domingo, 8 de noviembre de 2009

UNKNOWN

Hoy me siento pequeño, absurdo, insignificante. Aún menos importante que un ácaro invisible. Me siento como aquel actor al que le prometieron el papel principal y al final ni siquiera participó en la película. Soy el silencio que hay entre canción y canción de un disco. Tan breve que nadie quiere escucharlo aunque dure dos segundos.
Soy el aullido de un lobo que se ha caído al fondo de un barranco. Una voz que se desvanece con la brisa y unas palabras que el viento deja sin pronunciar. Soy el vacío, el eco, la nada. No soy cara, ni persona, ni alma. Soy la sombra de una sombra vista desde el cielo. Un punto para el universo, una molestia para la humanidad.
Hoy soy tan enano que hasta las hormigas se ríen de mí al pasar. "Eres diminuto" me dicen al cruzarse en mi camino. Yo agacho la cabeza aún más y la nariz me llega al suelo. Al caminar todos me empujan sin siquiera mirarme y me voy encogiendo aún más.
Hoy no me arrastro, sino que repto por el suelo lamiendo cada loseta con sabor a alquitrán rancio empedrado. No me siento mal, me siento peor. Me siento triste, ilógico. Solo por dentro, ocupado por fuera. Hoy digo que la vida cuanto más vacía pesa más. Aunque siempre haga cientos de cosas hoy no hago nada y me siento estúpido.
Hoy es domingo, sinónimo de aburrimiento, de estar en casa, de no hacer nada. Hoy soy cuatro paredes, soy un techo agrietado y un cuadro torcido. Soy un aparato sin pilas, un paraguas agujereado, un plato sin sal. Me siento desabrido, agrio, áspero. Complejo porque hago que lo simple se complique más, porque soy muy psicológico, porque soy una cabeza pensante.
Hoy no respondo al teléfono, no abro la puerta, no voy al timbre. Me siento deshidratado de aire, asfixiado de agua, ardiendo en las llamas, en la hoguera de las brujas, pero no por malo, sino por tonto. Peco de lengua, de palabras, de actos, de mala persona. Peco de protagonismo, de superioridad, de burla.
Hoy me como mis palabras, las digiero y las vomito. Me las aprendo y no las repito, ni hoy ni jamás. Cuento hasta un billón sin parar, pero me quedo en el cinco, porque no puedo avanzar más. Soy demasiado débil, como un pelele de paja que se lleva un estornudo hacia el sol. Estoy oscuro, apagado y sin conexión. Hoy no soy yo...soy la pena, la nostalgia, el dolor, la tristeza. Hoy soy más cabrón que nunca, pero los cabrones también lloran.

viernes, 6 de noviembre de 2009

LEY 3

"EL DETERIORO DE LAS COSAS ES DIRECTAMENTE PROPORCIONAL A SU VALOR".

EL HOMBRE EN EL ESPEJO


Hay un hombre en el espejo que me ha dejado de gustar. Se viste con mi ropa y habla con mi voz. Dice cosas que nunca han salido por mi boca, pero nadie se da cuenta. Todos lo miran, lo tratan como si fuera yo, pero no soy capaz de sacarlo de mi vida. Se ha apoderado de mi alma y ha anclado su barco en mi puerto. Tengo que olvidarlo...quiero ser feliz. No, ese no soy yo. El hombre del espejo me sonríe diciendo: "Yo soy tú y tú eres yo...no eres uno, somos dos". Se peina a su manera, pero nadie lo ha notado. Manipula mis frases, anula mis encantos. No es su cuerpo, no es su mente. Tengo que olvidarlo...quiero sonreír. Rompo el espejo y salgo corriendo, pero lo veo en la calle. En las esquinas, en cada escaparate. En los cristales de los coches, lo miran por la calle, pero ese no soy yo. Se va de copas con mis amigos y come con mi familia. Es desagradable para mí, encantador para ellos, pero ese no soy yo. Hay un hombre en el, espejo que me mira y se ríe de mí. No puedo escapar, no puedo moverme. Pero ése no soy yo...

martes, 3 de noviembre de 2009

UN PLACER COINCIDIR EN ESTA VIDA


Se unieron las esquinas de la habitación en un momento del camino. La casualidad se disfrazó y me hizo partícipe de la realidad. Un mundo paralelo que no quería encontrarme cara a cara. Complicado hacerle frente a la mentira cuando explota delante de mis narices. La compostura permanecía a mi lado como siempre, y quiso que mi boca esbozara una sonrisa tras otra, aunque mi corazón fuese a salirse del pecho. Suerte que nadie puede ver en las entrañas, incluso si nos quedamos sin escudo de vez en cuando.
Una torre de esperanza que se hacía más y más alta; sin cemento ni base. Finalmente se me vino encima, sin poder detener la caída. Poco a poco cada ladrillo fue deslizándose sobre mí. Me golpeaban en la cabeza una vez tras otra, recordándome lo imbécil que puedo llegar a ser. La confianza termina donde empieza la traición, y la ingenuidad solamente nos llevará a la ignorancia. Una vez sí, pero no volverá del mismo modo. Ya no ocurrirá como un boomerang que lanzas y vuelve más fuerte que nunca. Esta vez no. No me quedaré en esa misma loseta ni un segundo más, ni volveré a pisarla en el futuro, de eso estoy seguro.
Dos ángeles que creí que el cielo había enviado, al final decidieron cambiar su aureola por un par de cuernos y un tridente. Y yo el último en enterarme. Como si fuera una noticia sin importancia al otro lado del mundo, pero que al final resultó ser la teoría del caos en todo su auge, esperando un nuevo aleteo.
Y desde aquí, desde estas líneas sin pulcro alguno, no les deseo nada. No deseo que se sientan culpables en absoluto, ni que recuerden mi esencia en cada paso del camino. Tampoco les deseo que padezcan el síndrome de Diógenes y tengan en su hogar todo eso que nadie quiere, y de lo que ellos están hechos. Simplemente les deseo lo mejor, y no lo mejor, sino lo mejor de lo mejor. El tiempo es sabio y tiene un lugar para cada uno. Solamente espero que esté lejos de mi camino, porque ya hoy no creo en nada. No creo en las segundas partes, ni en los anuncios de televisión.
Después de todo esto vuelvo a casa, cansado de aguantar la complejidad de mi persona, y la incomprensión ajena. Meterse en la piel de otras personas nunca ha estado de moda y jugar con los sentimientos parece resultar divertido.
Y mientras sigo en mi lugar, esperando esa oportunidad que la vida tiene escondida para mí. Intentando encontrarla en algún lugar de esta isla, pero siempre todo se vuelve al revés. Procuro no llegar a ese punto en el que las palabras ya no sirven para consolar, sino para herir.
A veces parece imposible, pero siempre queda una salida, aunque nos encontremos ante cuatro paredes de hormigón, sin tejado y sin alas.
Los santos dejaron de ser nobles hace tiempo, y se mezclan entre tonos grises y negros. Todo se confunde aquí debajo y yo ya no estoy dispuesto a desenmascarar ni una sola personalidad más. No voy a perder el tiempo con asuntos externos a mí.
Sigo adelante sin ningún tipo de remordimiento. Mi consciencia está muy tranquila; supongo que otros no podrán decir lo mismo.
Dejando canciones de desamor en las teclas de mi piano, me voy con mis verdades y mi teoría a cualquier otro lugar. A otro sitio donde la valentía de las personas las haga detenerse y preguntarse qué se esconde tras la mirada de aquel extraño que ha sido azotado por traición de la confianza.

VEGARIANO DESDE SIEMPRE


Hace ya años de aquella chica que entró en una academia con sus canciones compuestas, su guitarra española y su voz grave. Deslumbró con su sencilla versión de "What's up?" de 4NonBlondes. Fur odiada por sus lágrimas y perreritas. Nadie llegó a entenderla y finalmente se tuvo que ir. Con una versión aún más espectacular de "Every Breath you Take". Desde entonces nadie ha querido saber nada de su paradero.
Poco a poco se fue haciendo un hueco en el mundo de la música. Primero con su single "Quiero ser tú" y poco después con sus discos "India" y "Circular". Infravalorada totalmente, solamente pudo sacar uno o dos singles por disco, dedicándose a dar conciertos gratuitos por pequeños locales de las capitales españolas, mientras cargaba el peso de ser una "ex-triunfita".
Peleándose con discográficas para lanzar sus trabajos de forma seria y a su manera. Con sus canciones compuestas por ella misma y su toque personal que tan sólo ella podría darle. Cuidando cada detalle de su cd como si fuera un niño recién nacido, para que al final nadie llegue a valorar de verdad.
Más de cinco largos años después sale su nuevo disco "Metamorfósis". Un corte de pelo radical, unas notas de lo más positivas y un puñado de tatuajes nuevos. Un vídeo extremadamente alegre y una letra esperanzadora. Todo mezclado, hicieron que Vega fuera una estrella de verdad. Más vale tarde que nunca.
"Mejor Mañana" llega a todos los rincones de las radios nacionales, gusta a todo tipo de públicos y levanta curiosidad entre el público que decide comprar su nuevo disco y esperar impaciente a verla en directo. Justo ahora...cuando siempre ha estado allí. Lleva años haciendo lo mismo, pero es ahora, cuando no parece ella físicamente, que todos quieren conocerla.
Después de todo sigue siendo Vega, con una guitarra floreada, un puñado de canciones que ella misma ha compuesto y unas melodías pegando voces. La misma que llevo admirando desde que salió de aquella odiosa academia que la hizo desaparecer durante años para el mundo.
Al final acabarán rendidos a sus pies y buscando en las tiendas de discos esos cds anteriores que en una época no muy lejana nadie quiso escuchar. El tiempo siempre da la razón aunque sea tarde...

miércoles, 28 de octubre de 2009

LEY 2

"LOS ÚNICOS LIBROS QUE DESAPARECEN DE LAS BIBLIOTECAS SON LOS QUE USTED NECESITA"

SO BORING


Cosas que me aburren enormemente:

-El Fútbol.

-Las Murgas, Comparsas y Similares.

-El Museo del Prado o Cualquier Otro que Contenga Pinturas Antiguas donde Aparezcan Botijos, Fruteros, Retratos o Momentos Bíblicos.

-Las Revistas de Mujeres y Cotilleo.

-Los Libros de Historia.

-Escuchar a los Tíos Hablar de lo Buenas que Están las Tías y de Cómo se las Tiran o Tirarían.

-Las Telenovelas.

-Gran Hermano y Fama.

-Las Salas de Espera de los Centros de Salud.

-Las Conversaciones de Besugo.

-Las Novelas de Danielle Steel e Isabel Allende.

-Jugar al Scrabble.

-El Golf.

- Master & Commander.

-Las Conversaciones sobre Peinados, Maquillajes, Complementos y Ropa.

-Escuchar un disco entero seguido de Celine Dion.

-Las Películas Antiguas (anteriores a los 80).

-Las Bandas Sonoras Instrumentales.

lunes, 26 de octubre de 2009

CUANDO LOS BÚHOS Y LAS MARIPOSAS VIVAN EN PAZ


No hay que avergonzarse del pasado, pero tampoco enfrentarse a él cuando no se está preparado. El tiempo pasa factura y los errores no los decide la locura. Los menos indicados dicen qué está bien y qué está mal, aun cuando ya nos hayamos ido. Es fácil hablar, fácil fingir, pero no lo es vivir, y creo que no soy el único que se ha dado cuenta. El mundo no es verde o azul, rojo o amarillo. El mundo abarca millones de colores en todas sus formas y esplendores. Quizás no seas el más común, o tu propio mundo no te dejase hacerte un hueco en su lado luminoso, pero todos tenemos una parte oscura de la que no nos sentimos orgullosos. Ya no importa qué pasó ayer, o por qué estamos aquí hoy. Importa hacia dónde caminamos y con quién. Nadie sabe cómo somos, pero cada uno sabe de dónde venimos, aunque el destino nunca esté tan claro. Los momentos nos unen, nos desprecian y nos exilian, y eso fue lo que pasó. El día y la noche se juntaron una vez en el tiempo, hicieron un todo que la música y el amor mantenían unido. Finalmente la distancia pasó factura y ahora no somos los mismos, no queremos lo mismo y no vivimos para lo mismo, pero el propósito es lo que cuenta. Seguimos aquí y ahora, pensando en nada, pero mirando hacia arriba. Nunca supe quién estuvo equivocado o quién tuvo razón, pero no creo que sea lo imprescindible a la hora de hablar de amistad. Sentimientos que van, sentimientos que vienen, sin saber las razones.
Esta condición quizás no está preparada para alguien como tú, al igual que no lo está para alguien como yo, pero de ahí viene lo que nos une. No te conformes con el primero, con el más fácil o con el que mejor te trate, la felicidad no se trata de eso. Se trata de mariposas en el estómago, de ganas de hacer cosas por el placer de hacerlas y de abrazar cuando estamos felices. Lo mejor es hablar claro, y no reprimir tu ser en un lápiz y un papel, o en el teclado de un ordenador. Y recuerda que los para siempre también son efímeros y se desvanecen. El amor eterno no existe por muy triste que parezca. Pero siempre se puede buscar un día más soleado, y tú sabes dónde encontrarlo.
No es fácil decir adiós, ni tampoco decir te quiero, pero lo peor de todo es no tener tiempo para haberlo hecho, y en eso soy un experto. Por eso aquí y ahora te lo digo a ti. Alguien dijo una vez que el tiempo lo cura todo…aunque las cicatrices siempre queden donde una vez hubo dolor. Lo que si puedo decirte es que te quiero, te entiendo, y te conozco. Sé lo que duele, y siento quedarme ahí a veces, pero no soy un ángel caído del cielo que vino a hacer el bien sobre la Tierra. También sé lo que llena, pero al fin y al cabo es mejor así, sin tentar la suerte ni detener el tiempo cuando se funden nuestros cuerpos.
No hago las cosas por hacer, ni doy abrazos por hacer sonreír, detrás de los hechos siempre hay un por qué. No vale volver atrás, ni creer en castillos en el aire, ni asegurar un futuro como algo que al final no funcionará. Pero en cambio, puedo decir que me encuentro bien, sin prisas, sin pausas, sin explicaciones, ni deudas. Solamente haciendo lo que me apetece en cada momento, después de todo el vivir dura dos días, y cuando va anocheciendo nos damos cuenta que es demasiado tarde para ver un nuevo amanecer. ¿Qué pasaría si el mañana ya no existiera? ¿Seguiríamos aquí y ahora? Lo hice, lo hago, y lo haré…te quiero. De formas diferentes, con diferentes intensidades, pero siempre lo haré. Hoy así, mañana allí, luego…nadie lo sabe. Quizás una isla sea mi prisión, o quizás me reencarne en lo que no soy; después de todo no soy capaz de parar la lluvia, ni de adivinar el futuro.
De todos modos en algún sitio estaré, para oír como roncas, como despiertas y dices que tú no eras, que era el viento. Para ver cómo apoyas tu cabeza en la almohada y en tres segundos desapareces. Para ver cómo me mimas entre regañadientes y acabamos en un abrazo. Para todas esas cosas que sólo tú, yo y el tiempo sabemos. Y después de todo eso, volveré. Volveré para darte las gracias una vez más. Gracias por no decir te lo dije o repetir lo que tanto detesto. Gracias por aguantar a alguien tan complicado y tan fácil de llevar a la vez. Alguien con mal humor y mala leche, pero de buen corazón, aunque a veces se me vea borroso.
Gracias por no volar y por no ser como todos los demás, porque al fin y al cabo eso es lo que perdura. El ser genuino no es gratis, ni se regala en folletos, así que gracias. Te agradezco tu ayuda en todo el camino, y el saber que nunca te fuiste, sino que fui yo. Gracias por compartir a una misma filósofa bajo la luz de las velas, y gracias por creer que Vega no es sólo una estrella del cielo, o un muñeco de un videojuego; al fin y al cabo creo que ella nos ha ayudado de algún modo. Gracias por hacer de “Quiero ser tú” nuestra banda sonora y de no ser todo lo que aparentas ser, porque los secretos los guardamos en los corazones. Gracias por el presente y el pasado, por lo recibido y lo dado, gracias por estar ahí, aun cuando no te había llamado.
No se si al final recibiremos todo eso por lo que hemos luchado, pero si es así, al final tú serás muy bien recompensado.
No hace falta decir que eres un superviviente, que lo difícil se convierte en lo cotidiano, y que lo que nos toca pasar no es lo que elegimos, pero eso nos hace invencibles.
Me encantó dejarnos dormir bajo las estrellas con la arena en los bolsillos. No es fácil saber quién es Casiopea o si Cefeo es una marca de estimuladores, pero el aprender hace al sabio, y todo nos lleva a conocer mejor lo que tenemos y quienes somos.
No seremos solamente una foto encuadernada en una pared de cartón, pero aunque no quede hierba donde echarse, ni agua que beber, yo te estaré agradecido. Gracias apo.

jueves, 22 de octubre de 2009

FROM THE HEART...


Primer día de bajón y lágrimas: Pensando...

Y ahora honestamente: "¿Qué será de mí? No me gusta la realidad...demasiado dura para mí...ya ni soñar se puede". Pensamientos que van...pensamientos que vienen. Duele más de lo que muestro. Siempre he odiado dar pena.

Me repongo y procuro distraerme. No es fácil pero parece que lo voy consiguiendo...
Y pienso: "Has pasado por cosas peores, coge fuerzas y un pasito más...ya casi está".

Guardo la balanza para otra ocasión...esta vez no me sirve. Es cuestión de suerte y destino. Es gracioso cómo crees que tienes tu vida entera planeada para luego darte cuenta que la única realidad es que nunca estuvo en tus manos...

Gracias a todos por todo...de corazón...

TIMING

El tiempo pasa volando y sin darme cuenta ya llego al cuarto de siglo. Apenas tengo la sensación de haber saboreado estos últimos años de mi vida. Aún recuerdo aquel niño enfermizo y delicado que tenía cientos de cosas en su cabeza. Muy madrero y soñador que tenía tantas ilusiones que al final le faltaban vidas para llevarlas a cabo.
Como todo cambia en esta vida y nada es como pensamos o planeamos, al final no he conseguido ninguna de ellas. El niño se hizo mayor y ya no es sensible, sino algo más parecido a una piedra indiferente que creció a base de caídas. A día de hoy no sé qué es lo que se me da bien ni qué me gustaría hacer en la vida.
Lo único que he seguido a cabo después de mis sueños de pequeño es viajar y practicar deportes. He tenido la oportunidad de ir a muchos sitios que jamás pensé que pudiera visitar. Además ya encontré el deporte que más me hace feliz y tengo la suerte de poder practicarlo casi todos los días. Me siento muy agradecido.
En cuanto a mi vida académica, mejor hacer un alto en el camino porque no sé ni dónde estoy, ni hacia dónde quiero ir. Me licencié por promesa, nada de vocación. Me he dado cuenta que pertenezco a otro lugar y estoy buscando un nuevo camino en mi destino. Mientras tanto sigo trabajando en algo que me gusta, aunque no me apasiona. No me puedo quejar después de todo.
El tiempo sigue pasando a la velocidad de la luz y yo parece que no me muevo del mismo sitio...veremos qué me depara el mañana...

miércoles, 21 de octubre de 2009

VOLVERÉ...


Volveré algún día....porque estoy equivocado, porque a veces tengo razón... Volveré...solo...asustado...pequeñito....necesitado.... Volveré....hecho un lío....maravillado....la naturaleza....el cielo....todo tan bonito.... Volveré algún día porque soy de la tierra....del agua....del aire.... Volveré....cansado....orgulloso de ser yo...de ser mi....de ser yo mismo.... Volveré....sin pensarlo...porque es precioso...el mundo...la vida...las personas... Volveré....es cierto...pero luego....pero mañana....pero cualquier otro año... Volveré...débil....esperanzado....protegido.... Volveré.....al sol....a las estrellas....brillante...lúcido....entusiasmado... Volveré....noble...purificado...ingenuo.... Volveré...porque sí...porque soy así....porque no quiero quedarme allí.... Volveré dolorido....recuperado....anestesiado......insolvente... Volveré sin esperar....sin pedir....sin rogar... Volveré a mis raíces...a mi futuro...a mi presente....volveré a resurgir...a revivir...a resucitar... Volveré por siempre....hasta que pueda....hasta que quiera....volveré....sé que volveré....

GRAN TORINO

La gran sorpresa del día. De hecho la única sorpresa grata que he tenido en semanas. No esperaba menos viniendo de un genio como Clint Eastwood. Espero que no sea su última película como actor, porque no quedan muchos como él. Seguir tan "cuerdo" a los 79 años no es cosa fácil y mucho menos dirigir, producir y protagonizar películas de alto nivel.
Primera vez en mi corta, pero intensa existencia en la que me veo reflejado en alguien tan mayor. Un tal "Walt" interpretado por Eastwood daba vida a un viudo cascarrabias y malhumorado que solamente quería vivir su vida a su manera. Sus respuestas ácidas y burlonas le daban ese toque característico que me recuerda a mi propio humor de vez en cuando.
Si sigo vivo dentro de 50 años, me veo igual que ese hombre, viviendo mi vida, intentando cambiar lo imposible y defendiendo lo indefendible. De pelea con el mundo, pero con el corazón y la mente en su sitio. Tan humano como los demás, pero con un pequeño caparazón que me guardo para mí mismo. Buscando reírme de la vida y de sus triquiñuelas.
A pesar de tener un final trágico, no me quedó un sabor amargo porque Walt hizo lo que para él era más correcto y siempre fiel a su filosofía. Recomiendo esta película porque demuestra que hasta los más duros tienen su corazoncito, y que después de todo, hay una persona de cada color y con un alma de diferente tesitura. Dando la justicia y ofreciendo la ayuda a las personas que más se lo merecen y lo necesitan. Además de ofrecer risas aseguradas, la película no tiene ningún desperdicio.

martes, 20 de octubre de 2009

IN BLUE....SWIMMING IN BLUE

Y finalmente vino. La tristeza se volvió a apoderar de mí como hacía en antaño. De una forma más profunda quizás. No se encontró al mismo Raúl. Esta vez se trataba de alguien más envejecido por dentro, lleno de cicatrices de guerra y raspaduras de trincheras. Ya no era igual que ayer. Se vio ante un Raúl sereno, intentando recuperar el tiempo perdido.
La tristeza quiso envolverme pero no pudo. Ya no puede conmigo, porque la llevo aquí dentro, en un huequito de mi corazón. Ni yo puedo sacarla, ni ella puede volver a entrar de nuevo. A veces saca su voz que retumba en mi cabeza y entonces viene ese sentimiento. Por dentro me siento vacío, mientras mi voz solamente se limita a decir: "No me pasa nada, estoy bien". En un atisbo de mueca que simula ser una semisonrisa, pero que engaña a nadie, ni siquiera a mí mismo.
La tristeza no se vence en una cancha de tenis, aunque es lo que sirve para evadirme. Tampoco con un libro abierto o escribiendo en un blog. Sé cómo esconderla, pero ahora mismo no tengo ni la fuerza ni el poder para hacerlo. Así que intentaré ganarme otro oscar en mi nueva interpretación de "Guardemos la compostura", pero al final de la función me encuentre con una lluvia de tomates en la cara. Imagino que por ser menos creíble que Lucifer haciendo de Jesús. Supongo que me lo merezco...por mal actor...por perdedor...

jueves, 15 de octubre de 2009

LOS SABORES DE MI VIDA


CHOCOLATE / VINAGRE / DONUT / REMOLACHA / ACEITUNA / SANDÍA / AGRIDULCE / MIEL / NATA MONTADA / HUEVO REVUELTO / DÁTIL / ORÉGANO / PISTACHO / COCO / LIMÓN / CANGREJO / PIMIENTO / LANGOSTINO / PEREJIL / CHULETA DE CERDO / GELATINA / PIPAS DE GIRASOL / VINAGRETA / SOJA / PICA-PICA / ARROZ CON LECHE / MARACUYÁ / JARABE DE ARCE / BACON / NARANJA / AROS DE CEBOLLA / MATAHAMBRE / MERENGUE / GAMBA

FREE TO DECIDE

Todas las historias tienen dos lados del espejo y una realidad. A veces la realidad se asemeja más a uno de los lados y otras veces la realidad es exactamente fiel a su reflejo. En otras ocasiones dista bastante, y muchas otras veces coinciden en forma y contenido.
Palabra contra palabra. Lo cierto es que nadie del futuro puede entrar en una historia pasada, por el mero hecho de que no la ha vivido. Siempre se podrá inclinar del lado del espejo que le parezca más claro, pero no tiene por qué ser el más cierto y sincero. El objeto depende del ojo desde el que se mire y del momento en el que se observe. En su momento fue gris, pero hoy tiene tonos azulados. En cambio, en el otro lado puede ser tanto blanco como color alquitrán.
Siempre he pensado que se puede tener una opinión de cada hecho, se haya vivido de cerca o no, pero es mejor mantenerse al margen y no mirarse al espejo porque al final el reflejo nos cegará del todo. En el presente puede que no veamos nada, pero si en el futuro nos arrepentimos porque se han calmados las aguas...puede que sea tarde.
Lo peor de cada historia es la desinformación, la malinterpretación y la manipulación. No tiene que haber vencedor y vencido, porque no se trata de una batalla, sino de una memoria de la vida. Sin embargo, si nos dejamos llevar por la emoción, al final tendremos que elegir y perder uno de los reflejos. Debo admitir que muchas veces el reflejo no se vuelve a recuperar y nos pasaremos la vida entera carentes de esa iluminación que tanto necesitamos y ahora echamos de menos.
Los sentimientos vienen, se quedan o se van, pero siempre cambian, ya sea para bien o para mal. No es justo verse entre la espada y la pared, pero es opcional el querer tirarse contra un arma blanca cuando por fuera del castillo hay todo un prado por el que correr...eso sí, siempre depende del mismo sujeto.
Al fin y al cabo todos somos esclavos de nuestras palabras y de nuestros hechos. Si nos vemos en la cuerda floja en algún momento de nuestra vida, o la cortamos o la cruzamos, pero siempre somos nosotros y solamente nosotros los que decidiremos...porque por ello somos libres.

miércoles, 14 de octubre de 2009

FOREVER IS OVER

Soy de los ingenuos, o esperanzadores que cree que todo en esta vida ocurre por alguna razón. No es que justifique que mueran niños pequeños o haya enfermedades devastadoras, pero ciertamente algunas personas aprenden sus lecciones de vida de estos golpes. Esa es una de las razones que me mantiene en pie hoy después de las cosas que me han pasado me están pasando.
He crecido de maneras que jamás creí que pudiera y he llegado a puntos que nunca creí que pudiese controlar. He roto barreras y tocado el equilibrio en situaciones límite. He llorado mucho también, muchísimo. Más de lo que nadie se podría imaginar jamás, pero justo hoy parece que mis ojos son dos hojas secas que ya no tienen líquido que malgastar. No porque no pueda, sino porque no necesitan de un río que las moje.
Vuelve la mala espina poniéndome más conos en medio de la vía para que me tropiece y a 160 por hora me resulta imposible esquivarlos, así que esta vez probaré a saltar por encima a ver que pasa, porque no tengo intención de parar y si reduzco probablemente no llegue a la meta antes de morir. Pero quiero creer que todo ocurre por una razón y eso es una de las cosas que me parece más fascinante de la vida.
Todo se viene encima si estamos bajos de moral, todas las paredes se cierran si somos negativos o pesimistas, pero no es mi caso. Yo soy de los que busca sonrisas en las muertes, de los que saca arco iris de las fotos en blanco y negro. No me gustan los clichés de antaño ni vestir de negro como solía años atrás.
Lo único que necesito es poco de lo que me gusta porque a mí me sabe a mucho, y eso me basta. No demasiado porque me agobio y suficiente es de conformista, así que prefiero no tener mucho para que no me lo roben. Un puñado de suerte está bien. Lo que sí me pregunto es cuánta mala suerte me puede encontrar sin tumbarme, sin atravesarme. Y da igual lo que haga. Ni un millón de tréboles parecen cambiar nada cuando la tengo encima. Yo no soy de los que rompe espejos o deja armarios abiertos, pero parece que las costumbres ya no son las mismas en la actualidad.
No me cambiaría por nadie, pero mentiría si digo que nunca he pensado en por qué los demás no tienen que pasar ninguna prueba en la vida. No tan difíciles, no tan seguidas, no una sobre otra. Cinco años de paz, cinco años de guerra. Pero no, no enseñaré mi bandera blanca jamás. Yo no soy de esos que se lamenta antes de empezar a correr. He aprendido que lo difícil se consigue y lo imposible se intenta. No se trata del tiempo que se tarde en llegar, ni lo que encuentre al otro lado...lo importante es no detenerse en la subida.
¿Qué más puedo pedir? Tengo cuerpo, alma, mente, corazón y voz, ¿para qué más? De momento me basta...

martes, 13 de octubre de 2009

URBASON

Rebuscando entre las gavetas encontré un papel amarillento que me resultó muy familiar. Quizás el papel que más me marcó en el pasado y el documento que más daño me hizo cuando era pequeño. Se trata de el resultado de las pruebas de la alergia. Probablemente una de las alergias más complicadas de llevar, sobre todo tratándose de un niño. Ésta rezaba:

NO DEBE COMER:
-Fresas, plátanos, frutos secos, alcohol, zumos de frutas preparados, refrescos que contengan frutas y cola, chocolate, bombones, caramelos, chicles, helados y postres de fabricación industrial, cremas y flanes de sobre, conservas y semiconservas, salsas de fabricación industrial, sopas de sobre y purés preparados, pescado azul, marisco, alimentos o bebidas coloreadas artificialmente de amarillo y sustancias o alimentos que contengan en su composición los siguientes colorantes:
Tartracina (E-102)
Rojo cohinilla A (E-124)
Amarillo anaranjado S (E-110)
Negro brillante BN (E-151)

No podía comer casi nada. Recuerdo alguna que otra vez que sin darme cuenta (sobre todo los primeros meses) comía algo prohibido y enseguida me salían ronchas, se me hinchaba el cuello y el cuerpo y no podía respirar. Siempre me llevaban a urgencias rápidamente y me pinchaban un "urbason", mi gran aliado. Siempre me leía las etiquetas de todos los alimentos y la gran mayoría tenía los odiosos E102, 124 y 110.
En el viaje de fin de curso del colegio lo pasé bastante mal con el tema de las comidas porque no podía comer casi nada y tenía que estar con la profesora constantemente para que me llevase a otro sitio a comer o para que me hicieran algo que yo pudiera ingerir (normalmente bocadillos). No sólo era una putada para mí, sino que también era una carga para los demás.
Si no recuerdo mal todo empezó con un batido de plátano cuando yo tenía unos 7 años, y terminó a los 15 o 16. Me di cuenta porque comí algo que no debía sin darme cuenta y no me pasó nada. Poco a poco fui probando el resto de las cosas de la lista y tampoco pasaba nada, así que a partir de ese día volví a ser feliz.

viernes, 9 de octubre de 2009

HISTORIAS PARA NO DORMIR

No es tarea fácil asumir que se tiene una enfermedad como el VIH, y mucho menos ya cuando se ha desarrollado convirtiéndose en SIDA. El primer paso es descubrirlo a tiempo, que tampoco es fácil, ya que tenemos la tendencia a pensar "eso no me pasa a mí". El segundo paso es prepararse psicológicamente para afrontar que se tiene la enfermedad. En la mayoría de los casos con ayuda médica, familiar, y de todo tipo.
He tenido la desgracia (o la suerte) de conocer a tres personas que tenían el virus y me gustaría contar sus historias. Quiero pensar que de esta manera puedo ayudar a alguien a evitar el contagio, el empeoramiento, o la exposición a la enfermedad.
Todo comenzó un día en el chat hace varios años. Muy de vez en cuando entraba porque era mi única vía de contacto con personas homosexuales (ya que yo no era persona de salir por el ambiente). Apareció un chico que estaba bastante triste, enfadado con el mundo y decepcionado consigo mismo. Con el paso del tiempo (siempre sin conocernos físicamente) me contó que había contraído el virus y lo habían descubierto en una analítica sin que él se lo imaginara. Siempre había usado protección, así que lo pilló totalmente por sorpresa. No sabe cómo lo contrajo, ni si alguna de sus parejas anteriores lo tenía. De hecho nadie más lo sabía, mucho menos sus familiares o amigos (a día de hoy siguen sin saberlo, exceptuando su pareja y algún que otro amigo cercano). Comenzó mi primer contacto con esta enfermedad y me di cuenta que era algo preocupante.
Me resultaba muy complicado dar ánimos ante esta situación y cualquier palabra que salía del teclado me parecía pobre y triste. Finalmente llegó el día en el que nos conocimos de verdad y llegamos a tener una muy buena relación. Él tuvo que ir a recibir ayuda psicológica que le fue muy útil y poco a poco se iba sintiendo mejor. Tenía momentos muy malos de baja moral y llantos que difícilmente eran consolables, pero finalmente encontró el equilibrio.
Casualmente su compañero de piso huyó de su país porque su expareja le había pegado el virus y lo había dejado con una carta que decía algo así como "Jódete, ahora también tienes VIH" (no recuerdo las palabras exactas, pero el mensaje es el mismo).
El segundo caso de VIH fue el peor y más trágico de todos. Un amigo mío de hacía años con el que tenía muchísima confianza y una amistad bastante importante era portador. Realmente él nunca me lo contó, y ni siquiera sé si llegó a contárselo a alguna otra persona, pero hasta donde he llegado a informarme nunca lo hizo. Yo lo veía cada vez más delgado y en peor estado. Yo lo relacionaba al tabaco, a su trabajo, horarios y poco descanso. Un mes como cualquier otro lo ingresaron porque se encontraba mal. Al poco tiempo se quedó inconsciente. Le diagnosticaron neumonía, y en cuestión de semanas falleció. Desde que me enteré de su estado me imaginé que seguramente tendría ya SIDA. Pregunté a algunos de mis contactos que me lo confirmaron finalmente, pero era algo que nadie comentaba. No sé dónde, ni cuándo, ni cómo cogió el virus, pero es algo que no puedo dejar de pensar.
Nunca tuve el valor de ir a visitarlo. Por miedo, por pánico, por cobarde. Cuando falleció fui consciente de lo devastador de su historia y de la impotencia que sentía al vivir en la ignorancia. Lo vi por última vez en el tanatorio y no puedo quitarme su imagen de mi cabeza. Fue una época realmente mala y aún está tan reciente que me parece imposible de asimilar del todo.
Entiendo su postura, pero estoy seguro de que podría haber cambiado la suerte con algún tipo de ayuda. Sea como fuera, él decidió mantenerlo en secreto y no pudo haberlo hecho mejor. 29 años son muy pocos para irse de esa manera...lo echo mucho de menos.
El último caso ha sido muy reciente y me ha impactado de manera muy profunda. Un amigo mío desde hace años. De estos con los que pierdes el contacto y la pista durante un tiempo, pero luego vuelven y es como si el tiempo nunca hubiera pasado. Me comentó que tenía VIH desde hacía poco más de un año y que supo el momento exacto en el que lo contrajo. Hablamos de un chico que acaba de pasar sus veinte. Quedó con un chico para tener sexo y días después recibió un mensaje a su móvil que decía que era positivo. Ciertamente habían utilizado precaución, pero a esta criatura del señor (por no descalificar a nadie) solamente se le ocurrió la idea de quitarse el preservativo cuando mi amigo no se percataba y el final ya es predecible.
Desde entonces no puedo dejar de sentir rabia y dolor por la situación. Le pregunté por qué no fue a por él, por qué no decidió denunciar algo así. Su respuesta fue que eso era último de sus problemas en ese momento y luego se terminó por resignar. Probablemente la decisión más sensata de todas.
No llego a comprender por qué los portadores no se comportan como seres humanos de corazón y advierten sobre cualquier riesgo. No entiendo por qué van de pelea con el mundo intentando sembrarlo con enfermedades y devastación gratuita. No entiendo por qué no aprenden de sus errores, de su mala suerte, de su mala espina, e intentan salvar a futuras víctimas.
El mundo gay está en peligro y parece que a nadie le importa. La desinformación conquista cada puerta y los ignorantes se dedican a practicar sexo a cualquier precio sin mirar las consecuencias.
Una vez leí en una revista que tres de cada diez hombres homosexuales tenían VIH, sin contar las personas que aún no lo sabían. Si eso es cierto, ¿dónde está ese porcentaje de infectados que se esconde por los antros y va de cama en cama jugando a la ruleta rusa? ¿Por qué no cogen el toro por los cuernos y deciden ser valientes de una jodida vez?
Mientras tanto, lo único que se puede hacer es utilizar protección, no dejar que el placer y el morbo ganen la batalla de la seguridad, y hacerse controles cada seis meses. Vigilar con quién nos vamos a casa y pensar que probablemente ya nos hayamos acostado con alguien que ha acostado con alguien que ya está infectado. No se trata de huir, sino de protegerse. Olvidemos la frase "eso no me va a pasar a mí".

miércoles, 7 de octubre de 2009

WHAT IF...?

A veces quisiera no pensar. A veces quisiera desaparecer o ser invisible. A veces me gustaría no saber las cosas que sé, no guardar tantos secretos en baúles que no tengo donde meter. A veces quisiera que no confiaran en mí tanto peso y pena porque hay momentos en los que no se puede llevar con dignidad. A veces quisiera gritar y echar a correr sin tener que dar explicaciones
A veces quiero no hablar, a veces quisiera escaparme para no volver en un tiempo. A veces quisiera decir que no me interesa lo que me cuentan, que tengo la cabeza hecha un lío, que yo también tengo problemas, historias, comederos de cabeza. A veces me como el coco como un loco. Quisiera no saber escribir lo que me pasa por la cabeza para poder desahogarme de otra manera. Quisiera no tener que responder toda pregunta y dar respuestas que salgan del alma aunque duelan. Al lanzarlas yo es porque me las he quitado del pecho. Siguen sangrando, pero duelen menos.
A veces quisiera no apreciar tanto lo que me rodea, lo que tengo, lo que quiero. A veces quisiera que se viera el interior de las cosas, la realidad, la puta verdad. A veces quisiera repartir puñetazos para enseñar lecciones y recibirlos si me los merezco de verdad. A veces quisiera que la rabia le ganase la batalla al control y la compostura, porque hay momentos en los que no vale una mierda. A veces quisiera no cerrar la boca cuando voy a decir lo que veo, lo que siento, lo que opino. A veces me gustaría cambiar de aires, de mundos, de personas. A veces quisiera ponerme la careta, coger aquel disfraz y simular ser lo que realmente no soy. A veces quisiera coger unas tijeras gigantes y cortar todos los adornos y pedrería que no hacen más que disfrazar la fealdad del que los lleva. A veces las palabras duelen más que los hechos, pero yo quisiera devolverlas sin escucharlas.
A veces, cuando alguien no sabe qué decir, qué hacer, dónde está o hacia dónde se dirige...simplemente siente. Siente cansancio, pena, dolor, indiferencia, rabia. A veces quisiera no sentir nada, entumecerme, convertirme en roca. A veces me hubiera gustado hundirme en un lago y otras flotar en el aire, pero hoy quisiera ser alguien más...pero no puedo.
después. ¿A quién le importa? Si estoy loco es cosa mía.

TENNIS ON COURT

Después de todos estos años siendo un seguidor del tenis, y más ahora que lo practico desde hace un tiempo, me atrevo a decir que la vida es como un partido de tenis. Comenzamos jugando desde niños. A unos se les da mejor, a otros peor, pero todos nos vemos en algún momento en medio de la pista enfrentándonos a la vida. ¿Qué hacer a un lado de la red? Pues tan sólo hay dos opciones, luchar o rendirse.
Poco a poco vamos utilizando las armas que hemos ido aprendiendo en el camino. Un buen servicio nos ayudará en nuestro saque. Voleas, paralelos, todo es posible. Cada jugador se conoce a sí mismo, pero no sabemos cuánto alcance puede tener la vida, ni lo largo que será el partido. A veces jugamos de forma individual y en muchas otras ocasiones en dobles, aunque es más complicado porque tenemos que arrastrar con alguien o ser arrastrados por tu compañero.
Si no restamos bien la vida nos dará golpes uno a uno y hay que saber llegar a todas las bolas para que la vida no nos coja por sorpresa.
A la vida no le importa que estemos cansados, doloridos o lesionados. Ella simplemente golpea con todas sus fuerzas y precisión. El truco está en nunca cederle una bola en bandeja cerca de la red, sino estaremos perdidos. Tampoco hay que pasarse con la fuerza porque podríamos perder el partido en cuestión de minutos.
La vida no sabe de lugares ni canchas. Ella sale de tour por todo el mundo y te puede encontrar en cualquier pista. Da igual si viajamos a Doha, Jordania o Bosnia, ahí nos esperará con su Wilson para rompernos el saque. El juez de línea no pondrá las cosas más fáciles y el público estará gritando espectante. Se necesita concentración, fuerza mental y forma física.
Por lo pronto yo he decidido hacerle frente para seguir en el torneo. He ido mejorando el saque con el tiempo y corro detrás de cada bola como si fuera la última. Hasta hoy creo que me he enfrentado a la vida en varias ocasiones y he tenido muchos partidos difíciles. Demasiadas bolas de break salvadas e incluso algún que otro punto de partido en contra, pero no siempre he podido estar a la altura. Las derrotas frente a la vida saben a polvo de arcilla, saben a suelo, a hierba sucia, saben a lágrimas saladas.
Las victorias en cambio saben a superación, a tranquilidad, a felicidad. Saben a lluvia, a pureza. Es como estar en lo más alto del mundo alzando la raqueta.
He ganado muchas veces, pero también he sido vencido, aunque tengo la suerte de poder seguir en la pista. Hoy la vida me reta y estoy más preparado que nunca. Soy más fuerte que antes, más sabio que antes y tengo mucha más experiencia, así que esta vez no le daré ni un suspiro de tregua. ¿Quién empieza el servicio?

lunes, 5 de octubre de 2009

BATTLEFIELD...

Las noticias vienen cuando menos te lo esperas. Sino...no serían noticias me imagino. Como norma general suelen ser malas noticias, o sorprendentes o desconcertantes o increíbles. Hoy, sin embargo, la noticia fue devastadora. ¿Pueden haber noticias que preferiría no saber? Igual luego vendrían acompañadas de tragedias o de puntos de no retorno.
El caso es que anoche trabajé, me acosté a las siete de la mañana, me desperté a las tres de la tarde y colgué el teléfono (cuando trabajo de noche descuelgo el teléfono para que no me despierten). En menos de un minuto sonó. A mí me pareció que sonaba más fuerte que nunca, más rápido que nunca. Como si dijese "cógelo ya porque tengo una gran noticia". Y así fue. Lo descolgué y en una frase se resumió el titular. ¿Qué más daba el contenido? Podría ser importante, pero yo no pude prestar atención.
La noticia ciertamente era una de las peores de la historia del noticiario de mi vida, pero eso ya daba igual. Colgué el teléfono, fui a mi cuarto y abrí el armario. Volví a coger la armadura que llevaba guardada desde hace casi seis años y me la puse una vez más. Aquí empezaba otra batalla y su final era tan incierto como la vida misma. Esta vez será más dura, así que tendré que hacerme con un buen escudo y una lanza afilada. Mejor dejo la catapulta en casa por si me da un arrebato de locura y me lanzo yo mismo al vacío desde ella.
Así de rápido fue...en cuestión de segundos me vi en el campo de batalla sin haberme buscado ningún enemigo, pero ahí estaba yo. Lástima que en la guerra no sirve de nada utilizar raquetas, porque igual tendría posibilidades de ganarla. En cuanto a la lucha no sé todavía si ganará el más fuerte, el más listo, el que tenga más contactos o el que vaya más protegido. Necesito una lección rápida e intensiva. Sea como fuere, estaré preparado. Empieza la batalla...

viernes, 2 de octubre de 2009

BABIES, BABIES, BABIES


Nunca me han gustado los niños. No podría decir por qué, pero desde que era pequeño les tengo un respeto enorme. Tanto que cuanto más lejos mejor. Los bebés y los más pequeñajos son los que menos me gustan. No entiendo de dónde viene esta "indiferencia" que siento, pero no me hacen gracia los críos, no me apetece tener ninguno y no me siento cómodo delante de ellos. Es como una amenaza o algo así.
Los niños no dejan dormir, son inquietos, rebeldes, crueles... Cuando se va con ellos a algún sitio siempre hacen ruido, chillan, no dejan a sus padres hacer nada, hay que estar pendiente de ellos cada segundo, hacen pasar vergüenza de vez en cuando.
Debo admitir que cuando empecé a dar clases de inglés y de alemán les cogí un poco menos de miedo y algo más de "afinidad" (pero muy poca). Desde los cinco años puedo soportarlos medianamente. Los prefiero preguntones y curiosos, pero tranquilitos y quietitos (un poco difícil viniendo de un niño). Ellos en su sitio y yo en el mío.
Después de tener a mi sobrino tampoco es que me apasionen demasiado. Espero que mi hermana no me lo tenga en cuenta, pero no es para mí. Aún no tiene dos años. Al menos en casa siempre se ha sabido que a mí los niños "plín", ni me van ni me vienen. Si tengo que cuidar a mí sobrinos pues encantado me quedo, pero intento disimular porque me aterroriza la idea...
Espero que cuando cumpla 4 o 5 añitos nos llevemos mejor y lo saque de paseo de vez en cuando. Igual le doy clases de tenis también, quién sabe.
Con el paso de los años he conocido bastantes personas que no quieren tener hijos, pero nunca he tratado con alguien que sienta lo mismo que yo. Es algo que no puedo controlar y se me va de las manos. Quizás algún día me salga el instinto paternal y adopte uno, pero de momento me mantendré alejado de las guarderías y los colegios.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

EL VACÍO DE LOS SUEÑOS


Solucionando el sentido de mi vida, para darle un nuevo significado no es tarea fácil. No se trata de buscar ese duende de la suerte que me tira polvos mágicos mientras duermo, ni de llevar un amuleto escondido en mi cuerpo. Tampoco se trata de desaparecer durante una temporada y vivir una ilusión en un paraíso, que después de todo no sé si fue real.
Sé que no estuve aquí, pero tampoco puedo garantizar que estuve allí,
o que conocí a alguien de verdad. Es confuso el saber que querer es poder, pero que al final de la línea nunca está la parada donde me quería bajar. Saber que me equivoqué de vagón una vez más, y que ahora el tiempo tiene que darme energías para coger el próximo tren.
Lo que puedo asegurar es que caminé junto al río un millón de veces, me sentí libre y con energía. Absorbí tanta sabiduría como pude y la nieve hizo que mis pies se hundieran hasta las rodillas. Sé que fui feliz, y que mientras me alejaba de casa cayó un aguacero que me purificó de tal manera, que ni todos los pecados que he cometido a día de hoy me harán ir al infierno. Permanecí bajo la lluvia unos inst
antes mientras sonreía, y luego caminé. Todos corrían menos yo, todos se cubrían menos yo, y mi sonrisa no se borraba. Llegué a casa como una canoa llena de agua a rebozar y tan feliz como un niño con un puñado de caramelos. Mi madre extranjera no paró de reírse de mí, supongo que porque parecía estúpido; quizás nunca entendió que acaba de cumplir uno de mis sueños. No siempre se puede caminar bajo la lluvia rodeado de extraños en un lugar donde estás perdido a cada segundo. Y yo lo viví en mi propia piel.
También recuerdo esas tormentas que amenazaban con azotarnos durante todo un mes, pero al final eran tan inofensivas como una gota de agua. Sentarme en la cocina con la puerta del balcón abierta mientras vería los relámpagos caer no fu
e un sueño, ni tampoco lo fue el despertarme con la nieve cayendo sobre los árboles en marzo.
Los elementos pasaron por mi vida como si de un desfile se tratase. Quizás para que escogiera mi favorito, o para que los admirase al pasar, pero lo cierto es que me enamoré de cada uno de ellos. Pero sólo tuve un romance con uno de ellos. Y es que el agua me cautivó. La lluvia, el río, el lago, todo. Nadie se imagina lo poderosa que puede llegar a ser el agua, y lo que seríamos si un día desapareciese.
Tratando de encontrar mi rumbo pasaron muchos extraños. Multitudes no me prestaban atención, y los que lo hacían era porque el destino los obligó. Quizás esa es la razón de que se hayan convertido en un recuerdo que guardo en mi mente, donde dice “cajón de desagradecidos…no abrir jamás” y estarán ahí sepultado
s para siempre. Otros están guardados en mi pecho, donde dice “momentos que hacen que la vida valga la pena”, ya que demostraron que el movimiento se hace andando, y que sin importar el pasado o el color de la piel, aún podemos crear un futuro unidos. Todas esas personas que sonríen porque un día se cayeron y se volvieron a levantar, o porque son felices de estar en el mundo y de no saber nada de lo que los rodea.
También guardo otras muchas cosas y personas cerca de mi corazón, donde hay un armario enorme que dice “recuerdos demasiado maravillosos como para dejarlos salir un día de nostalgia”, y ahí se han quedado. Suelen salir por las noch
es para hacerme sentir vivo y absurdo, para hacerme creer que todo fue real y que la luz del día me miente al decir que aún sigo aquí. Cosas que nunca creí que pasaran y palabras que nunca creí que diría. Momentos que nunca creí que viviría y sentimientos que nunca creí que aflorarían en mi ser. Fueron pocos los seres que se preocuparon de que alguien que no tenía un por qué, se sintiese bien en un castillo de arena. Tantas culturas mezcladas, que no fui capaz de discernir tanta sabiduría. Tantos consejos, tantos abrazos, tantos momentos por recordar que me pasaría la vida entera para contarlos con detalle.
Cuatro meses intensos que me hicieron ver que nada de lo que tengo es realmente mío, y que puedo morir mañana con una sonrisa de oreja a oreja, aunque mi ayer no fuera muy soleado. Personas que merecen la pena porque no ordenan su cuar
to cada día, ni se miran al espejo antes de salir de casa, personas que no se preocupan por lo que pasará mañana, o por cosas que no tienen importancia. Personas que miran los detalles que la vida deja a su paso, y que no le temen a sonreír a un extraño, sin pensar que han de tener vidas cruzadas. Personas que no siguen ningún tipo de patrón y ningún tipo de regla. Personas que aman la naturaleza y que cuidan lo que les rodea, incluso sabiendo que mañana el mundo será un lugar devastado.
Aprendí a ganarle la carrera al tiempo y a decidir cuándo quería bajarme de mi mundo para irme de paseo. Aprendí a hablar en dialectos imposibles y con gestos incomprensibles, pero que siempre nos hacían sonreír. Aprendí que hay un idioma universal y que sólo se puede hablar con el corazón. Aprendí que nadie es culpable de nacer en sitios diferentes, alejados y de que la resignación se toma de por vida. Aprendí a lanzar besos volados al viento por si alguien en el otro lado del mundo necesitaba un poco de calor humano. Aprendí tantas cosas que ni si
quiera las palabras de mi limitado lenguaje me dejan expresar. Las letras me limitan tanto que ni siquiera puedo contar esas historias que me hicieron vibrar mientras dormía. Esas historias que me llevaron al mundo de otras personas, donde la vida no es tan sencilla y donde las promesas que se hicieron nunca se cumplirán si no se pone el alma en ello.
Cuatro meses que se hicieron años, pero que a la vez fueron segundos. Gente esperando, gente parando el tiempo, sentimientos estancados y juramentos sin sellar que se llevó el viento.
En las paradas de ese tren con rumbo a nunca jamás pude encontrar arquitecturas de ensueño, que una vez seres humanos crearon para que nosotros las destrozáramos con la mirada. Medios de transporte de todas las formas y colores, y momentos que sólo pudieron pasar cuando abría mi cartera. Compañeros de viaje simplemente perfectos, entre los que se coló un demonio que me enseñó que puedo ser un actor y matar al mismo Lucifer. Pero sobre todo agradecimiento. ¿Q
uién dijo que no se dar las gracias? Seguro que más de uno, pero ¡qué equivocados estaban! Después de tantas cosas vividas, cómo no se puede ser agradecido. Recibir sin dar nada a cambio nunca ha sido mi fuerte, pero fue inevitable en esta etapa. Nunca podría pagar tantos buenos momentos, tantas miradas y tantas palabras. Ojalá pudiera pagar todo eso de alguna forma, pero creo que no hay minas de oro suficientes en este mundo para pagar siquiera un solo plazo de la fracción. Después de todo espero volver algún día y revivir cinco minutos aunque sea.
Una familia que me enseñó que la unidad hace la fuerza, me enseñó que los extraños eran bienvenidos y que el sol y la luna pueden cenar juntos bajo el mismo techo. Una familia que sacó lo mejor de mí, y que hizo que me tragara lo peor
de mí. Una familia con la que no podría convivir cuatro meses más, pero con los que me encantaría viajar a mil y un lugares. Una familia que daba todo a cambio de nada, y que no te miraba la mano a ver si traías algo, sino que te la cogían directamente para darte calor. Una familia que me hizo llorar a escondidas y sonreír cada día. Una familia que trajo la luz a un túnel que no vio salida en tres años. Una familia que dio cobijo a alguien que no conocía las cosas buenas que cada insignificancia podía dar. Una familia que me dijo “si quieres podemos salvarte, podemos llevarte lejos de aquí”. Una familia que me enseñó que se pueden ver colores con los ojos cerrados y que todo se magnifica cuando estás solo sin saber por qué. Una familia que me enseñó que mi amor por los gatos no era una obsesión en absoluto, y que podemos sacar lo mejor de las cosas más simples.
Supe cuándo sobraba y cuándo se me echaba de menos. Conocí todos los colores que existen en el mundo y descifré enigmas que mi mente no pudo por sí misma.
No me resigno a aceptar que cuando quiero que una historia no termine, es cuando me doy cuenta de que nunca empezó. Fue todo una ilusión que vive en mi mente y que se alimenta de recuerdos que tampoco sé si son producto de mi imaginación.
Abrazos que no sé si fueron dados de corazón o por compromiso. Palabras dichas del alma o lanzadas al viento sin lugar o razón. No se discernir lo que pasa por mi cerebro y mi cabeza se llena de tonterías que todos parecen comprender menos yo. Miradas fingidas y lágrimas vertidas en vano. Siempre en vano, porque en este mundo todo se hace en vano.
Lejos de aquí me creí todo, como una novela que lees y que sabes que una vez existió ese protagonista al que todas las cosas buenas le pasan y las malas no le preocupan. Mienten los que dicen que volverán de donde nunca debieron irse, y mienten todos esos que prometen amor eterno y volver las cosas a la normalidad. Mienten los que pretenden cambiar las cosas de sitio y limpiar a fondo los desgastes de los años. Mienten los que quieren borrar los errores que el tiempo dejó atrás y que ni mil generaciones más podrán restaurar. Y miento yo, que sigo aquí sentado creyendo que todo ese tiempo volverá a pasar en este mismo plano y en este mismo espacio. Miento yo, por creer que el mundo es un lugar lleno de arco-iris y mariposas donde el amor es tan fácil de conseguir como una piedra en el fondo de un lago. Miento por creerme todo lo que me dicen, por esperar al que no tiene prisa y por llorar por lo que no tiene remedio. Después de todo la felicidad son esos pequeños momentos que hacen que nuestra vida valga la pena, pero que son tan difíciles de conseguir como una rosa en invierno.
No quiero que vengas dentro de unos años, cuando las heridas hayan sanado y cuando cada cosa esté guardada. No quiero que vengas cuando ya tenga mi vida solucionada y mi destino escrito en el cielo. No quiero que vengas a hacerme un lío como has hecho en la distancia y que después de que te fueras al final me digas que siempre estuviste ahí. “Nunca me fui, siempre pensé en ti”. Eso ya no me vale, ya no me valen muchas cosas.
No quiero alquilar sueños, ni construir emociones en paredes de corcho blanco. Ni quiero escribir lo que siento en un papel que está apunto de quemarse.
No quiero volver a ese avión lleno de lágrimas que nadie nunca vio, y de sonrisas que fingí a más no poder. No quiero volver a ese avión que separó la realidad de la fantasía y que acabó con una travesía a una cárcel de cristal. No quiero pasar por los medios para llegar al fin, y no quiero tener que jugar un papel para el que no estoy hecho y para el que me obligan a practicar. No quiero ensayar cada día los momentos que no quiero volver a vivir, porque al final de cada historia, siempre hay un vencedor y un vencido. Después de cada rivalidad, siempre hay un héroe y un fracasado. No quiero ser otra persona, ni vivir en otro cuerpo, pero tampoco quiero que el destino me ponga a prueba cada vez que le plazca, y juegue con lo que yo utilizo para seguir adelante. No estoy escribiendo historias cuando estoy ebrio, ni contando anécdotas de momentos que nunca existieron, porque mi mente no es el lugar donde quiero estar, pero ella me indica lo que quiero ser.
Y después de la tempestad siempre vuelve la calma, pero no merece la pena esperarla para siempre, porque después de todo, sé que no está aquí.

lunes, 28 de septiembre de 2009

LA LOBA

Recuerdo a aquella chica de diecinueve años que llegó a España por primera vez con su "estoy aquí" y rompía moldes por todo el mundo. Su disco "Pies Descalzos" vendía millones y todo el mundo hablaba de aquella chica de pelo largo morena que escribía sus propias canciones y se preocupaba por la situación de su país. Escribía sobre problemas políticos, sociales, económicos y también sobre ese amor que tan bonito le parecía.
Con el tiempo Shakira se fue afianzando hasta convertirse en la artista más famosa de Colombia. Sacó su disco "¿Dónde Están los Ladrones?" con muy buenas canciones que la llevaron a lo alto de las listas de ventas. Años después se lanzaría al mercado anglosajón con la versión en inglés de su "Servicio de Lavandería", llamado "Laundry Service". Teñida de rubio y más ligerita de ropa empezó a llegar a un público más comercial. Con sus clases de danza del vientre recién terminadas para la ocasión, todos quedaban prendados ante sus aptitudes para el baile. Hasta ese momento las cosas iban viento en popa.
Poco después Shakira lanzaba su último disco en ambos idiomas "Fijación Oral" y "Oral Fixation". Continuaba bailando ligera de ropa y cantaba moviendo las caderas mientras ligoteabarapero mientras intentaba seducirlo moviendo el culo. Medio mundo pensaba que ShakiraHips don't lie". Ciertamente lo estaba, consiguiendo su primer número uno en USA, pero yo ya empezaba a cambiar el canal cada vez que ella aparecía.
¿Dónde quedó esa Shakira sencilla, con letras de poetisa y aires frescos y puros? La Shakira con la que yo me sentía identificado y que adoraba cada canción de su disco.
El otro día, sin ir más lejos, pongo la MTV y me veo a una tía rubia medio desnuda, bailando como una stripper mal pagada y aullando como si fuera un lobo. Cantaba tan rápido que solamente pude entender algo de diosa licántropa que se iba de fiesta con sus tacones y volvía a casa por la noche después de comer el barro. Lo peor de todo es que era Shakira. Encima había sacado la canción en dos idiomas (por si no quedaba claro el mensaje) y le daba título a su nuevo disco...que después del título no me apetece escuchar, pero aún así le daré el beneficio de la duda. Aunque el anterior dejaba mucho que desear.
Y aunque las maricas locas sigan creyéndose Shakira y se muevan sinuosas en las discotecas bajo su ritmo, yo agacharé la cabeza y seguiré avergonzándome de cómo una persona puede venderse de semejante modo ante la industria musical. Esperemos que aunque sea Shakira siga apoyando a los más necesitados como ha hecho siempre y utilice el dinero que le ponen en el sujetador y las bragas para una buena causa.
Sin embargo, yo me quedo con la Shakira de la guitarra que no necesitaba tintes. La de los pies descalzos que se quedaba ciega y sordomuda de amor y le cantaba a dios después del octavo día.

jueves, 24 de septiembre de 2009

RIGHTS

En este blog han aparecido tanto personal, como impersonalmente decenas de personas. Todos los citados con nombre propio han sido para bien y probablemente muchos de ellos ya lo hayan leído. Otros tantos han sido nombrados con pseudónimos o personificados por cualquier otra cosa o motivo, y no necesariamente de forma despectiva o negativa. Ciertamente también ha habido personas que no han ido a parar a buen puerto en cuanto a moral se refiere, pero nunca se ha especificado de quién se trate.
La única o más clara realidad es que este blog tiene nombre y apellidos, y una persona detrás que lo maneja y gobierna a su antojo...guste o no guste. No se trata de tirar piedras sobre tejados, ni levantar tumbas que cargan cruces hace años. Tampoco es por herir llagas, ni por pasar papas calientes. Simplemente se trata de historias o vivencias que a lo largo de mi vida no han pasado desapercibidas y no me apetece que se pierdan en el tiempo. Aparecen desde mi punto de vista y salen desde mi lado del espejo. No me justifico por lo que he escrito, pero tampoco quiero que se malinterpreten mis palabras, porque siempre han salido de lo más profundo de mi alma.
En muchas ocasiones hablo sobre experiencias de otras personas que siento a través de sus palabras. Opiniones sobre cualquier tema o simplemente lo que sale de la yema de mis dedos. Cosas que considero injustas o justificadas. Experiencias, viajes, aprietos, momentos de felicidad...cualquier cosa es posible si sale de mis manos.
Cualquier tipo de reacción, opinión o aportación siempre es bienvenida, pero nunca he borrado ninguna de mis entradas. Ya que no hay derecho de admisión, sí que hay derecho de "opinión" y como cualquier invitado a boda o evento que se precie...hay respeto y comportamiento. Cuando alguien empieza a leer un libro y cada vez cuesta más pasar las páginas porque no gusta o no es lo que esperamos, tenemos a cerrarlo y buscar otro. Pues este blog es parecido.
Como hay millones de personas en el mundo, con cientos de caracteres y gustos diferentes...siempre habrá alguien que deteste lo que digo y alguien que aprecie lo que hago. Todo empezó como una forma de escapismo que necesité en un momento dado. Seguí haciéndolo cada vez de forma más frecuente porque me gusta escribir, porque lo necesitaba y porque para mí es una terapia. Es como el hijo que nunca llegaré a tener.
Nunca imaginé que personas tan cercanas a mí me siguieran en el silencio. Con el paso del tiempo he comprobado que hay frases que despiertan la curiosidad de otras personas y se ha convertido en una plena satisfacción. Creo que estas son las dos razones principales por las que a día de hoy existen más de 200 entradas y cerca de 10000 visitas al blog, y estoy orgulloso de ello.

lunes, 21 de septiembre de 2009

OJOS OSCUROS Y PELO DESCUIDADO

Meses después de la larga espera, se vio a sí mismo en aquel puente. Un lugar donde quizás, se sintió una de las personas más afortunadas del universo. El sitio donde paseó con una sonrisa tan amplia como sincera, y acompañado del hombre que supo hacerle feliz en un determinado momento del pasado. De repente, se detuvo ante aquella estatua. Esa fuente que una vez observó y le robó una mirada profunda. El sonido del agua caer y un beso en la mejilla. Hoy se pregunta qué habrá sido de aquel beso; dónde habrá ido a parar, y si es como las palabras…que al final se las lleva el viento. Se queda mirando al cielo con cientos de dudas en su cabeza. Se pregunta quién estará allí arriba, y si realmente los sueños se pueden hacer realidad. Miles de recuerdos le entumecen cada uno de sus huesos y lo único que puede hacer es dejar deslizar las lágrimas por sus mejillas. Camina a lo largo de la avenida y mira ambos lados. Pest y Buda se elevan ante él, y ni siquiera se ha dado cuenta. Sólo ve una ciudad. Una extraña ciudad que le dio todo y luego se lo quitó. Decenas de personas han aparecido en su vida desde entonces. Muchas han dejado huellas, pero nunca encontró lo que buscaba en ellas. Aparecieron personas distintas, increíbles y humanas, pero ninguna era él. Mientras se rasca el cuello, se cuestiona si realmente debería dejar de buscar su sonrisa en los ojos de la gente. Si realmente valdrá la pena no volver a recordar semejante pasado, y si todo lo que vivió en aquella ciudad ajena, fue realmente suyo. Quizás fueron otras personas; quizás un libro que leyó, o una película que vio, y con la que se sintió muy identificado. Puede pasar, después de todo, este tipo de cosas pueden pasar. Sobre todo a personas soñadoras que se imaginan cantando en lo alto de un escenario, o recogiendo premios importantes como mejor actor. Deseando poder viajar por el mundo y conocer todo lo escondido. Descubrir las verdad que hay bajo la superficie de las cosas y ayudar a todo aquel que se desvíe de su camino. En los sueños todo es posible. Perfecto, el momento era perfecto. La lluvia caía sobre sus hombros y lo hacía sentir más vivo que nunca. Riéndose a carcajadas del destino, supo que los momentos, nunca jamás se repiten. Nunca se vivirán dos segundos iguales, ni aunque lleguemos a vivir cien mil años, o aunque tengamos mil vidas distintas. Es una pena, porque él siempre ha pensado que las cosas buenas siempre se repiten en otras vidas, aunque al final seamos unos seres desgraciados. Después de estarse quieto bajo la lluvia, decide cantar su canción: -“I have stood here before, inside the pouring rain, with the World turning circles running ‘round my brain” Le encanta, es sencillamente perfecta. Ojala algún día, suceda algo que no le haga pensar que será el rey del dolor por siempre jamás. Todos hemos soñado con ser príncipes, reyes o tener sangre azul, pero ser el rey de la pena es un cargo con mucha responsabilidad para un ser humano. No importa, sus ganas de volar le pueden más, y alguien tomará el relevo alguna vez; sino, volverá al lugar donde pertenece y tirará la corona al fondo del mar, hasta que llegue al núcleo de la tierra, donde nadie nunca haya podido excavar. Solo en la ciudad, donde únicamente pasaban los coches, decidió correr hacia el bosque para oler el césped mojado, y sentirse realmente vivo por una vez. No es lo normal sentirte alguien especial en un bosque, pero esta vez es distinto. Esta vez los animales no tienen miedo de mostrarse tal cual son ante un humano. Esta vez las ansias de lluvia pudieron más que el miedo a lo desconocido. Al fin respirando aire puro. Renovando todo lo malo que lleva dentro, y cogiendo energías para un futuro lleno de incertidumbre. Un futuro lleno de vida, muerte, amor, odio y recuerdos, sobre todo recuerdos. A veces intenta deshacerse de ellos, pero después de todo, lo único que le quedará serán los recuerdos. A veces nítidos, a veces borrosos, pero permanecerán en él por toda la eternidad. Más allá de la muerte, cuando sea un alma que vaga en busca de cuerpo. Cuando ya casi ni podía respirar del cansancio, se tiró al suelo, en medio de ninguna parte y de todos sitios. Y comenzó a darle vueltas a las cosas. Pensó en si alguna vez alguien vendría a echarse a su lado. Nunca se sabe si un extraño podría aparecer de la nada y tumbarse con él, diciéndole las palabras que tanto desea oír. Ojala ocurriese y se quedase para siempre, para recorrer el resto del camino juntos, por siempre jamás. Mientras tanto, se limitó a esperar intentando dejar su mente en blanco; algo que no ha logrado hacer en veintitrés años. Algo le decía que en esta ocasión podría ser diferente, pero no lo fue. Sin siquiera darse cuenta, se quedó dormido. Al despertar aún seguía lloviendo. Le costaba moverse, ya que tenía los huesos entumecidos. Al levantarse se dio cuenta que estaba lleno de barro por todos lados, pero no le dio importancia, porque en aquel lugar nadie lo conocía, y se sentía bien, que es lo más importante. Dando un paseo por la ciudad recuerda cada uno de los instantes que pasaron por ahí meses atrás, y lo dichoso que había sido mientras tanto. Besos, caricias, palabras, miradas, sonrisas…todo era perfecto. Nunca nadie supo la verdad, nunca nadie supo qué pasó realmente. Nunca nadie supo los sentimientos que recorrieron su ser, su alma, su todo. Nunca nadie comprenderá por qué tantas lágrimas por un amor como cualquier otro. Nunca nadie comprenderá que en la vida, los amores tienen grados, niveles y escalas. Y nunca nadie comprenderá que para él, habían roto toda forma de medida, en un tiempo record de tiempo. Quizás esa sea una de las razones por las que todo le duele más, por no poder compartir el dolor con nadie, porque nadie lo entiende. Este tipo de cosas no pasan más de una vez en la vida, y para él, su felicidad terminó el día en que se separaron. Ese día que se dijeron adiós en el aeropuerto con un beso apasionado entre tantas miradas de la multitud, prometiendo que volverían a encontrarse para encaminar un futuro juntos. Lástima que no siempre se cumplan las promesas. Lástima que no todo el mundo sepa cumplir su palabra. Y ahora sigue ahí, mirando hacia el río e intentando reconstruir todo el desastre que dejó desde su partida. Le dijo que lo amaría hasta la muerte, pero no llega a comprender cómo demonios sigue vivo a día de hoy. Si lo quiere en la distancia, ¿por qué no romper esos mares que los separan? No importa, ya no esperará más llamadas telefónicas que nunca se hicieron, ni intentará tirar el teléfono contra la pared cuando nadie responde, ni volverá a hacer una promesa como aquella. Todo podría ser un lío, y complicarse hasta volverlo loco, pero ya no hay vuelta atrás. Los sueños se quedarán tumbados en la almohada, junto a esa historia donde una vez, una persona, quizás la mejor, o quizás la peor…le dio todo y le dio nada. Al final de la historia, se quedó con el corazón muriendo de pena, impotencia y rabia. Y al otro lado del continente, alguien se lavaba las manos del asunto evitando comentarios y sentimientos. Pero él está tranquilo, porque prefiere tener un alma limpia y pura, que tener las manos relucientes por querer tener la conciencia tranquila. Sentado en medio de la ciudad, mirando como fluyen las aguas, se pregunta si es mejor echar a volar hasta el infinito, o sumergirse en el océano hasta que sea el momento de salir a navegar y descubrir nuevos horizontes. Pero yo no lo dejaré, lo mantendré cerca de mí para vigilarlo, para recordarle cada día lo mucho que vale, y todo eso que puede aportar al mundo con su forma de ser. No importa quién lance navajas o apuñale a la espalda, yo siempre lo ayudaré a lo largo del camino. Y cuando esté triste y cansado, me pararé, lo miraré a los ojos, y nos fundiremos en un abrazo eterno hasta que decida continuar o cambiar de sendero. Y nunca, jamás, le diré a ese chico de ojos oscuros y pelo descuidado, que llevo años enamorado de su sonrisa; porque mi mirada es tan transparente que sobran las palabras. Veo a través de ti, y gracias a tu presencia me he dado cuenta de que existimos porque alguien está pensando en nosotros. Por esa razón, tú existirás para siempre.

EL COMIENZO NUNCA RESIDE SOBRE NINGÚN PRINCIPIO...

Parecía que nunca nacería, pero aquí está...con una estética forzada y protocolaria. Con un toque propio de esos que te recuerdan a quién pertenece y con muchas expectativas de futuro (para liberar tensiones más que nada). Sin más, pongamos puntos y suspensivos a esto que nace hoy y que nadie sabe hasta dónde llegará....bienvenidos a mi verdad




"LA LOCURA QUIZÁ NO SEA OTRA COSA QUE LA SABIDURÍA MISMA QUE, CANSADA DE SOPORTAR LAS INJUSTICIAS DEL MUNDO, HA TOMADO LA INTELIGENTE RESOLUCIÓN DE VOLVERSE LOCA"

TODO OBJETO VARÍA SEGÚN LA VISIÓN DEL QUE LO CONTEMPLE

TODO OBJETO VARÍA SEGÚN LA VISIÓN DEL QUE LO CONTEMPLE