a día de hoy me harán ir al infierno. Permanecí bajo la lluvia unos instantes mientras sonreía, y luego caminé. Todos corrían menos yo, todos se cubrían menos yo, y mi sonrisa no se borraba. Llegué a casa como una canoa llena de agua a rebozar y tan feliz como un niño con un puñado de caramelos. Mi madre extranjera no paró de reírse de mí, supongo que porque parecía estúpido; quizás nunca entendió que acaba de cumplir uno de mis sueños. No siempre se puede caminar bajo la lluvia rodeado de extraños en un lugar donde estás perdido a cada segundo. Y yo lo viví en mi propia piel.
También recuerdo esas tormentas que amenazaban con azotarnos durante todo un mes, pero al final eran tan inofensivas como una gota de agua. Sentarme en la cocina con la puerta del balcón abierta mientras vería los relámpagos caer no fue un sueño, ni tampoco lo fue el despertarme con la nieve cayendo sobre los árboles en marzo.
Los elementos pasaron por mi vida como si de un desfile se tratase. Quizás para que escogiera mi favorito, o para que los admirase al pasar, pero lo cierto es que me enamoré de cada uno de ellos. Pero sólo tuve un romance con uno de ellos. Y es que el agua me cautivó. La lluvia, el río, el lago, todo. Nadie se imagina lo poderosa que puede llegar a ser el agua, y lo que seríamos si un día desapareciese.
Tratando de encontrar mi rumbo pasaron muchos extraños. Multitudes no me prestaban atención, y los que lo hacían era porque el destino los obligó. Quizás esa es la razón de que se hayan convertido en un recuerdo que guardo en mi mente, donde dice “cajón de desagradecidos…no abrir jamás” y estarán ahí sepultados para siempre. Otros están guardados en mi pecho, donde dice “momentos que hacen que la vida valga la pena”, ya que demostraron que el movimiento se hace andando, y que sin importar el pasado o el color de la piel, aún podemos crear un futuro unidos. Todas esas personas que sonríen porque un día se cayeron y se volvieron a levantar, o porque son felices de estar en el mundo y de no saber nada de lo que los rodea.
También guardo otras muchas cosas y personas cerca de mi corazón, donde hay un armario enorme que dice “recuerdos demasiado maravillosos como para dejarlos salir un día de nostalgia”, y ahí se han quedado. Suelen salir por las noches para hacerme sentir vivo y absurdo, para hacerme creer que todo fue real y que la luz del día me miente al decir que aún sigo aquí. Cosas que nunca creí que pasaran y palabras que nunca creí que diría. Momentos que nunca creí que viviría y sentimientos que nunca creí que aflorarían en mi ser. Fueron pocos los seres que se preocuparon de que alguien que no tenía un por qué, se sintiese bien en un castillo de arena. Tantas culturas mezcladas, que no fui capaz de discernir tanta sabiduría. Tantos consejos, tantos abrazos, tantos momentos por recordar que me pasaría la vida entera para contarlos con detalle.
Cuatro meses intensos que me hicieron ver que nada de lo que tengo es realmente mío, y que puedo morir mañana con una sonrisa de oreja a oreja, aunque mi ayer no fuera muy soleado. Personas que merecen la pena porque no ordenan su cuarto cada día, ni se miran al espejo antes de salir de casa, personas que no se preocupan por lo que pasará mañana, o por cosas que no tienen importancia. Personas que miran los detalles que la vida deja a su paso, y que no le temen a sonreír a un extraño, sin pensar que han de tener vidas cruzadas. Personas que no siguen ningún tipo de patrón y ningún tipo de regla. Personas que aman la naturaleza y que cuidan lo que les rodea, incluso sabiendo que mañana el mundo será un lugar devastado.
Aprendí a ganarle la carrera al tiempo y a decidir cuándo quería bajarme de mi mundo para irme de paseo. Aprendí a hablar en dialectos imposibles y con gestos incomprensibles, pero que siempre nos hacían sonreír. Aprendí que hay un idioma universal y que sólo se puede hablar con el corazón. Aprendí que nadie es culpable de nacer en sitios diferentes, alejados y de que la resignación se toma de por vida. Aprendí a lanzar besos volados al viento por si alguien en el otro lado del mundo necesitaba un poco de calor humano. Aprendí tantas cosas que ni siquiera las palabras de mi limitado lenguaje me dejan expresar. Las letras me limitan tanto que ni siquiera puedo contar esas historias que me hicieron vibrar mientras dormía. Esas historias que me llevaron al mundo de otras personas, donde la vida no es tan sencilla y donde las promesas que se hicieron nunca se cumplirán si no se pone el alma en ello.
Cuatro meses que se hicieron años, pero que a la vez fueron segundos. Gente esperando, gente parando el tiempo, sentimientos estancados y juramentos sin sellar que se llevó el viento.
En las paradas de ese tren con rumbo a nunca jamás pude encontrar arquitecturas de ensueño, que una vez seres humanos crearon para que nosotros las destrozáramos con la mirada. Medios de transporte de todas las formas y colores, y momentos que sólo pudieron pasar cuando abría mi cartera. Compañeros de viaje simplemente perfectos, entre los que se coló un demonio que me enseñó que puedo ser un actor y matar al mismo Lucifer. Pero sobre todo agradecimiento. ¿Quién dijo que no se dar las gracias? Seguro que más de uno, pero ¡qué equivocados estaban! Después de tantas cosas vividas, cómo no se puede ser agradecido. Recibir sin dar nada a cambio nunca ha sido mi fuerte, pero fue inevitable en esta etapa. Nunca podría pagar tantos buenos momentos, tantas miradas y tantas palabras. Ojalá pudiera pagar todo eso de alguna forma, pero creo que no hay minas de oro suficientes en este mundo para pagar siquiera un solo plazo de la fracción. Después de todo espero volver algún día y revivir cinco minutos aunque sea.
Una familia que me enseñó que la unidad hace la fuerza, me enseñó que los extraños eran bienvenidos y que el sol y la luna pueden cenar juntos bajo el mismo techo. Una familia que sacó lo mejor de mí, y que hizo que me tragara lo peor
Supe cuándo sobraba y cuándo se me echaba de menos. Conocí todos los colores que existen en el mundo y descifré enigmas que mi mente no pudo por sí misma.
No me resigno a aceptar que cuando quiero que una historia no termine, es cuando me doy cuenta de que nunca empezó. Fue todo una ilusión que vive en mi mente y que se alimenta de recuerdos que tampoco sé si son producto de mi imaginación.
Abrazos que no sé si fueron dados de corazón o por compromiso. Palabras dichas del alma o lanzadas al viento sin lugar o razón. No se discernir lo que pasa por mi cerebro y mi cabeza se llena de tonterías que todos parecen comprender menos yo. Miradas fingidas y lágrimas vertidas en vano. Siempre en vano, porque en este mundo todo se hace en vano.
Lejos de aquí me creí todo, como una novela que lees y que sabes que una vez existió ese protagonista al que todas las cosas buenas le pasan y las malas no le preocupan. Mienten los que dicen que volverán de donde nunca debieron irse, y mienten todos esos que prometen amor eterno y volver las cosas a la normalidad. Mienten los que pretenden cambiar las cosas de sitio y limpiar a fondo los desgastes de los años. Mienten los que quieren borrar los errores que el tiempo dejó atrás y que ni mil generaciones más podrán restaurar. Y miento yo, que sigo aquí sentado creyendo que todo ese tiempo volverá a pasar en este mismo plano y en este mismo espacio. Miento yo, por creer que el mundo es un lugar lleno de arco-iris y mariposas donde el amor es tan fácil de conseguir como una piedra en el fondo de un lago. Miento por creerme todo lo que me dicen, por esperar al que no tiene prisa y por llorar por lo que no tiene remedio. Después de todo la felicidad son esos pequeños momentos que hacen que nuestra vida valga la pena, pero que son tan difíciles de conseguir como una rosa en invierno.
No quiero que vengas dentro de unos años, cuando las heridas hayan sanado y cuando cada cosa esté guardada. No quiero que vengas cuando ya tenga mi vida solucionada y mi destino escrito en el cielo. No quiero que vengas a hacerme un lío como has hecho en la distancia y que después de que te fueras al final me digas que siempre estuviste ahí. “Nunca me fui, siempre pensé en ti”. Eso ya no me vale, ya no me valen muchas cosas.
No quiero alquilar sueños, ni construir emociones en paredes de corcho blanco. Ni quiero escribir lo que siento en un papel que está apunto de quemarse.
No quiero volver a ese avión lleno de lágrimas que nadie nunca vio, y de sonrisas que fingí a más no poder. No quiero volver a ese avión que separó la realidad de la fantasía y que acabó con una travesía a una cárcel de cristal. No quiero pasar por los medios para llegar al fin, y no quiero tener que jugar un papel para el que no estoy hecho y para el que me obligan a practicar. No quiero ensayar cada día los momentos que no quiero volver a vivir, porque al final de cada historia, siempre hay un vencedor y un vencido. Después de cada rivalidad, siempre hay un héroe y un fracasado. No quiero ser otra persona, ni vivir en otro cuerpo, pero tampoco quiero que el destino me ponga a prueba cada vez que le plazca, y juegue con lo que yo utilizo para seguir adelante. No estoy escribiendo historias cuando estoy ebrio, ni contando anécdotas de momentos que nunca existieron, porque mi mente no es el lugar donde quiero estar, pero ella me indica lo que quiero ser.
Y después de la tempestad siempre vuelve la calma, pero no merece la pena esperarla para siempre, porque después de todo, sé que no está aquí.
lunes, 28 de septiembre de 2009
LA LOBA
Recuerdo a aquella chica de diecinueve años que llegó a España por primera vez con su "estoy aquí" y rompía moldes por todo el mundo. Su disco "Pies Descalzos" vendía millones y todo el mundo hablaba de aquella chica de pelo largo morena que escribía sus propias canciones y se preocupaba por la situación de su país. Escribía sobre problemas políticos, sociales, económicos y también sobre ese amor que tan bonito le parecía.Con el tiempo Shakira se fue afianzando hasta convertirse en la artista más famosa de Colombia. Sacó su disco "¿Dónde Están los Ladrones?" con muy buenas canciones que la llevaron a lo alto de las listas de ventas. Años después se lanzaría al mercado anglosajón con la versión en inglés de su "Servicio de Lavandería", llamado "Laundry Service". Teñida de rubio y más ligerita de ropa empezó a llegar a un público más comercial. Con sus clases de danza del vientre recién terminadas para la ocasión, todos quedaban prendados ante sus aptitudes para el baile. Hasta ese momento las cosas iban viento en popa.
Poco después Shakira lanzaba su último disco en ambos idiomas "Fijación Oral" y "Oral Fixation". Continuaba bailando ligera de ropa y cantaba moviendo las caderas mientras ligoteabarapero mientras intentaba seducirlo moviendo el culo. Medio mundo pensaba que ShakiraHips don't lie". Ciertamente lo estaba, consiguiendo su primer número uno en USA, pero yo ya empezaba a cambiar el canal cada vez que ella aparecía.
¿Dónde quedó esa Shakira sencilla, con letras de poetisa y aires frescos y puros? La Shakira con la que yo me sentía identificado y que adoraba cada canción de su disco.
El otro día, sin ir más lejos, pongo la MTV y me veo a una tía rubia medio desnuda, bailando como una stripper mal pagada y aullando como si fuera un lobo. Cantaba tan rápido que solamente pude entender algo de diosa licántropa que se iba de fiesta con sus tacones y volvía a casa por la noche después de comer el barro. Lo peor de todo es que era Shakira. Encima había sacado la canción en dos idiomas (por si no quedaba claro el mensaje) y le daba título a su nuevo disco...que después del título no me apetece escuchar, pero aún así le daré el beneficio de la duda. Aunque el anterior dejaba mucho que desear.
Y aunque las maricas locas sigan creyéndose Shakira y se muevan sinuosas en las discotecas bajo su ritmo, yo agacharé la cabeza y seguiré avergonzándome de cómo una persona puede venderse de semejante modo ante la industria musical. Esperemos que aunque sea Shakira siga apoyando a los más necesitados como ha hecho siempre y utilice el dinero que le ponen en el sujetador y las bragas para una buena causa.
Sin embargo, yo me quedo con la Shakira de la guitarra que no necesitaba tintes. La de los pies descalzos que se quedaba ciega y sordomuda de amor y le cantaba a dios después del octavo día.
jueves, 24 de septiembre de 2009
RIGHTS
La única o más clara realidad es que este blog tiene nombre y apellidos, y una persona detrás que lo maneja y gobierna a su antojo...guste o no guste. No se trata de tirar piedras sobre tejados, ni levantar tumbas que cargan cruces hace años. Tampoco es por herir llagas, ni por pasar papas calientes. Simplemente se trata de historias o vivencias que a lo largo de mi vida no han pasado desapercibidas y no me apetece que se pierdan en el tiempo. Aparecen desde mi punto de vista y salen desde mi lado del espejo. No me justifico por lo que he escrito, pero tampoco quiero que se malinterpreten mis palabras, porque siempre han salido de lo más profundo de mi alma.
En muchas ocasiones hablo sobre experiencias de otras personas que siento a través de sus palabras. Opiniones sobre cualquier tema o simplemente lo que sale de la yema de mis dedos. Cosas que considero injustas o justificadas. Experiencias, viajes, aprietos, momentos de felicidad...cualquier cosa es posible si sale de mis manos.
Cualquier tipo de reacción, opinión o aportación siempre es bienvenida, pero nunca he borrado ninguna de mis entradas. Ya que no hay derecho de admisión, sí que hay derecho de "opinión" y como cualquier invitado a boda o evento que se precie...hay respeto y comportamiento. Cuando alguien empieza a leer un libro y cada vez cuesta más pasar las páginas porque no gusta o no es lo que esperamos, tenemos a cerrarlo y buscar otro. Pues este blog es parecido.
Como hay millones de personas en el mundo, con cientos de caracteres y gustos diferentes...siempre habrá alguien que deteste lo que digo y alguien que aprecie lo que hago. Todo empezó como una forma de escapismo que necesité en un momento dado. Seguí haciéndolo cada vez de forma más frecuente porque me gusta escribir, porque lo necesitaba y porque para mí es una terapia. Es como el hijo que nunca llegaré a tener.
Nunca imaginé que personas tan cercanas a mí me siguieran en el silencio. Con el paso del tiempo he comprobado que hay frases que despiertan la curiosidad de otras personas y se ha convertido en una plena satisfacción. Creo que estas son las dos razones principales por las que a día de hoy existen más de 200 entradas y cerca de 10000 visitas al blog, y estoy orgulloso de ello.
lunes, 21 de septiembre de 2009
OJOS OSCUROS Y PELO DESCUIDADO
WHICH WAY NOW?
viernes, 18 de septiembre de 2009
MARIPOSA

CIEGAMENTE IMAGINÉ QUE PODRÍA RETENERTE ENTRE CUATRO PAREDES Y MANTENERTE BAJO UN CIELO DE CRISTAL. Y ES AHORA CUANDO EMPIEZO A ENTENDER QUE PARA ABRAZARTE DE VERDAD DEBO ABRIR LOS BRAZOS Y VER CÓMO DESPEGAS.
AHORA COMPRENDO QUE LA BELLEZA ÚNICAMENTE FLORECE CON LA LUZ Y LA NATURALEZA DE LOS CABALLOS ES CORRER SIN PARAR, PORQUE SINO SUS ESPÍRITUS MUEREN.
DESDE AQUÍ SOLAMENTE TE PUEDO ANIMAR. ASÍ QUE DESPLIEGA TUS ALAS Y PREPÁRATE PARA VOLAR, PORQUE PRONTO TE CONVERTIRÁS EN UNA MARIPOSA. VOLARÁS SIN MIRAR HACIA ABAJO EN DIRECCIÓN AL SOL. Y SI FINALMENTE VUELVES A MÍ...ENTONCES ES QUE ES CIERTO QUE ESTAMOS HECHOS EL UNO PARA EL OTRO.
YO ME QUEDARÉ AQUÍ DE PIE MIRANDO HACIA EL PARAÍSO, ESPERANDO LO QUE TENGA QUE SER. CON LÁGRIMAS EN MIS OJOS TE DIRÉ ADIÓS CON LA MANO, PORQUE AHORA ENTIENDO QUE NUNCA SERÁS PARA MÍ HASTA QUE NO ENTIENDAS LO QUE SE SIENTE AL VOLAR. ASÍ QUE VUELA A TRAVÉS DE LAS NUBES, IMPONTE A LA POTENCIA DEL SOL. DESPLIEGA TUS ALAS Y EMPRENDE EL VUELO...MARIPOSA.
AHORA COMPRENDO QUE LA BELLEZA ÚNICAMENTE FLORECE CON LA LUZ Y LA NATURALEZA DE LOS CABALLOS ES CORRER SIN PARAR, PORQUE SINO SUS ESPÍRITUS MUEREN.
DESDE AQUÍ SOLAMENTE TE PUEDO ANIMAR. ASÍ QUE DESPLIEGA TUS ALAS Y PREPÁRATE PARA VOLAR, PORQUE PRONTO TE CONVERTIRÁS EN UNA MARIPOSA. VOLARÁS SIN MIRAR HACIA ABAJO EN DIRECCIÓN AL SOL. Y SI FINALMENTE VUELVES A MÍ...ENTONCES ES QUE ES CIERTO QUE ESTAMOS HECHOS EL UNO PARA EL OTRO.
YO ME QUEDARÉ AQUÍ DE PIE MIRANDO HACIA EL PARAÍSO, ESPERANDO LO QUE TENGA QUE SER. CON LÁGRIMAS EN MIS OJOS TE DIRÉ ADIÓS CON LA MANO, PORQUE AHORA ENTIENDO QUE NUNCA SERÁS PARA MÍ HASTA QUE NO ENTIENDAS LO QUE SE SIENTE AL VOLAR. ASÍ QUE VUELA A TRAVÉS DE LAS NUBES, IMPONTE A LA POTENCIA DEL SOL. DESPLIEGA TUS ALAS Y EMPRENDE EL VUELO...MARIPOSA.
CAR WASH
Cuando me saqué el carné de conducir me compré mi cochito de segunda mano. Era un twingo turquesa muy bonito y manejable. Todos me decían que me pegaba mucho, que era alegre y diferente como yo.Se ve que no todos pensaban lo mismo porque a las tres semanas de comprarlo me lo forzaron, me robaron absolutamente todo. Todo incluye más de cien cds (muchos de ellos originales), los altavoces, el cassette, los triángulos, chaleco, ambientador, e incluso unos smint que tenía en la guantera. Supongo que no me robaron los papeles del seguro porque los ladrones no eran de reciclar.
Luego tuve un choque con un jeep en la rotonda de Finca España (culpa de la flipada de la vida que se pensaba que la rotonda era suya) y estuve otro tiempo para que me arreglaran el coche.
Poco después me lo rayaron desde el capó hasta las luces traseras, y un mes después me arrancaron el limpia parabrisas y me lo dejaron encima del coche. Al menos eran considerados los admiradores de mi coche. No sólo me lo abrían por mi casa, sino que cuando salía de fiesta también me dejaban la sorpresa de rigor.
Meses después lo aparqué en la avenida marítima mientras estaba trabajando. La suerte quiso darme algo distinto esta vez y un chico ebrio con un mercedes se chocó contra mi coche y me lo metió en el jardín. Fue tal el golpe que el coche quedó siniestro y me dieron la "friolera" de 700€ con los que me compré papel para limpiarme el culo.
Estuve otros tantos meses en lo que se arreglaba el asunto porque como el señorito iba ebrio nadie se quería hacer cargo del destrozo.
Después de pasarme un tiempo con los coches de varios amigos, el de mi padre y el de mi hermana, al final me compré un Opel Tigra (mi coche actual). A las semanas de tenerlo un taxista se saltó un stop y me dio un golpe. Coche al taller y unos días sin él. Más adelante me apareció todo rayado por la defensa con marcas de coche rojo (ahora las hay también de coche negro y blanco, para que quede más vistoso).
Una de las noches en las que fui a trabajar, me reventaron el cristal del retrovisor, lo arrancaron, me arañaron el cristal trasero y delantero, me lo mearon (extraño pero cierto, no sólo olía, sino que se veía el tono azúfrico en el metal), le tiraron piedras que seguían por encima del coche y lo arañaron por todas partes.
Justo ayer fui a coger el coche para ir a casa de mi hermana y tenía el retrovisor encima del capó. Supongo que alguien sin querer le habría dado una patada y lo habría reventado de cuajo... Lo que no sabía este individuo era que ya soy inmune a los atentados hacia mi coche, así que cogí el retrovisor (gracias a que fue el derecho) lo metí dentro del coche, y fui a casa de mi hermana.
jueves, 17 de septiembre de 2009
NO MORE CRY
LOS NUDOS EN EL ESTÓMAGO SALEN DE LA TRISTEZA, DE LA IMPOTENCIA, DE LA INCERTIDUMBRE...SALEN DE NO CAMINAR SOBRE SEGURO. HOY DUELE, PERO NUNCA PERMANECEN. LAS SUPERVIVIENTES PUEDEN CON TODO, ¿QUÉ SE LE PUEDE DECIR A UNA LUCHADORA QUE NO HAYA LEÍDO ENTRE SUS LIBROS YA?
TOCA COGER EL TORO POR LOS CUERNOS, PONER LOS HUEVOS SOBRE LA MESA Y SACAR EL MACHETE DE LA GAVETA. ¿NO PUEDES SOLA? PUES LO HACEMOS JUNTOS, ¿NO CORTA EL MACHETE? PUES LE DAMOS UN PARALELO CON LA RAQUETA. ¿TENERIFE SE HACE PEQUEÑA? PUES EMPEZAMOS DE NUEVO EN JORDANIA. LO IMPORTANTE ES QUE NO FALTEN LAS GANAS Y AUNQUE HOY ESTÉN EN EL FONDO...SABES QUE LAS TIENES. CABEZA ALTA Y LÁGRIMAS, PERO NUNCA MIRANDO HACIA ATRÁS. EL FUTURO AÚN ESTÁ EN BLANCO, ASÍ QUE MENOS PENSAR, Y A LABRARLO, A CREARLO, A INVENTARLO.
ADEMÁS, YO TENGO LA IMPRESIÓN QUE TU VIDA CAMBIARÁ A MEJOR...MAÑANA. MUAKS!!
A COGER LA PLUMA. SÓLO ENTONCES APARECERÁ LA FORTUNA...CUANDO DEJES DE BUSCARLA.
TOCA COGER EL TORO POR LOS CUERNOS, PONER LOS HUEVOS SOBRE LA MESA Y SACAR EL MACHETE DE LA GAVETA. ¿NO PUEDES SOLA? PUES LO HACEMOS JUNTOS, ¿NO CORTA EL MACHETE? PUES LE DAMOS UN PARALELO CON LA RAQUETA. ¿TENERIFE SE HACE PEQUEÑA? PUES EMPEZAMOS DE NUEVO EN JORDANIA. LO IMPORTANTE ES QUE NO FALTEN LAS GANAS Y AUNQUE HOY ESTÉN EN EL FONDO...SABES QUE LAS TIENES. CABEZA ALTA Y LÁGRIMAS, PERO NUNCA MIRANDO HACIA ATRÁS. EL FUTURO AÚN ESTÁ EN BLANCO, ASÍ QUE MENOS PENSAR, Y A LABRARLO, A CREARLO, A INVENTARLO.
ADEMÁS, YO TENGO LA IMPRESIÓN QUE TU VIDA CAMBIARÁ A MEJOR...MAÑANA. MUAKS!!
A COGER LA PLUMA. SÓLO ENTONCES APARECERÁ LA FORTUNA...CUANDO DEJES DE BUSCARLA.
AMOR GAY
Nunca antes me había fijado en la cantidad de parejas homosexuales que se ven paseando por Venecia. Los encuentras caminado por los puentes, a la orilla de los canales, cenando en los pequeños restaurantes del casco viejo. No suele tratarse de dúos espectaculares, sino todo lo contrario: gente discreta, tranquila, a menudo con aspecto educado. Mirando a los demás aprendes cantidad de cosas, y en el caso de estas parejas siempre me encanta sorprender sus gestos comedidos de confianza o afecto, el reparto convencional de roles que suele darse entre uno y otro, la ternura contenida que a menudo sientes flotar entre ellos, en su inmovilidad, en sus silencios.Pensaba en todo eso el otro día, a bordo del vaporetto que cubre el trayecto de San Marcos al Lido. Sobre la laguna soplaba un viento helado, los pasajeros íbamos encogidos de frío, y en un banco de la embarcación había una pareja, hombre y hombre, cuarentones, tranquilos. Se sentaban muy juntos, apoyado discretamente un hombro en el del compañero, en un intento de darse calor. Iban quietos y callados, mirando el agua verdegris y el cielo color ceniza. Y en un momento determinado, cuando el barco hizo un movimiento y la luz y la gama de grises del paisaje se combinaron de pronto con extraordinaria belleza, los ví cambiar una sonrisa rápida, fugaz, parecida a un beso o una caricia.Parecían felices. Dos tipos con suerte, pensé. Aunque sea dentro de lo que cabe. Porque viéndolos allí, en aquella tarde glacial, a bordo del vaporetto que los llevaba a través de la laguna de esa ciudad cosmopolita, tolerante y sabia, pensé cuántas horas amargas no estarían siendo vengadas en ese momento por aquella sonrisa. Largas adoslescencias dando vueltas por los parques o los cines para descubrir el sexo, mientras otros jóvenes se enamoraban, escribían poemas o bailaban abrazados en las fiestas del Instituto. Noches de echarse a la calle soñando con un príncipe azul de la misma edad, para volver de madrugada, hechos una mierda, llenos de asco y de soledad. La imposibilidad de decirle a un hombre que tiene los ojos bonitos, o una hermosa voz, porque, en vez de dar las gracias o sonreír, lo más probable es que le parta a uno la cara. Y cuando apetece salir, conocer, hablar, enamorarse o lo que sea, en vez de un café o un bar, verse condenado de por vida a los locales de ambiente, las madrugadas entre cuerpos Danone empastillados, reinonas escandalosas y drag queens de vía estrecha. Salvo que alguno -muchos- lo tenga mal asumido y se autoconfine a la alternativa cutre de la sauna, la sala X, la revista de contactos y la sordidez del urinario público.A veces pienso en lo afortunado, o lo sólido, o lo entero, que debe de ser un homosexual que consigue llegar a los cuarenta sin odiar desaforadamente a esta sociedad hipócrita, obsesionada por averiguar, juzgar y condenar con quién se mete, o no se mete, en la cama. Envidio la ecuanimidad, la sangre fría, de quien puede mantenerse sereno y seguir viviendo como si tal cosa, sin rencor, a lo suyo, en vez de echarse a la calle a volarle los huevos a la gente que por activa o por pasiva ha destrozado su vida, y sigue destrozando la de los chicos de catorce o quince años que a diario, todavía hoy, siguen teniéndolo igual que él lo tuvo: las mismas angustias, los mismos chistes de maricones en la tele, el mismo desprecio alrededor, la misma soledad y la misma amargura. Envidio la lucidez y la calma de quienes, a pesar de todo, se mantienen fieles a sí mismos, sin estridencias pero también sin complejos, seres humanos por encima de todo. Gente que en tiempos como éstos, cuando todo el mundo, partidos, comunidades, grupos sociales, reivindica sus correspondientes deudas históricas, podría argumentar, con más derecho que muchos, la deuda impagada de tantos años de adolescencia perdidos, tantos golpes y vejaciones sufridas sin haber cometido jamás delito alguno, tanta rechifla y tanta afrenta grosera infligida por gentuza que, no ya en lo intelectual, sino en lo puramente humano, se encuentra a un nivel abyecto, muy por debajo del suyo. Pensaba en todo eso mientras el barquito cruzaba la laguna y la pareja se mantenía inmóvil, el uno contra el otro, hombro con hombro. Y antes de volver a lo mío y olvidarlos, me pregunté cuantos fantasmas atormentados, cuántas infelices almas errantes no habrían dado cualquier cosa, incluso la vida, por estar en su lugar. Por estar allí, en Venecia, dándose calor en aquella fría tarde de sus vidas. Arturo Pérez-Reverte
domingo, 13 de septiembre de 2009
BURY THE HATCHET
¿Quién lo iba a decir? Enterrando hachas de guerra.. No todas fueron mis guerras. Alguna hubo que yo inicié. Otras me vi desnudo en el campo de batalla, y también las hubo amargas y crueles. Después de años, meses o semanas, pero aquí estoy. Mi mente más serena y tranquila que nunca, pensando en frío y con ganas de hacer las cosas bien. Todo finalmente se pone en su sitio y ahí es donde estará cuando tenga que estar, yo no voy a quedarme quieto y esperar. El que me quiera que me venga a buscar. Más bien se trata de mi cabeza, llena de nostalgia, buenos momentos, experiencias, vivencias y cariño. Aparecen personas del pasado que me han hecho daño, pero hoy ya estoy en otro plano, a otro nivel. Ya no pasa nada, podemos seguir siendo amigos. Hablo de años atrás, cuando yo aún no era ni la mitad de lo que soy hoy. Amistades o amores del pasado que prefiero mantener a salvo. Ya me cansé de evitar, de ignorar y de justificar. Todo está dicho y hecho...el que quiera arrepentirse ya tuvo su momento y su espacio. Yo prefiero empezar desde cero. Tampoco voy a darle peras a un olmo, pero no merece la pena ir soltando silencios por las calles abarrotadas de gente. Ni siquiera sufro por lo que no pudo ser, ni por una amistad perdida. Con algunos lo he intentado y no se ha podido, así que dejaré la puerta entreabierta por si quieren tocar desde fuera un día de estos. Ya veremos si seguiré descansando dentro para entonces. De momento me conformo con lo que hay y con lo que tengo, que es más de lo que podía esperar meses o años atrás. Así que desde hoy dejo mi hacha enterrada en tierra sagrada. No lo empuñaré hasta que el tiempo no me diga basta. No bajo mi supervisión, no bajo mi opinión. Las cosas malas cuanto más lejos...mejor. Mister Rock & Roll mira hacia delante desde su barco de vapor y va saludando a todo el que pasa a su alrededor. Tiene muchos huecos libres en su corazón y por primera vez en mucho tiempo ya se encuentra mejor...mucho mejor.
viernes, 11 de septiembre de 2009
BITTE WARTEN SIE!!!
Más de cinco horas en una sala de espera no se pagan con dinero. Gracias a dios la experiencia me ha enseñado que llevarse un libro y el ipod siempre ayuda. Supongo que uno se desespera más cuando encima hay que esperar para otra persona que no sea uno mismo (aún siendo mi padre). Odio perder el tiempo, pero al menos lo aproveché leyendo (toma pareado).
Lo más gracioso es la sanidad en este país. Pedimos una cita el cuatro de marzo de 2009 y nos la dan para el ocho de noviembre de 2010. Ese día hay que reservarlo exclusivamente para el médico porque nos pasaremos esperando más de una hora (con suerte tan sólo dos). Luego allí nos encontraremos con la señora que le da el sofoco fingido y dice que va a desmayarse para que la atiendan antes. También tendremos a la desesperada que se pasará toda la hora criticando a médicos, enfermeros y todo ser viviente (y criticando a la que entró antes por "estar sofocada"). Luego veremos al que llega el último porque se le hizo tarde, pero lo llaman el primero de todos. Y finalmente tendremos al que se pasará horas dando cabezadas y durmiendo, a la que no parará de hablar (con todo aquel que pille) y a la que estará seria y cabeceando constantemente porque todo le parece mal.
Yo espero no tener que volver al médico en bastante tiempo...
Lo más gracioso es la sanidad en este país. Pedimos una cita el cuatro de marzo de 2009 y nos la dan para el ocho de noviembre de 2010. Ese día hay que reservarlo exclusivamente para el médico porque nos pasaremos esperando más de una hora (con suerte tan sólo dos). Luego allí nos encontraremos con la señora que le da el sofoco fingido y dice que va a desmayarse para que la atiendan antes. También tendremos a la desesperada que se pasará toda la hora criticando a médicos, enfermeros y todo ser viviente (y criticando a la que entró antes por "estar sofocada"). Luego veremos al que llega el último porque se le hizo tarde, pero lo llaman el primero de todos. Y finalmente tendremos al que se pasará horas dando cabezadas y durmiendo, a la que no parará de hablar (con todo aquel que pille) y a la que estará seria y cabeceando constantemente porque todo le parece mal.
Yo espero no tener que volver al médico en bastante tiempo...
jueves, 10 de septiembre de 2009
CLOSET
Salir del armario nunca es fácil. Es cierto que algunas personas lo pensaban por la "pluma" que se puede llegar a tener, pero después de estar con mujeres y llevar años con novia, resulta algo más complejo salir del armario así porque sí.
No se trata de que supiera que era gay desde que nací. Obviamente me fijaba en los chicos y en las chicas (después de un tiempo he llegado a pensar que me fijaba en las chicas porque lo imponía la sociedad, o porque era lo "normal" en el mundo), y ciertamente disfrutaba con las mujeres hasta que probé con un hombre. Ahí fue cuando me dije a mí mismo: "eres gay y nada más". Brusco cambio que no di en el momento. Preferí aprovechar que mi relación con mi novia había acabado, mi condición sexual estaba clara y estuve un tiempo teniendo una doble vida. Conocía chicos por internet, quedaba con ellos y en casa decía que me iba con mis amigos. Así estuve una pequeña temporada. Me costaba muchísimo contárselo a mis amigos de toda la vida. Aún no estaba preparado. Poco a poco empecé en una relación seria con un chico y a medida que el tiempo pasaba, la gente me preguntaba si era gay y si tenía pareja, así que en muchas ocasiones aproveché el momento y dije un "sí" aliviado. Otras tuve que armarme de valor y contarlo. Elegía muy bien a quién decírselo y poco a poco se corría la voz hasta que prácticamente todos lo sabían.
Como era de esperar, las chicas lo aceptaron perfectamente y de la forma más normal (incluso mi exnovia, que fue la primera persona a la que se lo conté). En los chicos noté un cierto "distanciamiento". Soy de los que piensa que en el mundo hay gente maravillosa por conocer y no merece la pena pasar tiempo con alguien que no te respete, así que al final me alejé del todo de ellos. Lo que más me dolía era saber que el que había sido mi mejor amigo durante varios años, era el que más me rechazaba. Él intentaba disimularlo, pero poco a poco se fue distanciando. Siempre me decía: "¿Cómo vas a ser gay? Fijo que desde que te folles a otra vuelves a ser hetero". Yo le decía que no, que estaba seguro, pero él insistía. Al final desapareció y hablábamos muy poco por internet. Después de varios años coincidimos en un curso y seguimos el contacto, pero de una manera muy sutil (también porque su novia a día de hoy es muy amiga mía) y ahí se quedó. Cuando quedaba con ella él venía al principio y parecía que las cosas iban a mejorar, pero por la falta de comunicación por su parte, se volvió a meter en su cascarón. Y yo me paré a pensar y me planteé lo gilipollas que puedo llegar a ser. Pasaba horas y horas intentando animarlo cuando tenía problemas, cuando le iba mal con su exnovia. Intentando combatir contra su parte autodestructiva de "no quiero hacer nada, estoy mal, paso de salir". Escuchándolo durante horas y sintiéndome mal por el mero hecho de que mi mejor amigo estaba mal. Y luego me encuentro con un portazo en la cara por ser gay, por ser distinto, por cosas que no entiendo ni a día de hoy. ¿Dónde quedan las borracheras y las noches de fiesta? ¿Dónde está el tiempo que pasamos hablando y analizando la situación, poniéndonos al día y preparando cualquier cosa? Y a pesar de todo, y digan lo que digan...si vuelvo la vista atrás me duele.
El resto del camino no ha sido complicado. La gente ya da por sentado que eres gay y si hay un mínimo de confianza pues el tema surge esporádicamente. Ya da igual si son hombres, mujeres, heterosexuales o lesbianas. Poco a poco voy viendo el frente y puedo deducir quién es más reacio a los gays y quién es más liberal. Ellos mismos se descubren con sus miradas o sus comentarios, y yo me limito a cambiar de sintonía y buscar otros canales si no me gusta la canción. Con la música a otra parte.
Ser gay no hace mal a nadie, no es algo que se escoja. No tiene por qué importar a quién ames o con quién te acuestes. Ante todo se es persona, independientemente de la índole política, religiosa, cultural o educativa de cada uno.
Una vez leí en un libro que las personas están formadas por almas y cuerpos. Hay almas de muchos tipos y algunas aman a mujeres, mientras que otras aman a hombres. Si un alma que ama a un hombre, se mete en un cuerpo de hombre...entonces se es homosexual. A simple vista parece una estupidez, pero aún no se ha demostrado que no sea cierto.
No es que ahora todos seamos gays, sino que la sociedad ha cambiado y está siendo más tolerante y ya no se tiene miedo al rechazo, lo que provoca que las personas amen más libremente.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
CIRCUS

Un circo no se limita a ser el recinto de los payasos, los deformes y las fieras. Un circo también es una feria de payasos, una cadena de tontos, un cutrerío barato. En resumen, circo es lo que denominamos televisión en España.
La gente se sienta en sus sillones y se pasa horas viendo a una tal Belén Esteban gritar y contar intimidades a diestro y siniestro mientras guarda su minuto diario para soltar "directas" a sus enemigos principales. Tras ella vemos a una loca bajita con gafas que va echando a los leones a pelear en su circo particular. Creo que se llama Jorge Javier Vázquez o algo así. Un tal Kiko (al que ayer vieron cogiendo comida podrida de la basura) ahora resulta ser todo un periodista documentado y respetado. A su lado vemos a alguna que otra persona semi-seria o pseudo-seria, o "quiero y no puedo ser seria" que alardea secretos (que ellos y solo ellos saben) con detalles.
Por otro lado tenemos Grandes Hermanos a cuales más espectaculares, patéticos, amargados y frikis que buscan dinero fácil y dejar de trabajar a los 45. Cuanto más oscuro y rocambolesco es su pasado, más interesante se vuelve su existencia, y más gentío los ve por la televisión.
Don y doñas nadie que no saben lo que es un re y se dedican a cantar y a sacar discos. Nadie los respeta, ni siquiera ellos mismos, pero ahí siguen ladrando sus canciones. Modelos acabadas que se meten a presentadoras, cantantes olvidados que pasan a actores, actores no cotizados que van a programas a hablar de cualquier estupidez... Es como si el cine volviese al destete de la época de Alfredo Landa y compañía. Vergonzoso, penoso y triste.
Menos mal que aún existe la televisión por cable con canales específicos que cada uno puede escoger libremente. De cualquier otro modo hubiera desconectado la caja tonta y la hubiera llevado al punto limpio más cercano.
La gente se sienta en sus sillones y se pasa horas viendo a una tal Belén Esteban gritar y contar intimidades a diestro y siniestro mientras guarda su minuto diario para soltar "directas" a sus enemigos principales. Tras ella vemos a una loca bajita con gafas que va echando a los leones a pelear en su circo particular. Creo que se llama Jorge Javier Vázquez o algo así. Un tal Kiko (al que ayer vieron cogiendo comida podrida de la basura) ahora resulta ser todo un periodista documentado y respetado. A su lado vemos a alguna que otra persona semi-seria o pseudo-seria, o "quiero y no puedo ser seria" que alardea secretos (que ellos y solo ellos saben) con detalles.
Por otro lado tenemos Grandes Hermanos a cuales más espectaculares, patéticos, amargados y frikis que buscan dinero fácil y dejar de trabajar a los 45. Cuanto más oscuro y rocambolesco es su pasado, más interesante se vuelve su existencia, y más gentío los ve por la televisión.
Don y doñas nadie que no saben lo que es un re y se dedican a cantar y a sacar discos. Nadie los respeta, ni siquiera ellos mismos, pero ahí siguen ladrando sus canciones. Modelos acabadas que se meten a presentadoras, cantantes olvidados que pasan a actores, actores no cotizados que van a programas a hablar de cualquier estupidez... Es como si el cine volviese al destete de la época de Alfredo Landa y compañía. Vergonzoso, penoso y triste.
Menos mal que aún existe la televisión por cable con canales específicos que cada uno puede escoger libremente. De cualquier otro modo hubiera desconectado la caja tonta y la hubiera llevado al punto limpio más cercano.
lunes, 7 de septiembre de 2009
ERES...
Eres como una maleta, te gusta ir de un lado para otro. Ya sea fin de semana o un año entero. Eres muy independiente y tienes las alas desplegadas en todo momento. Eres de todo el mundo y eres de nadie. Eres un nervio que tiene mil cosas en la mente y antepones tus planes de futuro a cualquier cosa. Tienes mucha luz interna y estás en un buen momento de tu vida. Tu poder reside en tus manos y puedes utilizarlas para lo que quieras. Ya sea arte, deporte o cualquier otra cosa. Los idiomas los llevas arrastrando desde mucho tiempo y tienes mucha facilidad para aprenderlos. Los extranjeros se te pegan y siempre que ves alguno te quedas mirándolo porque te llaman mucho la atención. Te veo viajando a lugares lejanos a los que nadie quiere ir. Irás de misión a ayudar a personas a sitios recónditos. Eres muy pasional con lo que haces y lo que te gusta. Eres constante, consecuente y tienes mucha fuerza de voluntad. Sin duda te has convertido en alguien muy fuerte. Tienes tendencia a bajar de peso y sudas con mucha facilidad cuando practicas deporte. Deberías comer mejor o se te cerrará el estómago. Eres una persona muy singular y los que te rodean lo saben. Eres...
AL NIBBANA VUELVO MAÑANA

Había una vez un bar "super mega exclusivo" situado en el centro de La Laguna (C/Dr Antonio González para ser más preciso) que se llamaba "Nibbana". Un día como cualquier otro, un grupo de chicos con síndrome de down decidieron ir a este bar con su tutor a bailar un rato (habían salido a cenar y luego se iban de fiesta). Después de un determinado tiempo, el encargado (o dueño) de este bar se acercó al tutor y le dijo que había recibido quejas de los clientes por llevar a personas con síndrome de down. Parece que a la clientela no le sentaba bien ver personas que "no" son normales en un grupo numeroso bailando en el bar. El encargado le pidió al tutor que se fuera y que se llevase a todos los chicos porque no eran bienvenidos en el local.
Podría desear muchas cosas. Podría desear que este señor (tanto el dueño, como el encargado y todo el que lo apoye) tuviese un hijo con síndrome de down. Podría desear que este señor no volviera a tener clientela jamás y tuviera que cerrar su negocio para siempre. Podría desear mil cosas que realmente no deseo porque este tipo de personas no me dan más que repulsión. Me parece retrógrado, inhumano y cruel que se recrimine la entrada a una persona a un local por el simple hecho de tener un retraso (y más justificado está que vaya acompañada). Lo más gracioso es que encima hablamos de un "bareto chungo de mierda" que ni siquiera es discoteca y se dedica a seleccionar a su clientela sin ningún tipo de justificación ni certificación.
En cuanto al puñado de ignorantes que se quejaron por tan inesperada visita "mongólica" (como ellos dirían) en aquel antro de mala muerte, sí que les deseo algo. Les deseo que la vida los trate de la misma manera que ellos tratan a las personas que tienen cualquier tipo de dificultad y que la vida no les ha resultado tan sencilla. Les deseo que sean discriminados de cualquier manera y que entonces se den cuenta de lo crueles y asquerosos que pudieron llegar a ser en su momento, por discriminar algo que ni siquiera se han molestado en conocer. Espero que la suerte, la justicia o la casualidad les enseñe esta lección de vida y se paren a pensar un poco en que antes que zapatos, vestidos, alcohol y sexo...somos seres humanos.
Y yo, desde mi humilde blog invito a todos a que NO vuelvan a pisar ese bar, ni a dejar su dinero ahí. Pido que no seamos partícipes de esta injusticia y tengamos dos dedos de frente. Bares hay miles, y mucho mejores que ese. En cuanto a lo que respecta a mí, no solo no voy a volver a pisarlo, sino que ni siquiera pienso mirar hacia dentro cuando pase por delante. A cada cual lo que se merece.
jueves, 3 de septiembre de 2009
ANYTHING AT ALL
Y a las nueve de la noche levanté la bandera blanca. El aburrimiento me ganó la batalla. Aunque realmente me dejé vencer por la falta de ganas y el poco interés. El día tampoco es que se presentara prometedor, pero creí que se tornaría azul pastel en vez de gris turbio. Nunca creí que hacer nada significara esto, un revuelto mental con base de recuerdos y condimentado con tristeza. Vaya mezcla...para una película de la Coixet seguro.
Así que recogeré mi maleta y me iré de viaje al mundo de Morfeo, donde los sueños no tienen significado y todo puede ocurrir. Siempre al precio de dar mil vueltas sobre la almohada hasta que el cansancio me haga olvidar el tic-tac del despertador...
GOLB
Y EL BLOG DIJO: "HOY SIGO VIVO PORQUE QUITO PESOS DE ENCIMA, PORQUE SOY UNA FORMA DE ESCAPISMO, PORQUE SEGURO QUE ALGUIEN (QUIEN MENOS LO IMAGINO) ME LEE DE VEZ EN CUANDO. HOY SIGO VIVO PORQUE HE SIDO UN SUPERVIVIENTE DEL TIEMPO Y DEL ESPACIO Y ESTOY ORGULLOSO DE SEGUIR BATALLANDO Y JODIENDO EL COCO CON PALABRAS"
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EL COMIENZO NUNCA RESIDE SOBRE NINGÚN PRINCIPIO...
Parecía que nunca nacería, pero aquí está...con una estética forzada y protocolaria. Con un toque propio de esos que te recuerdan a quién pertenece y con muchas expectativas de futuro (para liberar tensiones más que nada). Sin más, pongamos puntos y suspensivos a esto que nace hoy y que nadie sabe hasta dónde llegará....bienvenidos a mi verdad
"LA LOCURA QUIZÁ NO SEA OTRA COSA QUE LA SABIDURÍA MISMA QUE, CANSADA DE SOPORTAR LAS INJUSTICIAS DEL MUNDO, HA TOMADO LA INTELIGENTE RESOLUCIÓN DE VOLVERSE LOCA"